El diálogo se abre en Sucre, el bloqueo persiste; ayllus agreden a cívicos potosinos

- Política

Bases masistas obligan a dialogar y ayllus amenazan a Potosí. Se instalaron 6 mesas de diálogo. Oruro responde a la presión de Potosí con marcha y un cabildo.

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Foto: Diálogo en Sucre

La Prensa

Bases masistas obligan a dialogar y ayllus amenazan cercar a Potosí

Diálogo. Campesinos de Millares agredieron a cuatro periodistas, uno de quienes está hospitalizado, y tomaron dos rehenes.

Grupo Líder.- Campesinos armados con palos agredieron ayer a cuatro periodistas y tomaron a dos funcionarios de la Gobernación potosina como rehenes en la comunidad Pampasoico, a 15 kilómetros de la tranca de Betanzos. Horas antes, en el Palacio Quemado, dirigentes de los ayllus del norte, sudeste y centro potosino se reunieron con el presidente Evo Morales para expresarle su apoyo y ofrecerse a cercar Potosí para que la situación regional se normalice.

El secretario general de la Federación Sindical Única de Trabajadores Originarios de Ayllus Norte de Potosí (FSUTOANP), Juvenal Pacheco, informó que se reunió con Evo Morales para expresarle su apoyo y anunciarle que están dispuestos a garantizar su seguridad y la de los cívicos si negocian en Macha.

Las víctimas formaban parte de la comitiva de delegados potosinos que retornaba a la Villa Imperial, después de considerar que había fracasado el diálogo en Sucre con autoridades del Gobierno y delegados del departamento de Oruro.

Horas antes, el ministro de la Presidencia, Óscar Coca, advirtió que los campesinos normalizarían la situación.

La autoridad sostuvo: “Este fin de semana, estamos seguros de que los pobladores rurales, ya por su cansancio ante esta intolerancia, puesto que fueron objeto de abusos, van a normalizar las actividades. Entonces este hecho se va a resolver desde las comunidades rurales. Lo van a normalizar, nos lo hicieron conocer”.

En forma simultánea, en La Paz, el secretario ejecutivo de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), Roberto Coraite, informó que el organismo daba un plazo de 24 horas al Gobierno y a los potosinos movilizados para entablar el diálogo o de lo contrario se reservaba el derecho de intervenir.

El líder agrario se abstuvo de dar a conocer, por estrategia, cuáles serían las medidas anunciadas.

Los agredidos en la ruta Sucre-Potosí fueron Edwin Eguino, Boris Ruiz Castro, Johnny Castro y Benigno Castillo, quien presenta policontusiones y está internado en el Hospital Santa Bárbara de Sucre. Ellos iban al frente de la caravana.

Superaron dos puntos de bloqueo, pero los campesinos de la mencionada comunidad los obligaron a retornar. Al dar media vuelta y encontrar al resto de la comitiva, evaluaron los riesgos y decidieron aceptar el diálogo.

Un contingente de mineros cooperativistas se mostró dispuesto a abrirse paso a dinamitazos. Los periodistas los convencieron de evitar un inútil derramamiento de sangre.

Los dos rehenes son Raúl Vacaflores y Raúl Portillo, miembros de la Unidad Técnica de Límites de la Gobernación de Potosí. Para liberarlos, los comunarios demandaron la presencia de Félix Gonzales, principal autoridad política del departamento, aunque éste permaneció anoche en Sucre para participar en las sesiones preparatorias del diálogo, pero hizo algunas gestiones telefónicas para que sus compañeros de trabajo no sufrieran agresiones ni maltratos en esa comunidad.

De esa forma se cumplían la advertencia que el ministro de la Presidencia, Óscar Coca, había formulado a primera hora y lanzado Roberto Coraite.

Cuando anunció ayer que el Gobierno no usaría la fuerza para restablecer el orden en el departamento de Potosí, Coca dijo que las comunidades campesinas de la región están dispuestas a intervenir.

“Este fin de semana, estamos seguros de que los pobladores rurales, ya por su cansancio ante la intolerancia, puesto que fueron objeto de abusos, van a normalizar las actividades. Entonces este hecho se va a resolver desde las comunidades rurales”.

Cerca del mediodía de ayer, y por demanda de los cívicos potosinos, los ministros de Economía, Luis Arce, y de Educación, Roberto Aguilar, así como la viceministra de Producción Industrial, Patricia Ballivián, llegaron a Sucre para participar en las mesas de diálogo, junto con José Pimentel (Minería), Carlos Romero (Autonomías) y el mencionado Óscar Coca.

