Después de los 40, los varones reniegan más

- Vida

Testosterona. La baja de esta hormona afecta a los hombres.

La mujer juega un rol importante en el tratamiento de los problemas y en el cambio de carácter del marido.

LA PRENSA

SABATINO

POR LO GENERAL, A PARTIR DE LOS 40 COMIENZAN A PRESENTARSE CAMBIOS

La falta de testosterona los vuelve más enojones

Rabietas: un varón de mediana edad ya no da más en su trabajo y estalla agobiado por el estrés

La mujer juega un rol importante en el tratamiento de los problemas y en el cambio de carácter del marido. Se aconseja que un equipo multidisciplinario trate los casos

Leonor, de 43 años, asegura que hace seis meses que no ve sonreír a su esposo, de su misma edad. “Me cuesta tanto admitirlo, pero es cierto. Lo que más me sorprende es que se enfade hasta de lo que los hijos le hagan cariño”

Asegura que si su marido no cambia, “un día de éstos voy a estallar y lo voy a botar de mi casa, porque no puedo continuar así”.

El mal humor del esposo se remonta a los anteriores cuatro años. En un principio la mujer pensó que era un asunto de trabajo; sin embargo, la situación no cambió, sino empeoró. Incluso, en más de una ocasión él se mostró frío y sin pasión.

“Cuando estamos en la cama no quiere ni tocarme o prefiere acostarse con los niños”.

El estado de ánimo del marido de Leonor no es un caso aislado en los varones mayores de 40 años. Sucede que a partir de las cuatro décadas en el organismo de los hombres el nivel de testosterona (hormona masculina) disminuye, lo que, entre otros asuntos, puede causar mal humor y falta de deseo sexual.

Se estima que la disminución normal de testosterona (que se produce en los testículos) a partir de los 40 años es de 1,5 por ciento anual.

Si existe un déficit más importante, el organismo puede atravesar por la andropausia o menopausia masculina.

Los niveles bajos de la hormona se pueden comprobar con un análisis de sangre. “Si la muestra diagnostica una recaída, el problema se puede tratar en conjunto con varios especialistas: un urólogo, endocrinólogo, psicólogo, andrólogo y un médico general”, explica el urólogo español Francisco Huéspedes Prats al portal En Plenitud (www.enplenitud.com).

Según ocho especialistas (tres endocrinólogos, dos urólogos, dos psicólogos y un psiquiatra) que trabajan en La Paz, el problema debe ser identificado cuanto antes para evitar que se vuelva patológico, además que la situación puede afectar seriamente la relación de pareja.

Sucede que puede derivar en el Síndrome del Hombre Irritable (SHI), que se identificó aproximadamente en 2004 y que en ocasiones suele ser un síntoma de otros problemas, como la depresión.

El psiquiatra Roberto Meriles explica que “los primeros síntomas que presenta el varón son impaciencia, irritabilidad, enojo, sarcasmo, culpabilidad, insatisfacción, falta de autoestima, tensión nerviosa, abandono, tristeza y hostilidad”.

Los especialistas consultados aclaran que si bien los cambios de la disminución de la testosterona son notorios, no en todos los casos se manifiestan de la misma manera.

El varón puede darse cuenta de que está atravesando por esta etapa, dice el urólogo Becket Barragán Zuleta, del Hospital de Clínicas, a través de “las alteraciones de estado de ánimo, la disminución del deseo sexual, la disfunción eréctil; además de fatiga, desconcentración y reducción de la capacidad intelectual, ansiedad e insomnio”.

También se presenta una pérdida del tejido muscular, aumento de grasa, caída o disminución del crecimiento del vello púbico y disminución del tamaño de la próstata (la glándula que produce el líquido seminal que se mezcla con los espermatozoides).

“Para que el declive del nivel de testosterona se manifieste de manera determinante

—dice el endocrinólogo Javier Córdova— influye mucho el consumo de bebidas alcohólicas y del tabaco”.

El urólogo Fernando Farfán dice que el estrés también es otra de las causas, y el psicólogo Ramiro Saravia agrega que hay más gente joven con depresión.

“Cada vez es más joven el hombre que presenta cuadros depresivos. Incluso se puede ver que desde los 25 años los varones ya tienen estrés, cuando, en realidad, la testosterona todavía no se ha alterado. Esta situación se debe a las dificultades que aparecen en la vida actual, por las nuevas exigencias del mundo moderno”.

