La felicidad presidencial


Hernán MaldonadoEvo Morales, presidente de la ex República de Bolivia, se siente “feliz” de no haber estudiado en una universidad. El implícito mensaje a millones de niños y adolescentes del moderno “Estado Unitario Social de Derecho Plurinacional Comunitario” es: En la Universidad se pierde el tiempo.Quizás Morales tiene razón, en Bolivia actualmente se hace más dinero y se llega a las cumbres del poder político y económico con un sembradío de coca, o como dirigente cocalero, que mostrando un diploma académico.Esto explica, también, la molestia presidencial por “tanta ley” que hay que cumplir y que le impide gobernar. Lo admitió públicamente al afirmar que por eso: “Le meto nomás y después que arreglen los abogados, para eso han estudiado…”.Morales, tras reprochar a rectores y profesores por estar albergando a universitarios “procapitalistas” que queman en sus manifestaciones la bandera cubana, dijo: “Por eso estoy muy feliz y muy contento de no haber ido a la universidad”.Obvio que se refirió a una universidad donde se estudia, porque Morales no se pierde asistencia alguna a una casa superior dominada por demagogos izquierdistas donde le otorgan doctorados “Honoris Causa”, como ocurrió en El Alto, en Chile, en Ecuador y Venezuela.Inmediatamente de conocerse la declaración de Morales, hirvieron el miércoles las redes sociales. En twitter en una proporción de 10-1 se le criticó severamente. Orgivie Hernández, desde Puerto Ordaz, Venezuela, escribió: “¡Pobre Bolivia!”El venezolano Ángel A. Fernández, autor del libro “Problemas Epistemológicos de la Ciencia”, dijo: Evo “no necesita decirlo, se ve de lejos que nunca fue a una Universidad. Pero anunciar su felicidad es la apoteosis de la ignorancia”.Sin duda que la flamante declaración de Morales aparecerá en una nueva edición del libro “Evadas”, del periodista y poeta boliviano Alfredo Rodríguez, quien el 2011 compiló las 100 frases más estúpidas del líder plurinacional, como aquella de que comer pollos causa homosexualidad.Mientras tanto, y quizás para que la niñez y juventud bolivianas no tomen a pecho las palabras de Morales, la prensa boliviana “enterró” virtualmente la frase en sus ediciones de este jueves. O quizás se deba a un interés de preservar en algo la maltratada majestad presidencial boliviana.¿Este el mismo interés del actual gobierno? Aparentemente no, porque el autor de la malhadada frase estuvo de lo más tranquilo y ciertamente “feliz” disfrutando el mismo jueves en la noche del partido que Bolívar le ganó 2-1 al poderoso Santos de Brasil, mientras el país anda de cabeza por marchas, paros, huelgas y bloqueos. Así nomás es, diría Cayetano Llobet.La Estrella del Oriente – Santa Cruz