No todos los sistemas de frenado automáticos son iguales

Si estás buscando un coche para comprar es probable que entre su equipamiento extra, o incluso de serie, se encuentren sistemas de frenado automático, una tecnología que permite reducir las consecuencias ante un accidente por alcance o atropello. Pero no todos son iguales, y conocer los dos tipos de asistencia te permitirá comprar un coche que realmente se adapte a tus necesidades.

La Asociación Americana de Automóviles (AAA) puso a prueba cinco modelos fabricados en 2016 para conocer de primera mano las diferencias existentes entre los sistemas de frenado automáticos. Existen dos tipos de sistemas: los que previenen colisiones o los que reducen una colisión, aunque es probable que en el concesionario no te hagan esta distinción, son en el fondo, sistemas de frenado automático.

Las diferencias son muy importantes. En el primer caso, el sistema intentará por todos sus medios detener el coche por completo para evitar un accidente, y en caso de que esto sea imposible, reducirá la velocidad del vehículo todo lo posible. En el segundo caso, el sistema no está pensado para evitar totalmente el choque, en su lugar, trata de frenar el coche para reducir el daño causado, pero su prioridad no es frenar por completo al vehículo.

Si nos centramos en la reducción de la velocidad, los sistemas diseñados para prevenir accidentes reducen la velocidad del vehículo el doble de veces que los sistemas que están diseñados sólo para disminuir la severidad del choque (reducción de velocidad 79% frente a la reducción de velocidad 40%).

sistemas de frenado automáticos

Y esta diferencia tan importante se traduce en efectividad. La primera tecnología son capaces, en las pruebas realizadas por AAA, de prevenir el 60% de los accidentes producidos a 50 kilómetros por hora, con el segundo sistema este porcentaje se reduce hasta el 33%, pero es sorprendente porque no están diseñados para frenar por completo el coche, solo para reducir su velocidad. Probarlo a esta velocidad y no a otra tiene sentido, es cómo se han configurado.

Pero desde la AAA decidieron probar también con velocidades de 70 kilómetros por hora ante un objeto inmóvil. Los sistemas diseñados para prevenir los accidentes redujeron la velocidad del coche en el 74% de las ocasiones y evitaron un 40% de accidentes. El sistema que solo disminuye la severidad del choque solo fueron capaces de reducir la velocidad del vehículo en un 9% de las ocasiones.

La conclusión es muy sencilla: tienes que saber bien lo que compras, pregunta en el concesionario o infórmate antes de ir. Ambos sistemas pueden ser muy útiles para evitar un choque o disminuir sus consecuencias, pero nunca pueden sustituir al conductor.

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