Hombre imploró por su vida, pero el sicario lo mató a tiros

- Seguridad

Asesinato en plena mañana. El crimen sucedió ayer cerca del Parque Urbano. Una cámara de seguridad captó el hecho. Según la familia, la víctima tenía una librería y un café internet. Presumen venganza por deuda.

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Honorio Rodríguez Mejía intentó salvar su vida, pero no encontró refugio en el vecindario. Foto: Agapito Paco

El Deber, Santa Cruz, Bolivia

Un crimen a sangre fría se registró ayer por la mañana en la esquina de las calles Teniente Arteaga y Teniente Aponte, cerca del Parque Urbano. Un sicario acabó con la vida de Honorio Rodríguez Mejía (47), de tres balazos, pese a que este imploró clemencia. La frialdad del asesino fue grabada por una cámara de seguridad, cuyo contenido está siendo analizado por la Policía, que no descarta una venganza por algún tipo de deuda.

El hecho ocurrió cerca de las 10:30. Varios testigos vieron que Honorio Rodríguez llegó corriendo a la zona por la calle Teniente Arteaga. Se lo veía aterrado. En su desesperación intentó ingresar a un centro privado, pero una funcionaria se lo impidió, por lo que siguió casi hasta llegar a la esquina de la calle Teniente Aponte, donde dos desconocidos lo alcanzaron. Se oyó una discusión y, según un testigo, el hombre se hincó y clamó que no lo mataran, pero uno de los sujetos le disparó en un brazo y luego lo remató en el piso con disparos en la cabeza. Los matones se marcharon a pie sin apuros y sin robarle nada a la víctima.

El cuerpo del infortunado quedó boca abajo en medio de un charco de sangre hasta que la Policía llegó a realizar el levantamiento y las pesquisas correspondientes.

Filmación puede ayudar

Un investigador señaló que el asesinato quedó registrado por la cámara de una empresa y basado en esas imágenes se espera identificar al autor de los disparos, un sujeto joven y de contextura delgada.

El comandante de la Policía, Guido Arroyo, indicó que era muy prematuro adelantar alguna hipótesis sobre el caso, aunque a la víctima no le robaron sus pertenencias, pues incluso su reloj quedó en el piso suelto por el forcejeo.

Para el subdirector de la Felcc, Óscar Terceros, es muy probable que la agresión se deba a un ajuste de cuentas.

Dolor de la familia

Los parientes se enteraron de la muerte de Rodríguez cerca del mediodía. Una mujer llegó a la morgue y reconoció a su hermano que, de acuerdo con el informe forense, recibió tres balazos: uno en el brazo izquierdo, otro en el cuello y un tercero en la cabeza.

Roxana Bonilla dijo desconocer a posibles enemigos de su esposo que tenía una librería y un punto internet y que últimamente trabajaba con madera. Era natural de la provincia Cercado (Beni), pero vivía en el Plan Tres Mil con su mujer y con sus dos hijas, de 12 y de 20 años.

El fiscal José Centenaro expresó: “Desconocemos el móvil del hecho, pero creo que hay elementos que nos pueden ayudar a resolverlo”

Sin esclarecer    

Muerte de Petrus Dekker

El 6 de abril fue hallado el cuerpo de Petrus Jacobus Dekker en San Javier. Están presos su esposa, Miriam Ruth Callaú Campos (67), y el vaquero Richard Velásquez Terrazas (19).

En San Ramón

El 7 de abril fueron golpeados hasta morir Hans Gróver Vallejos Castellón (44), María Romy Antelo Raldes (24) y Huber Fernández Araúz (27).

Acribillados a tiros

José María Zamora o Ángel Taipe y Zakir Hossain murieron a bala el 2 y el 13 de este mes, respectivamente.

Hombre del volante

El taxista Antonio Paz Guzmán (49) fue asesinado a puñaladas. Los autores aún están sueltos.

Van tres casos por encargo en 13 días

El 2 de abril, en el sexto anillo y la avenida Santos Dumont, dos sujetos desconocidos asesinaron con 14 balazos al ciudadano peruano José María Zamora Chipana (39), cuyo nombre verdadero, Ángel Taipe Rodríguez, se supo después.

El sábado 13, unos delincuentes mataron a Zakir Hossain (41), natural de Bangladés. Le dispararon desde un vehículo y presuntamente le robaron el celular. A estos hechos se sumó el crimen de Honorio Rodríguez Mejía, ocurrido ayer.

“Son casos complejos y a veces con características diferentes. Hay algunos en los que no se ve ninguna intención de robo, entonces la investigación dirá hacia dónde apunta esto”, manifestó Guido Arroyo, comandante de la Policía cruceña.