Mueren 2 policías antidroga; hay extraño hermetismo y restringen labor de la prensa


Ichilo. El informe oficial señala que dos agentes de Umopar se ahogaron durante un operativo, pero surgen dudas porque los fallecidos eran nadadores experimentados. En la zona hay restricciones a la labor de los medios.

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Marcha. Efectivos de la Fuerza de Tarea Conjunta cruzan el río Surutú para llegar a las plantaciones de coca. Allí se trató de impedir la cobertura de la prensa, El Deber



Freddy Lacio F. Yapacaní, El Deber

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Mueren dos policías y en Ichilo hay hermetismo

Violencia. Dos agentes antidroga se ahogaron durante un operativo, según informes oficiales, aunque hay dudas sobre el hecho. Los medios tuvieron problemas para entrar ayer a la zona

Dos efectivos de la Unidad Móvil de Patrullaje Rural (Umopar) perecieron ayer supuestamente ahogados al tratar de cruzar una laguna durante un operativo antidroga realizado en la zona limítrofe entre Santa Cruz y Cochabamba.

Aunque el informe oficial establece que ambas muertes fueron fortuitas, algunos camaradas de los fallecidos expresaron sus dudas sobre la causa de los decesos, mientras que ciertas restricciones impuestas por las autoridades al trabajo de los medios de prensa impidieron profundizar sobre las circunstancias del hecho.

Las víctimas fueron identificadas como el teniente Bernardo Luna Céspedes (28 años, de La Paz) y el sargento segundo Sabino Ramos Vila (31 y también paceño), efectivos de la Umopar de Cochabamba, con sede en el cuartel de Chimoré, que se habrían asfixiado al tratar de cruzar nadando una laguna con desembocadura en el río Ichilo.

El suceso ocurrió entre las 9:00 y 10:00, pero hay contradicciones sobre el lugar exacto y los detalles.

Según el  director nacional de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn), Gonzalo Quezada, citado por la ANF, los agentes fallecieron cuando la lancha en que se movilizaban se volcó en el río Amarillo durante un patrullaje de rutina en Puerto Abaroa, provincia Ichilo de Santa Cruz.

Pero por declaraciones del comandante de Umopar en Chimoré, Marco Encinas, reproducidas por la estatal ABI, las muertes tuvieron lugar en el municipio cochabambino de Puerto Villarroel, aunque EL DEBER constató que los cuerpos fueron retirados por Puerto Abaroa, a unos 40 kilómetros de Yapacaní.

En ese punto y sobre la carretera interdepartamental, un contingente de efectivos bloqueó el ingreso a la comunidad al dejar cruzados varios vehículos sobre la vía, lo que cerró el paso a los medios de prensa que llegaron luego de que se filtró la noticia de dos muertes tras un ‘fuego cruzado’ en la zona. De nada valieron los pedidos de los periodistas, pues los agentes no permitieron el acceso y tampoco brindaron explicación sobre el suceso.

Para aumentar las dudas, unos agentes de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) de Yapacaní llegaron hasta Puerto Abaroa e intentaron ingresar al sitio de los decesos para efectuar el levantamiento legal de los cadáveres, como establece el procedimiento policial, lo que no fue permitido por los efectivos antidroga, ni siquiera ante el aviso de que el fiscal de la provincia también estaba en camino con el mismo propósito.

Finalmente, los cuerpos de los uniformados fueron rescatados pasado el mediodía y trasladados a la base de Umopar de Chimoré.

Algunos camaradas de los finados dijeron que era impensable que ambos hubieran sucumbido sumergidos en una laguna porque recibieron entrenamiento en natación y buceo. Incluso las máximas autoridades policiales anunciaron una investigación para establecer las causas de las muertes, porque los fallecidos eran nadadores experimentados.

Pero las limitaciones al trabajo de los periodistas no se circunscribieron a la cobertura de las muertes en Puerto Abaroa.

Al contrario de lo que sucedió el fin de semana, cuando equipos de periódicos y canales de TV participaron de los operativos en el marco del Plan Toborochi -en el que se intervino 281 fábricas de cocaína en las zonas aledañas a las comunidades de San Germán, Nuevo Horizonte y Km 40 (próximos a Yapacaní)- ayer las fuerzas antidroga impidieron abiertamente el trabajo de los medios.

Primero pasó en la comunidad El Carmen Surutú (a 20 kilómetros de Buenavista, capital de Ichilo), donde efectivos de la Fuerza de Tarea Conjunta erradicaron alrededor de cinco hectáreas de plantaciones de coca, prohibiendo a camarógrafos y fotógrafos que registren imágenes (lo que al final no fue cumplido), y luego en Nuevo Horizonte, donde se descubrió ocho ‘minifábricas’ de cocaína abandonadas a escasos metros de la carretera, y donde también se restringió el acceso de la prensa al lugar, sin ningún justificativo de los responsables.

Hallan 1 t de droga líquida

Violencia. En dos días de operativos se decomisaron 1.093 kilogramos de cocaína líquida. En la zona hay hostilidad abierta de ciertos pobladores al trabajo de la prensa, que toma recaudos.