De ahí que la psicóloga Dennise Ampuero explica que el SHI “se trata de un síndrome del hombre de hoy, que tiene mayor incidencia en la última década”. Agrega que de cada 100 pacientes que acuden a consulta, 25 ó 30 son por este problema, aunque suelen ocultarlo.

“La verdad es que desde hace tiempo se observaba en el hombre de alrededor de los 40 ó 50 años que tiene cambios bruscos en el humor, en su energía y vitalidad, y en su capacidad sexual, además que tiene menos ganas de vivir”.

En todo caso Becket Barragán Zuleta aclara que los hombres no van al médico por el cambio de carácter, sino por la disfunción eréctil o por la falta de apetito sexual.

Tratamiento

Una vez que el varón siente que tiene estos cambios se aconseja que acuda a un urólogo. También es bueno que se visite a un endocrinólogo y a un psicólogo para un tratamiento completo.

Huéspedes Prats incluso indica que, “como método de prevención, a partir de los 40 no está de más someterse a un simple análisis de sangre para medir los niveles hormonales”.

Las parejas son las primeras en darse cuenta de que algo está cambiando, por eso es que ellas tienen que acompañar a los hombres a las consultas.

Según la psicóloga Ampuero, el SHI es parecido al que tienen las mujeres con el síndrome premenstrual.

Por eso “es muy importante que ellas ayuden a su pareja, porque hasta él se desubica con todo lo nuevo que le está ocurriendo y puede llegar a sentirse un fracasado”.

En todo caso también suele ocurrir que ante las rabietas constantes del marido, la esposa, al no comprender lo que ocurre, puede sentirse culpable de todo lo que pasa.

Ampuero acota que “hay mujeres que no soportan esos cambios bruscos y, por eso, a esa edad hay bastantes divorcios”. De esta manera recomienda que ambos estén informados sobre la etapa.

“Generalmente los varones, especialmente en Bolivia, no suelen acudir al psicólogo, porque son muy machistas. Ellos creen que son inmunes a cualquier enfermedad y cuando les ataca este síndrome se sienten confundidos”.

La compañía y el apoyo de la mujer es muy importante para el buen desenvolvimiento y tratamiento del varón.

Según Barragán, Farfán, Córdova y su colega María Salinas, para dar un tratamiento adecuado es necesario que se haga una evaluación minuciosa del paciente.

“Además —explica Córdova— hay que detectar los problemas anteriores al del bajo nivel de la testosterona, como la obesidad, entre otros”.

Según los especialistas, el tratamiento se hace en base a un reemplazo de la hormona testosterona. “Luego de la evaluación, dice Barragán, se suministra al paciente a través de inyectables, testosterona, puede ser una vez trimestralmente”.

Sin embargo, hay que estar atento a cómo reacciona el organismo del varón porque, dice Salinas, “podría tener contraindicaciones”. Además es necesario que el paciente tenga terapia con el psicólogo.

Si no hay complicaciones, gracias al tratamiento la calidad de vida puede mejorar considerablemente.

La hormona y para qué sirve

La testosterona es una hormona sexual propia del género masculino, responsable del desarrollo de caracteres androgénicos secundarios (como el desarrollo muscular, vello corporal, entre otros).

También es la responsable del deseo sexual y la líbido (de modo que en estados carenciales de testosterona decae el deseo sexual y en el varón se dificulta la erección, por el contrario, el exceso de testosterona aumenta la líbido o apetito sexual).

La testosterona, a pesar de ser una hormona propia del varón, está presente también en la mujer, pero en menor proporción.

El hombre tiene una secreción de testosterona unas 12-16 veces mayor que la mujer.

Los niveles también varían de una persona a otra y dependiendo de los momentos de la vida (infancia, adolescencia y pubertad, madurez, senectud.

Si el organismo no tiene suficiente, el varón puede estar ansioso, deprimido y desarrollar una baja actividad sexual.

También los bajos niveles causan una declinación de la masa muscular y de la fuerza, en un aumento de la parte superior del cuerpo y en gordura abdominal.

Los niveles de testosterona en los hombres usualmente disminuyen con la edad.

Los niveles de testosterona normalmente comienzan a caer desde los 40 años y disminuyen aproximadamente un 0,3% por año.

