¿“Jamás”, Presidente?

El presidente Evo Morales sostuvo que jamás se lo podrá acusar de haberse alzado con fondos públicos y ciertamente queremos que eso sea cierto. La ética y la transparencia son requisitos indispensables en un gobernante cuya comportamiento se transmite de hecho a toda la sociedad y se constituye en un buen o mal ejemplo -según sea el caso- para los ciudadanos del país.

imageEl buen ejemplo a los jóvenes es esencial. El presidente entrega medallas en la Primera Versión de los Juegos Estudiantiles Plurinacionales realizados en Cochabamba (Foto ABI).

Sin embargo tenemos muchas dudas de que su conducta esté siendo imitada por algunos de sus colaboradores. Hasta ahora nadie ha dicho nada respecto a los tractores donados por Venezuela supuestamente destinados a productores campesinos pero que fueron a parar a manos privadas, entre ellos un compadre del actual senador oficialista Isaac Ávalos.

De igual forma el exministro de Desarrollo Rural, Hugo Salvatierrra, se ha librado hasta ahora y por motivos desconocidos de la inquisidora mirada de la ministra Anticorrupción, Nardi Suxo; y como estos hay decenas de casos de corrupción que involucran a ex ministros, funcionarios del gobierno y dirigentes masistas -¿alguien sabe cuantos detenidos hay por el contrabando en 33 camiones descubierto en Pando?-;  Por tanto, no se trata solo de que el presidente asuma una conducta positiva sino de que la transmita y la imponga también a todos sus colaboradores.

Las consecuencias de un desatino

No es nada que amenace muy seriamente al gobierno de Evo Morales pero si se trata de un hecho de carácter estructural que no podrá ser aliviado con la aplicación de medidas coercitivas. Recordemos que en el año 2008 se produjo una disparada similar en los precios de varios artículos de la canasta familiar pero el gobierno salvó la situación prohibiendo la exportación de productos como el azúcar, el aceite y otros.

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Alimentos básicos están caros y algunos escasos (foto El Deber)

Sin embargo en el Ministerio de Hacienda se ha visto que medidas de este tipo no tendrían efecto alguno en la actualidad por cuanto la elevación de los precios se debe a una crisis en el aparato productivo precisamente debido a la aplicación de medidas coercitivas que desincentivaron la producción manteniéndola en los niveles estrictamente necesarios.

En los hechos estamos confrontando una elevación de precios que no es solo coyuntural y no puede ser tapada con maquillajes en los indicadores que utiliza el oficialista Instituto Nacional de Estadística (INE) o atribuirla burdamente al cambio climático.