Gobierno boliviano: Espionaje a sectores es necesario en situaciones de conflicto

El ministro Romero confirmó que la policía Cáceres fue enviada a espiar la marcha indígena, sin embargo el gobierno de Evo tiene una posición crítica respecto al espionaje que ejerce EEUU.

Romero admite que una policía se infiltró en marcha del TIPNIS

DATO. Afirmó que el espionaje es parte de las acciones policiales cuando hay conflictos. Una activista señala que Cáceres se registró como Angélica Casas para viajar a Chaparina.

imagePÁGINA SIETE / La Paz

La cabo Cáceres en una cita de activistas que fueron a Chaparina.

El ministro de Gobierno, Carlos Romero, confirmó que la cabo Angélica Cáceres Ramírez fue infiltrada en la marcha indígena del TIPNIS y salió en su defensa al indicar que no cometió ninguna infracción porque estaba realizando una labor propia de la Policía.

La autoridad hizo estas declaraciones en una rueda de prensa en Santa Cruz el pasado jueves. “De acuerdo a lo que he consultado al Comando (General de la Policía), se me ha informado que se han utilizado agentes civiles no sólo en ese conflicto social sino también en otros y no sólo sucede en Bolivia sino en cualquier país del mundo. Ahora si (Cáceres) ha participado de reuniones internas de la organización no lo sé, pero por lo que recuerdo la dinámica de esa movilización, sus reuniones eran abiertas; sin embargo, la policía, la agente, no ha cometido ninguna infracción si es que se le han asignado trabajos de control y vigilancia como agente civil”.

Según Romero, el espionaje es parte de la actividad de la institución del orden. “Lo que sí les puedo asegurar es que la Policía también trabaja con agentes civiles más aun cuando hay situaciones de conflictividad social con fines de vigilancia, control y precaución”, manifestó.

Angélica Cáceres fue identificada como la policía infiltrada por el Gobierno en la marcha de indígenas de tierras bajas y altas desde Trinidad a La Paz en 2011 cuando rechazaron la construcción de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos por el medio del parque nacional y territorio indígena TIPNIS.

Pese a las fotografías divulgadas por activistas, cuando la agente está estirando de la mano al canciller David Choquehuanca, y memorandos de felicitación por su tarea en esa movilización, el Gobierno no ha querido confirmar oficialmente de la infiltración de esta policía aunque tiene una posición crítica respecto al espionaje que ejerce el Gobierno de Estados Unidos.

Para la periodista e integrante de Mujeres Creando, Helen Álvarez, con la admisión de Romero se confirma que no existe diferencia del Gobierno actual con sus antecesores que enviaban espías a las marchas de organizaciones sociales, según dijo en una entrevista con ERBOL.

Álvarez, quien también formó parte de la columna de marchistas junto a un grupo de activistas, dio cuenta de que la cabo Cáceres se registró como Angélica Casas y viajó a Chaparina junto a la delegación que partió de La Paz para reforzar a los marchistas que se encontraban bloqueados por los colonizadores afines al MAS y policías enviados por el Gobierno.

La agente infiltrada durante su estadía en Chaparina fue observada en compañía de un presunto universitario llamado Joaquín, que “también suponemos que también es policía”.

Autoridades de Gobierno deslindaron responsabilidades de la represión violenta a los indígenas el 25 de septiembre de 2011. Alegan que no hubo una orden del Órgano Ejecutivo sino una ruptura del mando policial.

Las investigaciones de este caso al igual que las recientes denuncias de la infiltración no avanzan en contraste con las denuncias contra los indígenas.