El retorno de la comitiva potosina fue recibido como un triunfo del Gobierno. El ministro Romero agradeció públicamente al pueblo potosino por reconducir el diálogo y conminó a la dirigencia a “dejar de lado la conspiración política” y buscar soluciones a los problemas.

El presidente del Comité Cívico Potosinista (Comcipo), Celestino Condori, se limitó a confirmar que había retornado a causa de la presión ejercida por los campesinos y se mostró dispuesto a conversar.

Con ese antecedente, el Gobierno y los delegados regionales y cívicos de Potosí establecieron anoche las bases para negociar el pliego petitorio que contiene seis puntos. Después de unas cuatro horas de intercambiar ideas se establecieron las reglas para llevar adelante el proceso.

Cada punto de la agenda regional será analizado en una mesa de trabajo. Las conclusiones serán puestas a consideración de una plenaria, aunque previamente, deberán ser discutidas por el Consejo Consultivo de Potosí.

Al cierre de esta edición, las partes en conflicto designaban representantes para cada grupo de estudio.

A pesar de la instalación formal del diálogo, la población potosina permanece movilizada en la Villa Imperial. No hay ingreso o salida de vehículos, los víveres escasean y la situación se mantiene tensa.

Hasta el mediodía de ayer, los más de 200 piquetes de ayuno voluntario, que se abrieron el viernes 6 de agosto, reunían en esa capital departamental a más de 2.000 personas, mientras que 106 habían sido dadas de baja a causa de su deterioro físico.

Al iniciar la conversación, el ministro Coca mostró las cartas del Ejecutivo en las negociaciones.

Sobre el diferendo limítrofe, se descarta un referéndum porque la consulta es sólo aplicable para municipios de un mismo departamento, aseguró que las macrorregiones definidas en la Ley de Autonomías no implican la creación de una jurisdicción político-administrativa y que tampoco es posible que los ayllus de Oruro y Potosí creen una autonomía indígena porque ésta sólo puede existir dentro de los límites de un mismo departamento.

Coca anunció también la inversión de 6,18 millones de bolivianos en estudios técnicos que han identificado al yacimiento Quiburi, en Uyuni, como apto para instalar la factoría, pues posee seis veces más piedra caliza que el cerro Pahua.

Los rumores circulan sin control

Las autoridades del Ejecutivo y el gobernador de Oruro, Santos Tito Véliz, negaron ayer las versiones que daban cuenta de que campesinos orureños tomaron por la fuerza el cerro Pahua, ubicado en el límite con Potosí y que es objeto de disputa por tratarse de un yacimiento de caliza, materia prima del cemento.

Según El Potosí, desde el jueves, los medios de la Villa Imperial reciben frecuentes avisos de hechos graves, que en ningún caso resultan ser verdaderos.

El jueves 12 se dijo que se disparaba gas lacrimógeno contra los bloqueadores apostados en la garita San Antonio, que permite el ingreso y la salida de motorizados a Oruro y La Paz, con el fin de lograr el paso de los vehículos varados.

Ayer, otros rumores señalaban que campesinos afines al Movimiento Al Socialismo (MAS) lograron desbloquear la garita San Antonio, lo que también resultó falso.

A través de radio Kollasuyo, el ministro de Gobierno, Sacha Llorenti, se refirió a esas acciones como una política de desestabilización tendente a crear un clima se violencia para lograr beneficios de grupo.

EL DIÁLOGO SE ABRE EN SUCRE, PERO EL BLOQUEO PERSISTE

Los representantes de Potosí y el Gobierno instalaron seis mesas de diálogo que analizarán las demandas regionales. Se declaró un cuarto intermedio hasta hoy

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Iván Paredes – La Paz, La Razón

EN LA GOBERNACIÓN. Representantes del Gobierno tomaron las riendas del diálogo, en Sucre, con los dirigentes de diferentes sectores del movimiento cívico potosinista.

Sin pausa en el paro y el bloqueo de caminos, el Gobierno y representantes de Potosí y Oruro lograron instalar ayer el diálogo en Sucre para encontrar soluciones a las demandas regionales y al problema limítrofe entre ambos departamentos. 

A las 22.45, en la Gobernación de Chuquisaca, se instalaron seis mesas de negociación que buscarán alternativas de solución a las demandas regionales que dieron pie al conflicto, que se arrastra desde hace 17 días.

Las comisiones tratarán temas de autonomía, reactivación de la planta de Karachipampa, construcción del aeropuerto internacional de Potosí, del tramo carretero Bella Vista-Cotagaita, de la fábrica de cemento en Coroma, preservación del Cerro Rico y la solución al problema limítrofe Potosí-Oruro.

