El Decreto 0181 establece que las entidades públicas otorgarán un anticipo de no más del 20% del monto total cuando se hace un contrato. Enabol hizo un pago total.
Expertos ven irregularidades en compra de las 18 barcazas
Advierten posible daño económico al Estado.
Página Siete / La Paz – 05/07/2012
Las barcazas y empujadores siguen en la República de China. ENABOL
La Empresa Naviera Boliviana (Enabol) incurrió en varias “irregularidades” al pagar a una empresa china la totalidad del costo de las 16 barcazas y dos empujadores que no llegan al país hace un año, según expertos consultado, quienes incluso advierten que podría tratarse de un daño económico al Estado.
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“En el comercio exterior no es normal que se pague el 100% de un producto, no se puede, siempre se da un anticipo y cuando se establece que la mercancía está en camino se da otro anticipo y cuando llega en buen estado se completa el pago”, dijo el experto en comercio exterior y analista económico Julio Alvarado.
Similar criterio expresó el ex superintendente de empresas, Rolando Morales. “No hay pagos totales, no se permite, ni las normas básicas, ni en el mundo de los negocios (…). Todo incumplimiento es una irregularidad”, declaró a Página Siete.
El Decreto Supremo 0181, que se aprobó en el Gobierno del presidente Evo Morales, establece en el artículo 19, que la entidad pública que realice una contratación, “podrá otorgar un anticipo que no exceda el 20% del monto total del contrato”; sin embargo, Enabol pagó 25 millones de dólares que es costo total de los bienes que se debían adquirir.
Además desembolsó de forma anticipada tres millones de dólares para el transporte de las barcazas desde China a Argentina; es decir, gastó un total de 28 millones de dólares, pero las barcazas no llegan a Bolivia y los empujadores están embargados en ese país.
La empresa estratégica del Estado boliviano firmó dos contratos en los que se compromete a efectuar “un único pago”.
Actualmente, el Estado boliviano hace gestiones para liberar los dos empujadores y se concluya con la construcción de los equipos que hasta ahora tendrían un 80% de avance.
Morales criticó que el Gobierno no haya averiguado lo suficiente sobre las empresas con las que firmó contratos, precisamente para evitar lo sucedido con los empujadores que se encuentran en un astillero chino, que es subsidiario de la empresa GMB, y que por problemas de deudas con sus trabajadores fue pasible a una demanda judicial.
Ambos profesionales coincidieron que la demora en la entrega del producto y el riesgo que ambos productos no lleguen al país podría tratarse de un caso de daño económico al Estado.
“Se puede presumir (daño económico) porque son recursos económicos del Estado, porque se ha pagado el dinero y no se ha recibido la mercancía”, dijo el analista Julio Alvarado.
El Ministerio de Economía y Finanzas otorgó 30 millones de dólares a Enabol, para la “implementación del Empujador Fluvial Multipropósito en el canal Tamengo e Hidrovía Paraguay-Paraná”, proyecto que tenía el objetivo el transporte carga generada por sectores estratégicos en el país como la minería, hidrocarburos y otros del Plan Nacional de Desarrollo.
El ex superintendente Morales puso en cuestión la factibilidad de varios proyectos porque el Gobierno no encarga la realización de estudios medioambientales.
Concejal dice que norma no establece pago total
Jorge Silva, concejal del Movimiento Al Socialismo (MAS), afirmó que de acuerdo con las normas internas de contratación no es posible realizar un pago por la totalidad de un bien que sea objeto de un contrato, al referirse a la cancelación que realizó la Enabol a una empresa china por la adquisición de barcazas y empujadores.
Según el concejal, en el ejercicio de la función pública la Ley SAFCO permite efectuar el pago hasta el 20% del monto total del contrato que además debe estar respaldado por una póliza o boleta de garantía, aspecto que aún no se conoce si forma parte del acuerdo comercial.
Según Silva, el resto de los pagos se debe realizar de acuerdo con plazos que deben ser establecidos en el contrato y en función del avance de construcción de los bienes. Estas acciones también deben estar respaldadas por una póliza o boleta de garantía, explicó.
“Lo que significa que no se puede realizar el pago por la totalidad del contrato sin haber recibido el bien objeto del contrato a satisfacción del contratante”, declaró el concejal Silva a Página Siete. Asimismo, sostuvo que el interés mayor debe ser precautelar los recursos del Estado boliviano.
Dos empujadores tuvieron un costo de 11,5 millones de dólares y las 16 barcazas cuestan 14,4 millones de dólares, haciendo un total de 25 millones.