Crece huelga en Bolivia y policías se radicalizan

- Seguridad

Hoy darán a conocer otras medidas. Mujeres ayunan en tres regiones. Policías de base advierten con tomar medidas de presión más drásticas.

image

Los policías participaron ayer de la represión a los marchistas que intentaron llegar a la plaza Murillo. Las esposas están en huelga.

EL DEBER

Cuatro piquetes de huelga de hambre se instalaron ayer en tres departamentos, por esposas de policías que exigen el cumplimiento de un acuerdo de seis puntos, firmado el año pasado a favor de sus cónyuges y que no fue resuelto por el Gobierno, según el sector.

El interés de participar en una mesa de diálogo con el Ministerio de Gobierno para analizar esas demandas, no fue respondido ayer por esa cartera de Estado y de no tener respuesta en las próximas horas, policías y sus esposas anuncian tomar medidas de presión más drásticas, aunque no quisieron adelantar cuáles.

El primer piquete había sido instalado el miércoles en el edificio de la Asociación de Esposas de Suboficiales, Clases y Policías (Anesclapol) y este jueves se sumó otro grupo de 12 mujeres en la vereda del edificio del Distrito 1, en la zona de San Pedro de La Paz.

Además, hay nuevos piquetes en Cochabamba y Guayaramerín (Beni), según la información proporcionada por Isabel García, presidenta de dicha asociación.

La Asociación Nacional de Sub Oficiales, Sargentos, Clases y Policías (Anssclapol), que es apoyada por la organización de esposas, exige la jubilación con el 100% de sus salarios del sector, la dotación de uniformes con buena calidad, la entrega de víveres, la creación de la defensoría de la Policía, la restructuración del alto mando policial y la abrogación de la Ley 101.

El martes, Anssclapol instruyó el repliegue de los policías de base en sus unidades. La medida fue cumplida a medias, aunque la Policía lo negó. Fuentes policiales, que prefirieron el anonimato, informaron de que la noche del martes suboficiales y clases fueron desarmados en la UTOP y los Polivalentes, que intentaban replegarse exigiendo sus demandas. Otro grupo afirmó haber visto a funcionarios de Gobierno entregando Bs 60 para que no se sumen al reclamo. Pese a ello, estas fuentes indicaron que “muchos no están saliendo a desbloquear las carreteras y cumplir con sus servicios”. Desde el batallón de Seguridad Física, en La Paz, un efectivo denunció que los oficiales los desarmaron. “Eso molestó a los camaradas, y por eso estamos replegados”, dijo.

Entre tanto, el comandante de la Policía, Alberto Aracena, aseguró que se está dando cumplimiento a las demandas policiales. “No se ha visto ningún acto de indisciplina en las filas policiales”, dijo, además que “se está cumpliendo con el mandato constitucional” de mantener el control en las calles y carreteras

DISPOSICIONES 

Reconocidos por esposas

Las esposas de policías expresaron que “mientras no haya elecciones, Édgar Ramos, y su comité, sigue siendo reconocido como presidente de Ansclapol”.

Se mantiene el repliegue

Javier Quispe, dirigente saliente de Anssclapol, aseguró que se mantiene la instrucción de repliegue de sus camaradas en los puntos críticos en La Paz y de los bloqueos de carretera.

El Gobierno dialoga con tres sectores policiales

Mientras la dirigencia de Anssclapol -desconocido por el Gobierno y el Comando de la Policía- y las esposas de los  agentes esperan una invitación para dialogar sobre las demandas que ellos consideran incumplidas, el Ejecutivo sostiene encuentros desde el miércoles con tres sectores policiales con los que estaría llegando a un acuerdo final.

“Hemos convocado a una reunión para que nos organicemos en comisiones de trabajo”, declaró el viceministro de Régimen Interior, Jorge Pérez, cuando se prestaba a iniciar el diálogo con el sector.

Se conoció que unos 36 uniformados participan en mesas de discusión, entre los cuales están representantes del Comité Electoral, del Consejo Ejecutivo de Fiscalización y Vigilancia y del Estado Mayor de Clases y Policías.

El Ministerio de Economía informó ayer de que el Gobierno ha estado cumpliendo con las demandas de los policías, que incluyen un nuevo aumento de Bs 100 al haber básico y la entrega adicional de un cupo de alimentos, entre otras demandas sectoriales 

Los gobernantes ven a la Policía como instrumento coercitivo

Waldo Albarracín | Exdefensor del Pueblo

Debemos partir del principio que se refiere a la universalidad de los derechos humanos, todos los tienen, y en esa lógica el tratamiento a un efectivo de alto o bajo rango debe estar sujeto a la dignidad de las personas.

Los gobiernos solo ven a la Policía como un instrumento coercitivo que le sirve para reprimir a la ciudadanía cuando hay conflictos y olvidan que esas personas tienen necesidades y derechos como cualquier ser humano. En esa lógica de-satienden un conjunto de aspectos que no son de forma, sino de fondo: Su alimentación, infraestructura, condiciones de trabajo y en esa lógica se genera resentimiento en la tropa.

Visité muchos recintos policiales y trabajan en unas condiciones que no son definitivamente las adecuadas para enfrentar a la delincuencia.

El Gobierno debe atender con tolerancia estas demandas de los suboficiales, y no acusarlos de deliberar. No es problema de eso, sino de entender que lo que reclaman tiene que ver con su calidad de vida.

Para ello, condiciones y una remuneración acorde al servicio que presta a la sociedad son fundamentales.

Definitivamente, el diálogo  es el instrumento ideal para allanar estas contingencias.

El incumplimiento, además, es una mala señal. Se firman compromisos, se establecen acuerdos para poner fin a un conflicto y nunca se cumplen, entonces, este es un pésimo antecedente porque después nadie querrá negociar.

En concreto, la firma de un acuerdo tras un diálogo es un convenio que se suscribe, y este establece ciertos acuerdos y compromisos que tienen que ser cumplidos.

Así se entiende que en el país ya no se quiera cumplir con lo que se acuerda, y definitivamente ese hecho es muy peligroso, y genera sin duda una pérdida de credibilidad que puede ser contraproducente para las autoridades.