Los dirigentes cívicos de Potosí,  liderados por Celestino Condori, se trasladaron el jueves a Sucre para instalar el diálogo con el Gobierno, con la condición de que participe el presidente Evo Morales. El Ejecutivo, a través del ministro de la Presidencia, Óscar Coca, respondió que no se atenderá el pedido.

La mañana de ayer, los cívicos flexibilizaron su posición y exigieron, sin embargo, que participen del diálogo otros cuatro ministros.  En La Paz, el vocero de la Presidencia, Iván Canelas, anunció que atenderían el pedido y que una comisión ministerial estaba rumbo a Sucre, pero pocos minutos después del anuncio,  los cívicos empezaban a retornar a Potosí aduciendo que esperaron la presencia de la comisión hasta las 16.00.

La delegación potosina fue retenida en la población de Betanzos y obligada a retornar a la negociación en Sucre. A las 22.45 se instaló una mesa de diálogo en la que se definió el número de comisiones y los temas a tratar. Representantes potosinos aprovecharon el momento para cuestionar la actitud del gobierno de Morales.

Los ministros Coca; de Autonomías, Carlos Romero; de Economía, Luis Arce; de Educación, Roberto Aguilar; de Minería, José Pimentel, y la viceministra de Producción Industrial, Patricia Ballivián, forman parte de la comisión negociadora.

Ballivián, en la mañana de ayer,  sostuvo que se construirán fábricas de cemento en  Pawa y Quiburi. Uno de los factores del conflicto fue, precisamente, la construcción de esta empresa.

Las medidas de presión se iniciaron en Potosí hace 17 días. En las carreteras están parados decenas de motorizados y centenas de pasajeros y choferes. El bloqueo y el paro indefinido persisten, pese a que el Gobierno insistió en que se levanten como señal de diálogo.

“Esta es una reconducción del proceso de diálogo. Este diálogo está siendo viabilizado porque el pueblo potosino exigió que se vuelva a la mesa de la negociación”, expresó el ministro Romero.

Residentes potosinos en ciudades como Santa Cruz instalaron piquetes de huelga de hambre en respaldo a su región. Condori expresó que tienen voluntad de llegar a acuerdos, siempre y cuando beneficien a la región.

“Para nosotros es importante la participación del presidente Morales en alguna etapa de este diálogo, para que pueda dar las garantías de que los acuerdos que se pueda sostener sean cumplidos”, insistió el líder cívico potosinista. Las comisiones empezaron a trabajar a puertas cerradas y pasada la 1.00 se declaró un cuarto intermedio hasta las 8.00.

La jornada de ayer estuvo marcada por rumores de que tres municipios circundantes a la Villa Imperial levantarían el bloqueo, mientras que en La Paz un grupo de campesinos del norte de Potosí se reunió con Morales y anunció que cercarían la ciudad. Ambos extremos fueron desmentidos.

Protestas antes del diálogo

Antes de instalar las mesas de diálogo, cinco representantes de Potosí pidieron la palabra para hacer conocer sus demandas. Entre ellos, el presidente de Comcipo, Celestino Condori, quien pidió a la comisión de Gobierno que dejen entrar a otros dirigentes que quedaron fuera de la Gobernación. Dijo que no dejaron entrar a dirigentes de la Federación Departamental de Cooperativas Mineras de Potosí. En el diálogo estuvieron los gobernadores de Oruro, Santos Tito, y de Potosí, Félix Gonzales.

Oruro responde a la presión de Potosí con marcha y un cabildo

Civismo: La Asamblea de la Orureñidad decidió no ceder territorio a Potosí y convocó a un acto de masas para el próximo lunes.

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Ayuno: campesinos de Oruro en huelga de hambre. Exigen respeto por sus límites

Oruro / La Prensa.- La Asamblea de la Orureñidad, que se reunió anoche en el Paraninfo Universitario, aprobó siete demandas regionales, que serán oficialmente planteadas el próximo lunes en un cabildo que se cumplirá en la Avenida Cívica de la capital del folklore nacional, después de una marcha que saldrá a las 18.30 del Parque de la Unión Nacional.

El encuentro, convocado por el Comité Cívico, es la respuesta de Oruro, de donde es originario el presidente Evo Morales, a la movilización de Potosí, que exige que el Estado reconozca al cerro Pahua, un yacimiento que contiene 20.000 millones de toneladas de piedra caliza, materia prima para producir cemento, como parte del municipio de Coroma.

Edwin Torres, presidente del Bloque Oruro, recordó anoche que el montaje de una factoría de este material de construcción en Sevaruyo fue una de las promesas de campaña hechas por Evo Morales en la etapa proselitista.

