Valentín Abecia López
Ciertos hechos inusitados han acaparado la atención de los bolivianos; el primer dato revelador ha sido la noticia de la enfermedad del Presidente de Venezuela, un cáncer que ha suscitado conjeturas, unos dicen que es terminal y otros, que no afectará sus labores cotidianas y que será vencido por la ciencia y paciencia socialista.
Lo evidente es que este hecho tiene que dar un campanazo de alarma a todos los caudillos que conocemos y que creen que tienen la vida comprada. Estoy seguro de que la enfermedad de Chávez va a afectar el normal desenvolvimiento de Venezuela, así como a todos los países de su órbita, incluso el nuestro. Esta incómoda situación debe ser estudiada por el Gobierno boliviano y crear una serie de planes de contingencia que ayuden a visualizar soluciones de acuerdo al cariz que vayan tomando las cosas.
Otro asunto que debe ser analizado en el Palacio Quemado es la reunión del futuro presidente peruano con Obama y Clinton; muy pocos presidentes electos han tenido la oportunidad de departir con el primer mandatario del imperio. Algo tiene que ser sopesado por el Gobierno del MAS en torno a Humala.
Está claro que el Perú, en la próxima gestión gubernamental, no tirará por la borda el mercado norteamericano ni reventará las ansiadas inversiones, por el contrario, el mensaje sigue siendo el de la atracción de capitales, que es la forma más lógica de crear empleo y desarrollo. El futuro presidente peruano ha logrado dar la vuelta el pastel y dio señales de mesura y seriedad. Humala está heredando un país con una economía en franco crecimiento, con múltiples y diversos problemas sociales, pero con una maquinaria que avanza a paso firme y sostenido. Su visita a Estados Unidos es una señal de que las cosas no se irán de las manos. Con seguridad, el Gobierno boliviano ha recibido el mensaje y tiene que recapacitar sobre su enemistad imperial, que a esta altura del partido sólo sirve de “slogan” pirotécnico, inútil, pero llamativo. Estos temas requieren acciones inmediatas, el think tank del MAS no puede quedarse parado mirando la luna, es hora de actuar en consecuencia y no dejar que la historia nos pase por encima en un auténtico juego del avestruz, negando todo para no tener nada.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
La Prensa – La Paz