La belleza es un negocio que prospera

- Vida

Los estilistas nacionales e internacionales ven a Santa Cruz como el mejor mercado a nivel nacional para expandirse con sus salones de belleza ya que la dinámica dura todo el año.

image Los estilistas ven en Santa Cruz de la Sierra un mercado fértil que tiende a crecer.

El Día

Domingo,  11 de Abril, 2010

Peluquerías que comenzaron en la habitación de una casa o dando atención a domicilio, hoy por hoy se han consolidado y hasta hablan de sus sucursales con mucho orgullo.

Mary Lizzie Ortiz es una de las pioneras en transformar su peluquería en una cadena de negocios. Con su salón Mary Lizzie lleva 25 años en el rubro y hace siete años está en Trinidad,  donde invirtió 30 mil dólares porque hace poco adquirió una casa propia y sumará servicios como fotógrafo y salas para vestir a las novias.

“El cliente cada vez es más exigente, ya no quiere la peluquería pequeñita en la esquina de su casa donde lo cepillaban o servicios básicos, sino quiere producirse más”, dijo Ortiz. Han recibido incluso a personas que desean adquirir franquicias para llevar el salón a Tarija y Cochabamba. 

La propietaria señaló que su objetivo hoy es agrandar la infraestructura que tiene en Santa Cruz hasta un tercer piso. En este emprendimiento invierte 150 mil dólares.

Comentó que allí habrá salas Vip para novias, una sugerencia de sus clientas que quieren estar con sus familiares. Contará también con toda la tecnología para aquellos clientes que desean seguir con sus trabajos desde el salón.

Ortiz contó que en su salón los servicios que más realiza es teñido y el cambio de imagen.  Sus clientas va en promedio una vez cada dos meses  a teñirse el pelo. Un 15 por ciento acude cada semana a arreglarse las uñas o a cepillarse el cabello.

Helga Fleig, quien hace 10 años comenzó atendiendo a sus amigas y parientes en una habitación de su casa, hoy tiene cuatro salones de belleza en la ciudad. En promedio ella invirtió en cada uno alrededor de 20 mil dólares. En diciembre del año pasado abrió su último local y por el momento no tiene planificado abrir otro más pero sí quiere expandirse a otros departamentos.

“La mujer cruceña es coqueta por naturaleza y siempre quiere estar primera en las tendencias”, señaló Fleig. La estilista dice que su salón están enfocado en las damas, de entre 25 y 50 años de clase media alta. Uno de sus servicios especializados es el “High Light” y claritos.

Si bien los insumos han aumentado en un 50 por ciento en los últimos años, Fleig dice que mantiene el precio en el 80 por ciento de los servicios que ofrece.

En salón Helga Fleig la clienta en promedio vuelve cada mes para retocarse el color del cabello y varias van una vez a la semana para la manicure y pedicure.

Invitado hace siete años para dirigir un salón de belleza en el hotel Buganvillas, llegó el chileno Ezequiel Ameri, que hoy dirige la cadena de salones H2O que cuenta con tres espacios en Santa Cruz, uno en Cochabamba y desde este 20 de abril reabrirá su salón en La Paz.

Ameri no duda al explicar que Santa Cruz es un mercado muy importante por tres razones: porque el cruceño cada vez invierte más en belleza, por la migración y porque existe un tema de ego personal en el habitante de esta ciudad.

El espacio más grande que tiene es la sucursal del Cine Center cruceño, donde invirtió aproximadamente 60 mil dólares y cuenta con 14 sillas para trabajar, dos duchas solares y dos cámaras de ozono.

Para este estilista lo bueno es que ahora la gente se profesionaliza por la alta demanda que hay en el mercado. “El ingreso hoy de un estilista a comparación de hace siete años ha aumentado en un 50 por ciento”, dijo.

Mariana Rosa, Álvaro Abascal y Marcelo González de Salón MAM (por las iniciales de sus nombres) llegaron a Santa Cruz porque vieron un gran potencial en el mercado. Ellos trabajaban con el afamado estilista argentino Roberto Giordano.

Hoy tienen dos salones donde la características son los cortes y el color. “Tuvimos la suerte de comenzar en Santa Cruz que es la ciudad de mayor consumo, de mayor demanda”, dijo Abascal.

El estilista destacó que uno crea un vínculo cercano con los clientes pues hasta cierto punto incluso se convierten en psicólogos pues la gente muchas veces va a descargar sus alegrías y tristezas a los salones de belleza.

Los propietarios de los salones de belleza consultado coincidieron en que efectivamente la gente ha visto en ellos una manera de desestresarse a través de la belleza.