“Nosotros no queremos sostener una confrontación con los hermanos potosinos, pero debemos hacer respetar nuestros derechos. Así lo entendieron los asistentes a la Asamblea”.

El jueves, seis campesinos orureños se declararon en huelga de hambre para que se monte la mencionada cementera en su departamento.

El Comité Interinstitucional de Defensa de los Límites de Oruro fue encargado de participar en el diálogo con representantes de Potosí y del Gobierno.

Los orureños reclaman la construcción de un nuevo aeropuerto internacional, la conclusión del tramo Toledo-Ancaravi de la carretera Oruro-Pisiga, la implementación del Puerto Seco, la revisión de la Ley de Aduanas recién promulgada, una ley de exención impositiva para la empresas que se instalen en el departamento y generen fuentes de empleo y la instalación de la mencionada fábrica de cemento en Sevaruyo.

Además, el civismo orureño, que se declaró en estado de emergencia el lunes 2 de agosto, decidió que no renunciará al territorio del municipio de Quillacas, en cuya jurisdicción, asegura, se encuentra el mencionado cerro Pahua.

Los asistentes al encuentro de anoche, que colmaron el recinto académico, decidieron que la Gobernación conceda tolerancia laboral el lunes por la tarde para que las personas puedan prepararse para asistir a la concentración.

Guido Molina, secretario general del Comité Cívico de Oruro, sostuvo que se espera concentrar a unas 30.000 personas, pues tan sólo los gremiales, que confirmaron su presencia, son alrededor de 15.000 y se espera la presencia de los mineros de Huanuni.

El cabildo será presidido por el Comité Cívico y, según Molina, participarán autoridades de la Gobernación del Departamental y el municipio de la ciudad de Oruro, si bien en la Asamblea participaron delegados de los municipios rurales de la región.

Edwin Torres sostuvo que “Oruro está movilizado en defensa de sus intereses. Nuestras acciones no terminarán con esta marcha y el cabildo, pues continuaremos el trabajo”.

Los campesinos están divididos

Seis afiliados a la Federación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Oruro (FSUTCO) cumplieron ayer su segundo día en huelga de hambre en demanda de que el Gobierno instale una fábrica de cemento en Sevaruyo.

El secretario ejecutivo de la FSUTCO, Néstor Terán, es uno de los integrantes de ese piquete, pero el secretario general del organismo, Félix Huanaco, indicó que la medida responde a apetitos personales de figuración y reafirmación de liderazgo, pues dijo que Terán fue desconocido por sus bases en un ampliado celebrado en Caracollo.

Criticó el hecho de que Terán hubiera incluido el diferendo limítrofe entre Oruro y Potosí en el último punto de sus reivindicaciones.

“Aquí nosotros no estamos provocando al departamento de Potosí. La solución al tema limítrofe con Oruro será larga. Nosotros tenemos nuestros propios documentos y tenemos que ponerlos en mesa, pero para pacificar el departamento de Potosí se necesita que el Gobierno atienda sus pedidos”.

Huanaco admitió que, con la salvedad del problema de demarcación, a los potosinos les asiste la razón al exigir que el Ejecutivo construya un aeropuerto, ponga en funcionamiento la planta de fundición de Karachipampa o la construcción de caminos, pero el problema de límites no se resolverá con medidas de presión, sino en un ambiente de diálogo y negociaciones.

Los piquetes de ayuno en Potosí, con más de 100 bajas en 8 días

Ayuda: El Colegio Médico de Bolivia instruyó la organización de brigadas médicas para atender a huelguistas y bloqueadores en el país.

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Conflicto: uno de los grupos de cívicos huelguistas en la Villa Imperial, ayer

ANF, La Prensa y Nuevo Sur.- Al ingresar al decimoséptimo día de paro indefinido y al octavo de huelga de hambre en Potosí, hasta ayer eran 106 las personas que fueron dadas de baja en los más de 100 piquetes de huelga de hambre instalados en la Villa Imperial.

Según cifras del Comité Cívico Potosinista, hay más de 2.000 personas en ayuno voluntario que apoyan el pliego regional y participan en casi dos centenares de piquetes en cinco departamentos, sin tomar en cuenta a Potosí: Sucre, La Paz, Cochabamba, Santa Cruz y Tarija.

Los potosinos anunciaron que radicalizarán sus medidas de presión con crucifixiones masivas ante la “falta de sensibilidad del presidente Evo Morales, que se niega a asistir al diálogo en Sucre y opta por realizar otro tipo de actividades” antes que atender las demandas de Potosí.