Fuentes: www.sexualidad.es/index.php/Testosterona

http://www.enplenitud.com.

TEST

Con este cuestionario de autoevaluación podrá orientarse para luego, eventualmente, consultar a su médico. Eso sí, tome en cuenta que un examen de sangre es la prueba científica a efectuarse para saber los niveles de testosterona.

Durante los anteriores tres meses usted:

1. ¿Ha notado un descenso del interés y deseo sexual (pérdida de libido)?

Sí No

2. ¿Sus erecciones en el coito son débiles?

Sí No

3. ¿Han disminuido sus erecciones al despertar y durante el sueño (erecciones matinales y nocturnas)?

Sí No

4. ¿Durante el coito ha tenido más dificultad en mantener la erección hasta la terminación del mismo?

Sí No

5.-¿Tarda más tiempo en excitarse?

Sí No

6.¿Ha notado falta de energía?

Sí No

7. ¿Se siente sin fuerzas?

Sí No

8. ¿Ha notado una disminución en disfrutar las cosas placenteras de la vida?

Sí No

9. ¿Está más triste y/o malhumorado?

Sí No

10. ¿Se queda dormido apenas termina de cenar?

Sí No

11. ¿Ha notado un deterioro en su rendimiento laboral?

Sí No

12. ¿Ha notado pérdida en la masa y en el tono muscular?

Sí No

Si respondió SÍ a 3 (tres) o más de las preguntas, puede tener niveles bajos en la testosterona y debería solicitar una consulta especializada.

Algunos síntomas

Cambio de humores repentinos e injustificados

Falta de energía y vitalidad

Irritabilidad

Hostilidad, agresividad e intolerancia

Hipersensibilidad

Disminución del deseo sexual

Ansiedad y depresión

Disfunción eréctil

¿Qué pueden hacer las mujeres?

Tomar en cuenta prematuramente los síntomas es la mejor manera para eliminarlos lo antes posible.

Acuda primero a un médico general que pueda aconsejar el especialista adecuado, aunque seguramente se trabajará en conjunto con varios especialistas: urólogo, psicólogo, endocrinólogo y andrólogo.

Es bueno que pida consejo a sus amigas. Tal vez la pareja de alguna de ellas ya ha pasado por algo similar.

La tolerancia y la paciencia son claves para poder manejar la situación sin que se salga de las manos. Hay que tener en cuenta que con el tratamiento adecuado, cuando se constituyen nuevamente los niveles de testosterona, el buen humor y el resto de las complicaciones mejoran notablemente.

Fuente: www.enplenitud.com

Consejos

Cuide la dieta

Para prevenir este síndrome y que el nivel de testosterona no caiga abruptamente, es importante que el varón cuide mucho su alimentación desde joven (desde los 15 años). La endocrinóloga María Salinas comenta que se recomienda que se tenga una dieta balanceada y sana que incluya verduras y frutas, dejando de lado los alimentos que contengan alto contenido en grasa animal y especialmente las que tengan grasas “trans”.

No a vicios, sí al deporte

Según el endocrinólogo Javier Córdova, el consumo de alcohol y de cigarrillos son muy dañinos para la producción de la testosterona. En cambio, la práctica de algunos deportes favorece su producción. Según el periódico mexicano La Crónica de Hoy, 20 minutos diarios de ejercicio moderado pueden estimular la producción de testosterona en hombres y mujeres, pero una carga prolongada de ejercicio como un maratón puede reducirla.

Vaya al médico

Cuando el paciente mayor de 40 años siente que está empezando a cambiar de carácter y que además ya no tiene el deseo sexual de antes se aconseja que vaya a un médico. Un urólogo podrá determinar si el cuadro se debe a una disminución de la testosterona o que los síntomas son señal de otras complicaciones, como problemas en la próstata, la glándula del tamaño de una nuez que se encarga de la producción del líquido seminal.

Reemplazo de hormona

Para tratar la disminución de la testosterona, el tratamiento se basa en el reemplazo hormonal que se aplica a través de inyecciones. Para someterse a este procedimiento es necesario que el paciente esté bajo supervisión médica, quien además verificará que no existan complicaciones. También se aconseja que el varón asista a un psicólogo que le orientará de mejor manera para encarar la nueva etapa de la vida.

 

 

 

 

 

 

 

 




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