En dos días del operativo Toborochi que la fuerza antidrogas llevó a cabo en Yapacaní, San Germán y Kilómetro 40, de la provincia Ichilo, se logró decomisar una tonelada con 93 kilogramos de droga líquida. Así lo informó ayer el comandante de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn), coronel Gonzalo Quezada, en una conferencia de prensa brindada junto al ministro de Gobierno, Sacha Llorenti, sobre los resultados de esta megacción policial.

Según Quezada, muestras de la droga líquida fueron enviadas al laboratorio forense, donde se certificó que se trataba de cocaína.

No obstante, en las 281 fábricas de droga halladas en dichas localidades, la Felcn no solamente se incautó de droga líquida, también decomisó 575 kilos de sustancias químicas sólidas y 19.872 litros de sustancias líquidas. Asimismo, fueron incineradas 55.000 libras de hoja de coca ilegal.

El jefe policial también se refirió a las personas detenidas. Aseguró que en total fueron 13 los aprehendidos (todos bolivianos) y que fueron llevados a medidas cautelares por los representantes del Ministerio Público.

Durante los operativos también se destruyeron 408 fosas, se secuestró Bs 1.180.000 a uno de los detenidos, se decomisaron cuatro armas de fuego, siete vehículos, 16 motores que eran utilizados en la fabricación de la droga, así como 14 moledoras.

“El operativo ha sido un éxito, porque ingresamos en una zona donde teníamos información de que había gente dedicada a la actividad ilícita”, manifestó.

Por otro lado, ayer el viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Felipe Cáceres, brindó información sobre las incautaciones realizadas desde enero hasta el 17 de julio. Dijo que en este periodo se han confiscado 13,8 toneladas de cocaína y 369,7 t de marihuana en 6.668 operativos. “El 52% de la droga proviene de Perú”, aseveró y acotó que se han destruido 2.815 fábricas de droga, 3.469 pozas de maceración de coca, 8 laboratorios de cristalización y 7 de reciclaje. Fueron detenidas 1.985 personas, de las cuales 1.797 son bolivianas y el resto extranjeras. /BA

Lo que sucede en la zona del operativo   

Prohibido el paso. Los efectivos antidroga que bloquearon el acceso de la prensa a la zona de Puerto Abaroa (foto) se negaron a brindar cualquier información sobre la situación de las víctimas, la ubicación de los cuerpos o la hora de los decesos. Incluso hubo uno que pidió cerrar la boca con un gesto de manos a otro agente, que estaba conversando con los periodistas.Emociones alteradas. La noche del domingo se produjo un altercado entre algunos pobladores de San Germán y un equipo de prensa de un canal de TV, al que impedían abandonar el lugar. La intervención de un dirigente pacificó la situación.

Amenazas descubiertas. Cuando comenzó el operativo contra las fábricas de droga, varios canales realizaban sus despachos informativos desde algunos puntos de Internet en Yapacaní, pero a partir del tercer día, algunos propietarios pidieron a los periodistas que no vuelvan por sus negocios porque habían sido amenazados por personas que no quisieron identificar. También se dio el caso de que se negaron a dar alojamiento a la gente de prensa con el argumento de que todo estaba ocupado, obligando a los reporteros a dormir en el interior de sus vehículos. Finalmente, unos vecinos advirtieron a los periodistas que sabían que estaban siendo buscados por gente armada y que era mejor tomar precauciones.

Zona de ricos. Pese a que algunos yapacanisenses son abiertamente hostiles a los medios de comunicación, muchas personas entablan conversación con los reporteros cuando no son observadas y bajo condición de no ser identificadas. Así, es notorio que los vivientes de Yapacaní no guardan en demasiada estima a los pobladores de San Germán, comunidad que tildan de ‘zona de ricos’, porque dicen que allí las personas tienen casas elegantes y vehículos caros.

Estigmatizados. La gente de San Germán dice que tras el operativo Toborochi son estigmatizados de ‘narcos’ por el descubrimiento de las fábricas de droga en el lugar y piden que similares operativos se lleven a cabo en proximidades de Yapacaní.

Opiniones  

Herland Vaca Díez

Hemos perdido la guerra

El presidente del Comité pro Santa Cruz, Herland Vaca Díez, dijo que el país perdió la guerra contra el narcotráfico y producto de ello es el descubrimiento de un sinnúmero de fábricas de droga, el aumento de los sembradíos ilegales de coca y la inseguridad ciudadana. Vaca Díez lamentó que se esté cultivado coca en las reservas naturales y que no se detenga a ‘peces gordos’.

Dip. Jéssica Echeverría

Bolivia va sin control

“Bolivia va rumbo a convertirse en un nuevo México o en una nueva Guatemala, con bandas de narcotraficantes que practican ajustes de cuentas, incrementando las cifras de la inseguridad ciudadana con atentados y secuestros”, manifestó la diputada de la oposición Jéssica Echeverría al referirse a los últimos hechos de criminalidad registrados en Santa Cruz.

Ministro Sacha Llorenti

Hay logros importantes

“El Gobierno está en una franca lucha contra el narcotráfico. Estamos consiguiendo logros importantes, pero lamento que gente de la oposición intente convertir una virtud en defecto. Es paradójico, pero cuando mejores resultados hay, más critican los actores políticos de la oposición. Eso no es honesto intelectualmente, creo que hay una doble moral detrás de las críticas”.