Muere un conscripto tras una brutal paliza

- Política

Nuevo caso de violencia en los cuarteles.

Juan C. Morales Ticona, de 19, se durmió en su puesto de guardia y fue castigado. La autopsia reveló que un riñón y la vejiga estallaron por los golpes. El Gobierno admite el maltrato.

El autor de la golpiza a Juan Carlos Morales Ticona es presuntamente un sargento

LA PRENSA

Dolor: miembros de la Policía Militar hicieron guardia en el velorio, anoche

Un conscripto de 19 años murió la madrugada de ayer como consecuencia de los golpes recibidos de un sargento de la Fuerza Aérea de Bolivia (FAB) en el Grupo Aéreo de Caza, de El Alto. El Gobierno reconoció que el deceso ocurrió tras un “maltrato físico” y anunció que buscará un castigo “ejemplar” con el responsable. La familia pide que el caso pase a la justicia ordinaria.

De acuerdo con el reporte preliminar de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) alteña, el nombre de la víctima era Juan Carlos Morales Ticona, quien cumplía su servicio militar obligatorio desde enero de este año.

El abogado de la familia del conscripto, Wilding Paniagua, informó que la autopsia del cadáver reveló que los “golpes recibidos por Juan Carlos le provocaron el estallido del riñón derecho y de la vejiga, que luego provocaron una profusa hemorragia interna a la altura del abdomen”.

Señaló como responsable de la agresión al “sargento Valerio V.E.”, contra quien hoy se presentará en el Ministerio Público una acusación por homicidio.

Fue golpeado por dormir

La madre del fallecido, Lucía Ticona, comentó a La Prensa que su hijo fue golpeado entre la 01.00 y las 02.00 del jueves por el sargento Valerio V.E. por “haberse dormido durante la guardia”.

Según versiones recogidas ayer por El Alteño en la Base Aérea, Morales Ticona formó en el Patio de Honor de ese cuartel militar a la medianoche junto con otros conscriptos asignados también a la vigilancia nocturna.

Luego ese grupo se separó para dirigirse a los puntos de control asignados.

Una hora después, el sargento Valerio V.E. “sorprendió dormido” a Juan Carlos, quien estaba asignado al Sector Gada-91, donde “lo golpeó en el abdomen, y después en el suelo”.

Como Morales Ticona no “podía levantarse por sí mismo”, fue sostenido por dos de sus compañeros, quienes lo ayudaron a llegar a la Unidad de Sanidad de la Base Aérea.

Falta de auxilio

Según el testimonio de la madre del conscripto, Lucía Ticona, su hijo fue llevado a pie a una posta de Pro Salud ubicada en la avenida Juan Pablo II, donde “se puso más grave”. Como “en ese lugar tampoco lo podían ayudar, se lo llevaron en un vehículo militar hasta el Hospital Boliviano-Holandés (en Ciudad Satélite). Ahí llegó casi muerto. Hasta que su corazón dejó de latir cerca de las tres de la madrugada”.

Janette Morales Ticona, hermana del conscripto, recordó que en ese nosocomio “nos dijeron que Juan Carlos había llegado muy mal y que ya no podían ayudarlo porque le había reventado el riñón y otros órganos”. Los responsables del Boliviano-Holandés llamaron la Policía para comunicar el deceso.

Miembros de la FELCC de El Alto hicieron el levantamiento legal del cadáver antes de las 05.00. El cuerpo fue depositado después en la morgue del Hospital de Clínicas de La Paz.

El maltrato

El velatorio fue en el salón Jazmín de la empresa funeraria Valdivia, en la avenida Busch, adonde anoche llegó el ministro de Defensa, Walker San Miguel, quien hacia las 19.15 afirmó en el Palacio Quemado que “este hecho es deplorable. En ningún momento se puede aceptar que soldados, jóvenes que prestan el servicio militar, fallezcan no en actos de servicio o en actos fortuitos, sino como consecuencia de un maltrato físico”.

Dio garantías a los familiares para “que esto se esclarezca” y añadió que “el resultado de la autopsia demuestra que el derrame interno que ha tenido este soldado fue producto de esos golpes”. Abrió la posibilidad de que el responsable de la “golpiza” sea procesado en la justicia ordinaria para que tenga “una sentencia ejemplar”.

Adelantó además que se dará a los parientes de Morales Ticona una compensación económica y ofreció sus condolencias en nombre del Ejecutivo.

La hermana del fallecido ratificó que se intentará que el caso sea transferido a la justicia ordinaria y prefirió no vertir ningún comentario acerca del pago de una indemnización porque “con eso no va a volver a vivir Juan Carlos”.

Las FFAA dicen que el caso irá a su Tribunal

El presidente del Tribunal de Justicia Militar, general Gonzalo Suárez, afirmó ayer que el caso de la muerte del conscripto Juan Carlos Morales Ticona se procesará en esa instancia castrense porque el deceso ocurrió en una propiedad de las Fuerzas Armadas (FFAA).

En declaraciones a la red Bolivisión, Suárez explicó: “Si en las conclusiones del sumario informativo se verifican indicios de culpabilidad (contra el acusado), el caso es trasladado de inmediato al Tribunal de Sentencia” militar, donde se dictará la “sanción para el imputado”.

Recordó que en este momento se tiene a un uniformado “en cumplimiento de una condena de 20 años” por un delito “tipificado en el Código Penal Militar, concretamente el homicidio”.

Mientras que el responsable de comunicación de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB), coronel René Terrazas, dijo ayer a La Prensa que todavía no tenían “autorización” del Comando de las FFAA para dar a los medios detalles de la muerte de Morales Ticona.

Aseguró que este caso “permanece aún bajo la jurisdicción militar”.

El defensor del Pueblo, Waldo Albarracín, solicitó una “rigurosa investigación de este caso” y una “sanción de acuerdo con las leyes bolivianas para el responsable”.

Un miembro del Comité de Defensa de la Cámara de Diputados declaró también a Bolivisión que se solicitará un informe escrito sobre la muerte de Morales Ticona para tomar una decisión.

Los detalles

El conscripto Juan Carlos Morales Ticona inició su servicio militar en enero de este año.

Tenía 19 años. Había llegado a estudiar hasta tercero de secundaria.

Era el menor de cinco hijos.

Su familia vivía en Alto Tejar, ciudad de La Paz.

Tenía el sueño de ser militar.

Su madre, Lucía Ticona, declaró que le había recomendado hacer caso a sus superiores.

También dijo que le había ofrecido como regalo un vehículo si salía del cuartel con el grado de cabo.

El conscripto será enterrado a las 15.00 en el Cementerio General de la sede del Gobierno.