Salones de belleza

Salón Mary Lizzie • En promedio una cliente gasta 300 bolivianos en color y 20 dólares en corte, manicure y pedicure. Se encuentra en la avenida Busch No. 655. Da empleo a 70 personas. Su especialidad son los cambios de imagen.

Salón MAM • Ubicados en la avenida Alemania, calle Majo No. 69 y calle Tarija esquina Manuel Ignacio Salvatierra No. 499.  Especializados en corte y color.

Salón Helga Fleig • Avenida Beni calle Chichapí No. 198; barrio Las Palmas calle Barcelona edificio Barbery y barrio Equipetrol. Una clienta en promedio gasta unos 200 bolivianos, dijo la propietaria. Genera 60 empleos indirectos. Especialistas en high light.

Salón H20 • Cine Center; hotel Buganvillas, condominio Plaza Libertad. En Cochabamba están en el Cine Center. El costo de un hombre varia entre 100 y 150 bolivianos y el de una mujer entre 450 y 1000 bolivianos dependiendo de la cantidad de servicios. Una especial atención en cortes para varones.

En el mundo • El líder global en el mercado de la peluquería es la estadounidense, Regis, una cadena de salones de belleza con 13.500 locales, según datos proporcionados por la firma Euromonitor International.

“Para momentos importantes y de trascendencia buscan Mary Lizzie”

MARY LIZZIE ORTIZ

Salón Mary Lizzie

“Es un negocio meramente operativo y dependes mucho de la mano de obra”

EZEQUIEL AMERI

Salón de belleza H2O

“Me dije: ¿Por qué no estaría en cada barrio?. Sería lo ideal”

HELGA FLEIG

Salón Helga Fleig

“La cruceña es una mujer que no deja de consumir peluquería bajo ningún concepto”

ÁLVARO ABASCAL

Salón MAM

El ‘efecto del lápiz labial’ en la crisis

El deseo de satisfacción asequibles en tiempos difíciles, llamado el efecto “lápiz de labios ", ha estimulado la demanda para todo tipo de servicios personales, incluyendo el cabello, tratamientos faciales y de uñas, masajes, salones de bronceado y spas, según un estudio de la firma Euromonitor International.

Otra influencia positiva en el mercado de los productos para mimos y servicios ha sido la obsesión de los consumidores con las celebridades y sus estilos de vida. La influencia es especialmente fuerte en los jóvenes, incluidos los preadolescentes y adolescentes.

Los consumidores compran la imagen de celebridades mediante la adopción de la ropa, el peinado y el “look” de sus íconos favoritos. Esto significa más visitas a la peluquería o solarium, y más dinero gastado en productos de belleza en casa.

La tendencia de los hombres a cuidarse nace en consonancia con el surgimiento del “metrosexual” en la década de 1990. Según la Asociación Internacional de Spa (ISPA), los hombres ahora representan el 29 por ciento de los asistentes de spa en los Estados Unidos, recuerda Euromonitor.

A nivel mundial las ventas de productos de belleza y cuidado personal superan los 665 mil millones de dólares, según Euromonitor International. En Bolivia, la demanda en este rubro bordeó los 173,2 millones de dólares, agrega la firma especializada en estudios de mercado.

En el período 2004 a 2009, China y Rusia fueron los países donde más aumentó el gasto de los consumidores para su cuidado personal, con incrementos de 121 y 130%, respectivamente.

Las principales razones para ir a salones de belleza incluyen la relajación (masaje), rejuvenecimiento de la piel (faciales, envolturas corporales, exfoliaciones químicas, los rellenos inyectables), tratamientos de uñas y depilación. En todos los ámbitos, el desarrollo de nuevas técnicas está dando lugar a tratamientos más eficaces.

Los cosméticos son “inelásticos”: tienen una demanda constante por parte de los consumidores, más allá de la coyuntura.

La gerente de marketing de Avon para Argentina, Bolivia, Chile y Uruguay, Victoria Lavazza señala en el periódico argentino Clarín que “en momentos de crisis, aquellos productos más accesibles como los cosméticos y artículos de belleza, son vistos como pequeñas gratificaciones. Sentirse bien a través de un producto de belleza es un cable a tierra que da seguridad en los tiempos de crisis”.

Para lograr mejores resultados en este, Avon se adaptó al mercado y lanzó productos de menor tamaño. "La compañía creció por encima del plan previsto, en especial en el primer semestre. Ha sido un año muy positivo; en el último trimestre las ventas recobraron el ritmo del primero, en especial, en maquillajes y fragancias".

En Natura, la competencia brasilera en el mercado de venta directa, aseguran que la facturación global de Argentina, Perú y Chile creció un 45 por ciento con respecto a 2008.