Con el paso de los años las películas de Pixar nos han conquistado. Varias generaciones de niños han crecido con ellas y muchos adultos las hemos admirado y disfrutado al máximo. Sus bellas historias, tan peculiares y bonitas, así como su impecable animación, que no ha hecho otra cosa que perfeccionarse, se han grabado en nuestra mente y corazón.

Hay muchas escenas que nos han hecho soltar una lagrimita y muchas otras que nos han hecho llorar con ganas. Las atmósferas que crean los expertos de Pixar no podrían estar completas sin la música, como sabemos, parte fundamental de las películas. Con la música se puede cambiar por completo la intención de una escena o recalcar con sus efectos el mensaje de las cintas.

El famoso estudio de animación no toma la ruta “fácil”, es decir, esa que dictaría la lógica: escenas tristes = música triste

El arte de poner y componer la música adecuada para las películas es sin duda un arte mayor. El usuario Sideways de YouTube explica cómo él supone que Pixar logra sus escenas más emotivas, de esas que hacen que se nos metan basuritas en los ojos. Y es que nos deja muy en claro que el famoso estudio de animación no toma la ruta “fácil”, es decir, esa que dictaría la lógica: escenas tristes = música triste. O bien, la que dice que si se quiere música para escenas tristes o conmovedoras se usen acordes menores y si son alegres mayores.

Lejos de esas rutas lógicas, por así nombrarlas, Pixar estaría usando una técnica de contraste y una especie de metalenguaje con la música. Para comprender esto, Sideways explica que para las escenas más conmovedoras utiliza el tema propio de cada película y que constantemente estará apareciendo a lo largo de las cintas para denotar un sentimiento, ya sea de familia, de amor, de aventura y lo utiliza con tempos más lentos o hechos con un solo de instrumento. Acá todo el video que vale mucho la pena disfrutarlo completo.

Este análisis parece muy atinado. Recuerda mucho la técnica que se utiliza en ilustración en donde se hace uso de la teoría del color. Por ejemplo: para hacer que una imagen luzca cálida, en la última etapa de creación, la más importante en todo caso, se aplican tonos del lado opuesto del circulo de color, es decir fríos: azules, morados, verdes. Con esto se realizan contrastes que nos permitan conectarnos con la gama completa de colores, en el caso de Pixar: sentimientos.

Así pues, no por nada Pixar es un grande entre los grandes: saben lo que hacen. Incluso con su declive controlado, este estudio con sede en California no ha dejado de impresionarnos con sus historias, incluso con su tendencia marcada en los últimos años (y en los próximos) que ha tomado al crear segundas y terceras partes de sus títulos más exitosos.

 

Recomendados