Destruyen enorme laboratorio de cocaína en el Tipnis; colombianos se asientan en reserva natural de Bolivia

- Coca Narcotráfico

Umopar toma laboratorio en territorio indígena (Tipnis) y mata a narco. Era el vigía de un enorme laboratorio de cristalización. Trabajaban unas 25 personas.

Umopar toma laboratorio en el Tipnis y mata a narco

El centro de refinamiento de droga está en medio de la selva y rodeado de pantanos y ríos. Trabajaban unas 25 personas.

image Abatido. Efectivos antidroga retiran de uno de los ambientes del laboratorio al colombiano que murió durante el enfrentamiento, que también cobró la vida de un subteniente de la Policía y dejó dos heridos

Berthy Vaca. Chimoré, El Deber

Decenas de agentes de Umopar cercaron ayer un megalaboratorio de cristalización de cocaína oculto en la selva del Tipnis y mataron a uno de los narcotraficantes que el miércoles se enfrentaron a tiros con dos patrullas de leopardos y mataron al subteniente Estiven Medrano Candia (26), además de dejar herido al policía Eloy Mamani Paucara.

En esa ocasión, la fuerza de interdicción hirió a un colombiano que se recupera en una clínica en Santa Cruz. El extranjero fallecido fue identificado como Yeison Sosa Rico, de unos 25 años. Se presume que conformaba el grupo de seguridad de los narcos, pues llevaba puesto un chaleco con la palabra Seguridad en el dorso. El cuerpo del colombiano fue depositado en la morgue de Chimoré para la correspondiente autopsia.

De acuerdo con los datos del ministro de Defensa, Rubén Saavedra, en el laboratorio trabajaban unas 25 personas que refinaban 100 kilos de cocaína diarios. Asimismo, los agentes indicaron que hay vestigios de que la factoría funcionaba desde hace unos tres años. 

Luego del violento enfrentamiento, más de 100 uniformados de Umopar, apoyados por los Diablos Rojos, Diablos Verdes y Diablos Negros en helicópteros, ingresaron al lugar y tomaron la enorme fábrica instalada en un espacio de tres hectáreas, según los informes oficiales.

Se informó de que los bandidos, fuertemente armados, opusieron resistencia desde el monte hasta que decidieron escabullirse por la espesura de la selva.

El ministro de Defensa, Rubén Saavedra, y el viceministro de Defensa Social, Felipe Cáceres, encabezaron ayer una comitiva con periodistas que se constituyó en el laboratorio, situado a unos 60 kilómetros de la base de Umopar en Chimoré.

Desde arriba la factoría era invisible al ojo humano. El área es de difícil acceso, pues no hay caminos transitables y está rodeada de pantanos y un río. Por lo tanto, resulta complicado comprender cómo los narcos se dieron modos para ingresar una gran cantidad de madera para edificar cuartos, galpones y otros ambientes con pisos y pasadizos de madera.

Asimismo, el laboratorio contaba con un gran motor generador de energía, con maquinaria como microondas, lavadoras, compactadoras, un cilindro reciclador de éter, llamado ‘muerto’; una gran cantidad de recipientes de plástico, precursores químicos, etc. 

Se comprobó que en las instalaciones trabajaban 25 personas, a juzgar por la cantidad de camas que había en el campamento clandestino.

Saavedra lamentó que en una zona protegida, como es el Tipnis, se haya edificado un laboratorio de droga. “Por eso es importante sentar presencia del Estado en esa área para construir órganos de control para que no proliferen estos recintos clandestinos”, apuntó el ministro.

Con respecto a la pregunta de los medios de comunicación sobre la posible existencia de carteles de la droga extranjeros, Saavedra dijo que no encontró evidencias de que los integrantes del laboratorio tuvieran nexos con estos grupos, pero admitió que se trataba de una organización criminal grande.

Desde la zona de Isiboro    

- Aniversario. Umopar Chimoré, situado a unos 500 metros del pueblo del mismo nombre, tiene previsto celebrar hoy su 28 aniversario de creación. Para el efecto se espera la presencia del ministro de Gobierno, Wilfredo Chávez, y de las principales autoridades del alto mando policial.

- Autoridades. El jefe nacional de Umopar, coronel Wilfredo Montesinos Zurita, informó de que el acto empezará a las 11:00. No se descarta la presencia del presidente Evo Morales. En la ocasión se prevé realizar un homenaje póstumo al fallecido subteniente Estiven Medrano Candia, muerto a manos de los narcos.

- Ambiente. En Chimoré no se advirtió movimiento de ninguna índole a raíz de la muerte del oficial Medrano, puesto que era oriundo de la capital valluna. Muchos vecinos ni se habían enterado de lo sucedido. Otros conocieron la noticia por medio de la televisión.

