Feroz interna en Boca Juniors: Dos hinchas asesinados

El fútbol argentino sigue manchado con sangre. Dos facciones de la hinchada xeneize se tirotearon antes de un partido amistoso dejando un saldo mortal y múltiples heridos-

Marcelo Carnivale, de 35 años, con una herida de arma de fuego en el tórax, y Ángel Martín Díaz, de 44 años, también víctima de una herida de bala, fallecieron en las adyacencias del estadio de San Lorenzo de Almagro tras un brutal enfrentamiento a tiros entre las dos facciones de la barrabrava de Boca Juniors. Hay varios heridos de gravedad. Sólo un detenido.

El encuentro amistoso que debían protagonizar San Lorenzo y Boca quedó suspendido después de la feroz pelea, que increíblemente fue advertida por un periodista del diario Clarín, en su edición matutina de papel, pero no por los organismos de seguridad, que según los testigos no previnieron de la manera adecuada.

No es la primera vez que la barra de Boca se mata a tiros a plena luz del día.  Esta vez, se escucharon más 100 detonaciones de arma de fuego y hasta se atacaron con objetos punzantes,"facas", similares a las que se utilizan para pelear en las cárceles.

"Esperemos que las autoridades tomen nota de lo que venimos diciendo desde hace tiempo que es jugar sin visitantes. El campeonato tenía que empezar sin público visitante", declaró a Radio Mitre, escuetamente el Secretario de Seguridad de la nación,Sergio Berni, como un indignado más de la miseria argentina. Sin soluciones a la vista.

No hace falta tanto análisis, es redundante. Si los encargados de seguridad le escapan a sus responsabilidades, desde un artículo periodìstico mucho no podremos modificar. Los hechos se repiten uno tras otro y sólo discuten por si se juega con o sin visitantes. Acaso¿Cuándo Boca juega de local no existe la interna por el poder de la tribuna?

Los políticos siguen apañando a los violentos. Los directivos de los clubes por miedo los siguen protegiendo. Ellos siguen matándose por un negocio redituable, en muchos casos, millonario. Ninguno se hace responsable. El fútbol argentino continúa enfermo, sin medicina. Una historia de nunca acabar.

Fuente: Infobae