Percy Fernández, el nuevo hijo del MAS

- Opinión

Guido Náyar Parada

guido Un nuevo capítulo del repugnante reparto político entre el MAS y Percy, en la Alcaldía cruceña, ha dado un giro insospechado. A través de la manipulación judicial los socios, han impuesto un interinato MAS, hoy en la presidencia del Concejo Municipal. Atropellando la ley y el reglamento municipal, han hecho entrar por la puerta de atrás a los concejales suplentes. Con la celosa vigilancia de los acusados de terroristas en el pasado inmediato (gendarmes municipales), han instalado ilegalmente el oscuro junte.

El junte con carácter reservado -quiere decir a puertas cerradas solo el interino "presidente" y los suplentes- tenían la encomienda de nombrar a Percy como hijo ilustre de Santa Cruz. ¿Por qué una sesión anormal? Con el mínimo de votos de los concejales suplentes, no tiene los meritos suficientes. Es parte del acuerdo y el agradecimiento de los suplentes, que se sientan en un sillón del Concejo sin que les corresponda. Esto es el regalo para la ciudad de Santa Cruz en sus 202 años de su gesta libertaria.

Todo desmerece una distinción, que fue creada en ocasión de hechos históricos y personajes que engrandecen nuestra historia citadina. Distinción que fue conferida por voto unánime de los concejales en la gestión 2000- 2005, el cual tuve el honor de presidir durante los tres primeros años y entregar al Cardenal Julio Terrazas, designado por el Papa Juan Pablo II; posteriormente la misma distinción al Gral. Hugo Banzer a su retorno del tratamiento contra su enfermedad, en su condición de primer mandatario del país.

La traición al voto vecinal ha calado hondo, y la falta de un norte en el gobierno municipal más importante del país, se siente en cada acto. Los movimientos sociales del masismo no existen en la ciudad; la discriminación que alude el interino presidente del Concejo, no es más que el rechazo natural que tiene la mayoría de los habitantes de un municipio orgulloso de sus conquistas y optimista de su presente.

Percy sabe que ha entregado algo que no le costó, que nunca le perteneció, que siempre alardeó, pero que jamás fue un real compromiso. La autonomía municipal, recuperada por el Comité Pro Santa Cruz después de 33 años de estar proscrita por la revolución del 52. Este hito, sumado a la lucha por el 11%, la lucha por la descentralización que ha dado origen a varias leyes, que siempre buscaron sustituirla, entre ellas, la ley 843, la de participación popular. Terminaron desembolsando los recursos que por años se le negó a una ciudad, que no solo ha dado cobijo a miles de bolivianos, sino que se ha convertido en una verdadera opción de progreso. Los recursos se vieron complementados y actualizados por la ley del censo, que siempre demandaron mucho sacrificio para hacerse efectivo. Sin olvidarnos de la ley del IDH, que sumaron miles de millones para el desarrollo municipal, en todo el territorio patrio.

La pelea que Percy maquiavélicamente ha planteado en el máximo órgano del Gobierno Municipal, tiene varias aristas. Desde evitar la fiscalización de sus Concejales, que fueron parte de su agrupación y lo que los acuerdos políticos, con el gobernador y el propio senador Antelo, le concedieron. Pasando por la renovación de casi todos los servicios municipales, que deben o están licitados. Las cuotas de poder que el MAS ha tenido siempre y que hoy las ha visto robustecerse. Los aliados del MNR que sigue manteniendo, y que también han sido blanco del ataque masita, para luego encarar la negociación deseada. Los que suman las reparticiones municipales cuya vertientes políticas son de la MÁS diversas.

Estoy seguro que ya decidió que el camino para su futura campaña por su re-re-reelección es de la mano del MAS, lo que ha provocado mucha preocupación entre los Concejales que llevó Roberto Fernández y los genuinos masistas. Todos rápidamente han cerrado filas, ante semejante amenaza para sus intereses personales. Lo que menos importa son los intereses de los vecinos y las obras, que día que pasa se descubre lo que por años se sabía MAS corrupción, esta vez con la complicidad del MAS. Los negociados a salvo, el aliado deseado, el camino buscado y un gobierno que está dispuesto a pagar cualquier precio, con tal de tomar el poder público en Santa Cruz, porque sabe que el privado está en el bolsillo.

Los que piensan que con distinciones lo van a jubilar a Percy, están totalmente equivocados. Le han entrado los años, está solo y con muchos problemas en su entorno íntimo, sabe que tiene que cambiar la mayor parte de sus incorporaciones que ha hecho y no dudo que lo hará llegado el momento. Todo por su enfermiza angurria al poder y su negativa permanente de aceptar que el tiempo pasa para todos. Saber retirarse es tan importante como saber insistir, pues todos sabemos que la vida es una calle de sentido único.

La Autonomía está en serio riesgo, debemos asumir que miles han sido traicionados. Debemos recordar que el voto que tenemos es la más poderosa arma para asegurar el futuro de nuestra ciudad. Que el desarrollo no se lo debe a una persona, peor a un partido político. Que hay demasiados retos y problemas que enfrentar y derrotarlos. Que la unidad es el mejor guardián del presente y que jamás renunciaremos a tener una ciudad segura, con obras y millones de empleos. Viva Santa Cruz en sus 202 años de la gesta libertaria. ¡Siempre libre cruceños seamos!




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