“No es posible que este pueblo que votó por Evo Morales ahora tenga que ver la soberbia del Gobierno y sus ministros, que no quieren atender nuestras demandas. Si quieren muertos, muertos tendrán”, manifestó Silvia Fernández, quien junto a su familia apoya las movilizaciones en contra del Gobierno en la Villa Imperial.

Con la salud deteriorada y bajo los efectos de no haber ingerido alimentos, los 106 huelguistas fueron evacuados hasta los centros de salud en Potosí, que también sienten los efectos del bloqueo y no cuentan con medicamentos ni insumos.

Ayer, el presidente del Colegio Médico de Bolivia, Walderedo Gutiérrez, informó que se organizó brigadas médicas para atender a los huelguistas en Potosí y otras regiones, y también se destinó galenos a los sectores donde se mantienen bloqueadas las vías por más de dos semanas. Explicó que se trata de una determinación humanitaria que está acorde con el juramento hipocrático de los médicos, pero al mismo tiempo solicitó al Ejecutivo que se sensibilice y escuche los pedidos del pueblo potosino, según un comunicado.

“Los colegios médicos departamentales organizaron brigadas móviles para poder asistir a los diferentes piquetes de huelga en los departamentos”. Informó que los casos más atendidos por los médicos en este tipo de medidas son problemas estomacales que pueden agravarse en caso de que alguno de los ayunadores tenga otras enfermedades, como la diabetes.

“Generalmente los órganos que empiezan a complicarse de inicio van a ser los riñones, posteriormente el hígado, el estómago y los otros órganos” a medida que pasa el tiempo, dijo respecto a las complicaciones que puedan tener los ayunadores.

Aparte, residentes potosinos en Tarija que están en huelga de hambre se declararon ayer molestos con el senador oficialista Isaac Ávalos por su criterio de que Potosí está traicionando el proceso de cambio.

“No vamos a permitirle al señor Ávalos, por muy presidente de la bancada del Movimiento Al Socialismo (MAS) que sea, que humille al pueblo potosino”, enfatizó Juan Carlos Viñola. “Los potosinos estamos de pie; si vamos a morir, lo vamos a hacer fieles a la tierra que nos vio nacer, le decimos a Ávalos que no sea llunk’u”.

Campesinos dan ultimátum por ministros

La Federación de Trabajadores Campesinos de La Paz Túpac Katari determinó dar plazo hasta el 19 de agosto al presidente Evo Morales para reestructurar el gabinete de ministros, caso contrario iniciará futuras medidas de presión, según ANF. El secretario de la organización, Joaquín Herrera, recordó que las organizaciones campesinas de las 21 provincias del departamento de La Paz resolvieron en su ampliado respaldar la demanda de “destitución” de varios de sus colaboradores, entre ellos el ministro de Gobierno, Sacha Llorenti.

“Estamos pidiendo la renuncia del ministro Llorenti, que está traicionando al hermano Evo, también la renuncia del ministro de Economía, Luis Arce; de la ministra Nemecia Achacollo (de Desarrollo Rural); Minería, José Pimentel; Obras Públicas, Wálter Delgadillo; Autonomías, Carlos Romero, y del viceministro de Coordinación Gubernamental, Wilfredo Chávez, todos estos ministros tienen que irse”, dijo. Herrera recordó también que el ampliado instruyó el inicio de las marchas, movilizaciones y bloqueos de caminos en todo el departamento de La Paz “hasta que renuncien los ministros por gestiones incapaces”.

Policía dice que sacó a turistas

El comandante nacional de la Policía, general Óscar Nina, aseguró ayer que se logró evacuar casi a todos los turistas que se encontraban atrapados en el departamento de Potosí desde hace dos semanas, según la red Erbol.

“Hemos evacuado prácticamente a todos los turistas, ahora estamos sacando un último contingente de la localidad de Uyuni por el sector del departamento de Oruro, entonces este tema ya no es un problema”.

La autoridad policial volvió a garantizar que no intervendrán el persistente bloqueo de caminos en el departamento potosino desde hace 17 días porque considera que a través del diálogo se logrará llegar a soluciones.

La situación de los turistas que quedaron atrapados en Potosí obligó la intervención de la Embajada de Francia en Bolivia. Incluso extranjeros que intentaron salir en caravanas de esa región fueron obligados a volver a la Villa Imperial por grupos de cooperativistas que vigilan en los límites.

El jueves, el Departamento de Estado de Estados Unidos emitió una alerta sobre el riesgo de viajar a varias regiones de Bolivia. La recomendación a los estadounidenses que visitan Oruro y Potosí es “tratar de pasar inadvertidos y limitar sus movimientos hasta que la situación mejore”.