- Prensa. Algunos periodistas se quedaron con ganas de ir al laboratorio, debido a que no hubo espacio en los cuatro helicópteros de Umopar, lo cual molestó a los afectados, pues habían llegado de madrugada con la esperanza de estar en el lugar de los hechos. Sin embargo, el viceministro Felipe Cáceres llegó a Chimoré con varios periodistas que tuvieron preferencia en el momento de abordar las aeronaves.

Familia recibió al subteniente

Al mediodía de ayer, cuatro helicópteros aterrizaron en la base de Umopar. En uno de ellos los leopardos trajeron a su camarada, el subteniente Estiven Medrano Candia (26), muerto en el enfrentamiento con los narcos colombianos que defendieron su laboratorio de cocaína, instalado en una zona del Beni denominada Santa Rosa de Isiboro, en el límite con Cochabamba y que es parte del Territorio Indígena y Parque Isiboro Sécure (Tipnis).

Por otra parte, se informó de que el policía Eloy Mamani Paucara y el narco colombiano José Toro García, trasladados hasta nuestra capital el miércoles con heridas de bala, se recuperaban de sus lesiones. El fiscal de la Felcn, José Parra, dijo que entrevistó al extranjero, pero no reveló detalles de esta declaración.

El subteniente Estiven Medrano había egresado no hace mucho de la Academia de Policías. Asimismo, hace ocho meses que se encontraba prestando sus servicios en la Unidad Móvil de Patrullaje Rural (Umopar).

El ministro de Defensa, Rubén Saavedra, dijo que como Gobierno se adhería al dolor y el luto de la familia afectada. “Era un excelente policía y murió en el cumplimiento de su deber”, expresó.

“Me enteré del hecho por los medios de comunicación. Era mi único hijo varón”, se lamentó el hombre que dijo haberse quedado viudo hace poco y ahora tenía que soportar esta nueva desgracia.

Rodolfo Medrano hizo las gestiones y trasladó los restos mortales de su hijo a Quillacollo, donde tiene su residencia. Allá sus seres queridos lo esperaban con un velorio simbólico.

Rodolfo Medrano Daza, padre del oficial, llegó ayer desde Cochabamba junto con algunos familiares en busca de su hijo. Tenía la esperanza de encontrarlo con vida, pero en Umopar le informaron de que había muerto.

Campamento de narcos en Tipnis

HALLARON EL CADÁVER DE UN COLOMBIANO ARMADO Y ENCIMA DE UN ÁRBOL.

image Policías de Umopar inspeccionan el laboratorio de cristalización de pasta base de cocaína, ayer, en el Parque Nacional Isiboro Sécure. – Daniel James Los Tiempos

Chimoré | Los Tiempos

Tras varias horas de rastrillaje, los efectivos de la Unidad Móvil de Patrullaje Rural (Umopar) rescataron ayer el cuerpo del policía Stevens Medrano, muerto en una balacera con narcotraficantes el miércoles en la zona de Santa Rosa, en el Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis), y encontraron un campamento de narcotraficantes donde había una gigante fábrica de pasta base de cocaína.

También hallaron otro cuerpo sin vida, el de Jeison Sosa Rincón, de nacionalidad colombiana, quien también habría fallecido en el tiroteo. Según las autoridades de Umopar, era un francotirador que además cumplía la función de guardián porque su cuerpo fue encontrado parapetado en un árbol, distante a 400 metros del campamento de cristalización de cocaína.

Los familiares de Stevens Medrano llegaron hasta el aeropuerto de Chimoré. Después de una autopsia, el cuerpo fue velado en un salón de Umopar. Anoche, sus familiares aguardaban su llegada a la ciudad, hasta las instalaciones del Comando Policial, donde se instaló una capilla ardiente.

Medrano había sido transferido a esta unidad en enero pasado y hace una semana fue destinado a Beni para realizar operativos de lucha contra el narcotráfico. Murió con un impacto de bala en la cabeza.

Operativo

El ministro de Defensa, Rubén Saavedra; el viceministro de Defensa Social, Felipe Cáceres, y los comandantes de Umopar y de Chimoré, presidieron ayer el operativo de rescate del uniformado que cayó en el tiroteo y verificar el lugar donde estaban instalados los narcotraficantes.

Saavedra dijo que, según las primeras indagaciones y características del laboratorio encontrado, se cristalizaban cerca de 100 kilos de cocaína por día, por lo que éste sería uno de los más grandes que se halló en Bolivia.

El jefe Nacional de Planeamiento Operativo, José Cuevas, informó que el operativo de interdicción se inició el miércoles al promediar las 13:00, en el que participaron dos patrullas con cerca de 16 efectivos, una ingresó por el lado de Beni y la otra por Cochabamba.

Dijo que la unidad de inteligencia había identificado el punto de intervención, en una operación planificada hace varias semanas, pero tuvieron que pedir refuerzos porque fueron sorprendidos por más de 25 narcotraficantes, entre bolivianos y colombianos, varones y mujeres.

El tiroteo duró varias horas, incluso algunos efectivos contaron que pasaron toda la noche haciendo un rastrillaje del lugar, y ayer dos contingentes más ingresaron para reforzar la operación.

Como resultado del operativo dos personas fallecieron: el boliviano Steven Medrano y el colombiano Jeison Sosa Rincón; existen dos policías heridos: Eloy Mamani Paucara, quien recibió un impacto de bala en el estómago, y un cabo que tiene una herida superficial en uno de sus dedos. Además, está herido José Toro, de nacionalidad colombiana, quien recibió un impacto en el glúteo y fue trasladado el miércoles a Santa Cruz para ser atendido.

El resto de los colombianos y bolivianos que vivían en el campamento se dio a la fuga, unos  presuntamente en botes y otros se internaron en el monte. Al campamento, instalado sobre un pantano, sólo se puede acceder por vía aérea y fluvial.

Un gran campamento

Según Cáceres, el campamento que está a una distancia de 30 minutos de viaje en helicóptero desde el aeropuerto de Chimoré, habría sido instalado hace aproximadamente tres años. Contaba con 13 ambientes construidos con madera sólo para cristalizar la droga, además de cinco dormitorios, una cocina, un depósito de alimentos y un taller técnico.

En el lugar había todo tipo de electrodomésticos: lavadoras, microondas, heladeras, cocinas y licuadoras. En el depósito guardaban alimentos en cantidad: quintales de arroz y azúcar, carne, conservas, gaseosas, galletas, entre otros, como para abastecerles por meses.

Los ambientes de cristalización de droga estaban divididos por áreas, por ejemplo, para el combustible, reciclaje, destilación de agua y éter, además de un ambiente para empaquetar y sellar los ladrillos de droga.

Trabajaban más de 25 personas y tenían armas

El comandante de Umopar Chimoré, Marcos Encinas, informó que también se encontró dos armas M-16 de grueso calibre con más de 200 municiones, a esto se suma la declaración del colombiano herido quien informó que las más de 25 personas que permanecían en el lugar también tenían armas, las cuales fueron utilizadas en el tiroteo con los efectivos policiales y militares.

Saavedra dijo  que “a partir del operativo se abre una investigación y producto de ella se podrá identificar si era o no un cártel”, además aseguró que en los próximos días se darán los datos oficiales de la cantidad exacta de droga incautada.

Por su parte, Cáceres felicitó a los efectivos de Umopar por la operación pero adelantó que representa “una alerta para el Gobierno boliviano para equipar mejor con un armamento más sofisticado, con equipos de comunicación también más sofisticado”.

SELLOS

El comandante Nacional de Umopar, Pastor Orrellana, indicó que por lo encontrado en el campamento, utilizaban para cristalización de la cocaína una mejor tecnología, además tenían más de seis sellos para diferenciar el destino de los paquetes.

Utilizaban globos para evitar que el contenido desprenda olor y una máquina selladora.

A lo largo del campamento se observó decenas de tanques de agua con una capacidad de 500 y 1.000 litros, también barriles de combustibles, motores de energía de todo tamaño que funcionaban con los inflamables. Había una conexión eléctrica que, según los efectivos, por sus características fue instalada por un experto.

RASTRILLAJE

• Agentes de la Unidad Móvil de Patrullaje Rural se dirigían al laboratorio, que había sido detectado por aire, el miércoles pasado cerca de las 14:00, cuando los narcotraficantes armados los emboscaron y en el tiroteo murió al teniente Steven Medrano.

• Quedaron heridos el cabo Eloy Mamani y el colombiano José Toro García, de 33 años, ambos trasladados a una clínica de la ciudad de Santa Cruz.

• Toro y otro colombiano no identificado fueron detenidos, mientras que otros 18 narcos armados, entre bolivianos y colombianos, huyeron hacia el monte y son buscados por la Policía.

• Ayer, en el rastrillaje realizado, por aire y tierra, en busca de los narcotraficantes sólo encontraron un cuerpo sin vida, de un colombiano.

Familiares reciben el cadáver

Al mediodía de ayer, cuatro helicópteros aterrizaron en la base de Umopar. En uno de ellos los leopardos trajeron a su camarada, el subteniente Estiven Medrano Candia (26), muerto en el enfrentamiento con los narcos colombianos que defendieron su laboratorio de cocaína, en una zona del Beni denominada Santa Rosa de Isiboro, en el límite con Cochabamba y que es parte del Territorio Indígena y Parque Isiboro Sécure (Tipnis).

Rodolfo Medrano Daza, padre del oficial, llegó ayer desde Cochabamba junto con algunos familiares en busca de su hijo. Tenía la esperanza de encontrarlo con vida, pero en Umopar le informaron de que había muerto.

“Me enteré del hecho por los medios de comunicación. Era mi único hijo varón”, se lamentó el hombre que dijo haberse quedado viudo hace poco y ahora tenía que soportar esta nueva desgracia.

Rodolfo Medrano hizo las gestiones y trasladó los restos mortales de su hijo a Quillacollo, donde tiene su residencia. Allá sus seres queridos lo esperaban con un velorio simbólico.

Hallan el cadáver de un narco colombiano

Era el vigía de una villa de cristalización. El fallecido cuidaba un enorme laboratorio ubicado en el TIPNIS.

image TRASLADO. Efectivos de Umopar llevan los restos del subteniente Stivens Medrano, abatido por narcotraficantes.

Por Malú Callejas - La Prensa – 21/10/2011

El cuerpo del narcotraficante colombiano Jason, abatido en el enfrentamiento con la Policía, fue hallado ayer por efectivos de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) a 400 metros de distancia de la villa de cristalización de droga en Santa Rosa, en el límite interdepartamental entre Beni y Cochabamba.

El cuerpo del hombre estaba sobre las ramas de un árbol. Era el vigía de la fábrica más grande encontrada por personal de la FELCN en los últimos tres años, según fuentes de la entidad.

El hombre, abatido durante el enfrentamiento entre policías y narcotraficantes el miércoles, utilizaba un uniforme camuflado para evitar ser descubierto por las patrullas antinarcóticos y civiles.

COMODIDADES. Extraoficialmente, se informó que el hombre realizaba relevos de 24 horas en el sector, donde se instaló el campamento, similar a una villa, que contaba incluso con su propia despensa para alimentos y bebidas alcohólicas de alta calidad.

También se encontraron equipos de tecnología de punta, lavadoras, microondas y otros artefactos eléctricos, que estaban distribuidos en diversos puntos de las más de cinco hectáreas que ocupaban los “narcos”. Además, se hallaron armas de guerra.

Se estableció también que la factoría funcionaba desde hace tres años en la zona y que a ella sólo se podía acceder por las vías área y fluvial. Se aprovisionaban de materia prima que se produce en la zona y pasta base peruana.

Rescatado. La FELCN también rescató el cuerpo de Stivens Medrano Candia (27), subteniente de la Unidad Móvil de Patrullaje Rural (Umopar), quien falleció en el enfrentamiento con los narcotraficantes, mientras que el cabo Eloy Mamani se debate entre la vida y la muerte.

El cuerpo del oficial fue trasladado en un helicóptero a Chimoré y desde allí a Quillacollo, donde  residía.

Entretanto, se aprehendió a José Toro García (33), de nacionalidad colombiana, quien participó en el enfrentamiento. El extranjero está herido en un glúteo y permanece hospitalizado en Santa Cruz bajo estricta vigilancia.

Medrano iba en una de las patrullas áreas de interdicción cuando fue emboscado.

100 kilogramos de droga por día se cristalizaban en la factoría ubicada dentro de los límites del Isiboro Sécure.

La DEA EN MÉXICO ALERTA DE LA PRESENCIA DE CaRTELES DE DROGA. Un informe publicado por el periódico El Universal, de México, revela que reportes de la DEA constatan la creciente presencia de narcotraficantes mexicanos y colombianos en Perú y Bolivia, quienes actúan en complicidad con funcionarios gubernamentales, aunque no expuso pruebas de sus afirmaciones.

Los carteles mexicanos, dice el informe del diario que cita a la DEA, expandieron sus fronteras más allá de Centroamérica con una creciente presencia en Perú y Bolivia, desde donde incursionan con “grandes cargamentos” de cocaína con la supuesta colaboración de personas que están ligadas al Gobierno.

“Desde alrededor de 2007, la DEA ha notado un incremento en el procesamiento de cocaína al estilo colombiano y un incremento en la presencia de traficantes de drogas colombianos y mexicanos operando en Bolivia”, aseguró el jefe de Inteligencia de la DEA, Rodney Benson, ante miembros del Senado de EEUU.

Ocho días  de seguimiento

El operativo fue planificado después de ocho días de seguimiento por efectivos de inteligencia de la FELCN en el Beni.

19 de Octubre

Umopar realizó la interdicción a las 07.00 y dos horas más tarde, una patrulla fue emboscada. Murió un subteniente y un cabo cayó herido por  impactos de bala.

20 de octubre

La FELCN, que busca a otros 20 narcos colombianos, halló el cuerpo del vigía muerto y una despensa con whisky y ron en el campamento de cristalización.