Desastre en Tarija: Una riada arrasó cultivos en Paicho, y dejó sin agua por varias horas a la capital chapaca

La crecida del río Paicho se llevó la totalidad de los cultivos de ocho comunidades y también afectó a las obras de agua potable. Al menos unas cinco tuberías fueron arrasadas y por eso se cortó el suministro de agua potable a las comunidades rurales y a gran parte de la ciudad de Tarija. En Chuquisaca también se reportan daños por las intensas lluvias y granizadas. (eju.tv)

La furia del río Paicho dejó sin tierras a cientos de familias

La furia del río Paicho dejó sin tierras a cientos de familias

EL PAÍS EN / TARIJA

Doña Buena Ventura suspira mientras observa sus cultivos, tiene la mirada perdida, le es difícil creer lo que pasó ocho horas antes en su comunidad, Caña Cruz, en Paicho Sud. La crecida del río Paicho se llevó la totalidad de los cultivos de ocho comunidades.

“Ahora si ya no tenemos por qué quedarnos. ¿Qué vamos hacer?”, piensa en voz alta, mientras recuerda que su marido es ciego y ella con más de 60 años encima poco o nada puede hacer para recuperar su tierra donde cultivaba un poco de papa, maíz y otras hortalizas que la ayudaban a sobrevivir. Doña Buena Aventura llora y en todo momento se pregunta: ¿Qué vamos a hacer?

La suerte de entre 800 a 1.000 familias que viven en ocho de las 12 comunidades que forman parte del cantón de Paicho es similar a la de la señora Buena Aventura. Perdieron toda su producción agrícola.

La crecida del río sorprendió a los comunarios a eso de las 01.00 de la madrugada del domingo 19 de febrero. No pudieron hacer nada, la lluvia era tan torrencial que por miedo decidieron esperar en sus casas hasta que pase el temporal. Pero por el ruido que hacía el río sabían que no les esperaba nada bueno.

La mañana del domingo el panorama era peor que el que se estaban imaginando. Sus cultivos de papa y maíz desaparecieron, sus árboles de duraznos y nogales, que demoraron unos cinco años en creer, estaban volteados totalmente al igual que sus imponentes eucaliptos, árboles que sobrepasaban los 10 metros alturas y que hoy parecen débiles ramas volteadas por el agua.

Pero el río se llevó más. Don Hernán Villa comenta que el agua se llevó animales, herramientas de trabajo que los comunarios dejan en sus tierras al acabar su faena del día, bombas de agua que eran usadas para el riego, los defensivos fueron destruidos, también arrasó con las tuberías de agua. Ahora esas ocho comunidades de Paicho no tienen agua potable para consumo humano.

Qué ironía—comenta Hugo Girón, alcalde de El Puente—en  Paicho hace como tres meses que no llovía y cuando empezó a llover la noche del sábado los comunarios se alegraron, al fin caía algo de agua para sus sembradíos. No imaginaban que esa alegría se convertiría en una pesadilla.

Desolación

El País eN llegó hasta Paicho, cantón que forma parte del municipio de El Puente. Se ubica a unos 70 kilómetros de la ciudad de Tarija, la espesa neblina y la tupida llovizna dificultan la llegada a la comunidad, el rocoso y angosto camino tampoco ayuda demasiado.

Al llegar a la comunidad de Caña Cruz se puede observar a los comunarios, la desolación se les nota de lejos. Don Cimar Gutiérrez comenta que tiene 40 años y que nunca vio una riada de esa magnitud.

“Se perdió todo, todo, no quedó nada para volver a sembrar. Todo esto quedó playa”, dice mientras nos muestra dónde estaban sus sembradíos.

“Esto está como para irse de aquí. ¿Por qué nuestro creador es tan malo?—se lamenta Teresa Vaca, otra comunaria—sufríamos por la sequía y ahora la riada”.

Margarita y Lavia Guerrero son hermanas, viven juntas, y como sus vecinos se preguntan cómo harán para salir adelante. Lo que producían no era para vender, si no para su consumo personal. Dicen que se quedaron sin comida para ellas y para sus animalitos, pues el río se llevó todo el pasto, alfa y forraje.

Juan López Jurado es corregidor de Caña Cruz, pide a las autoridades agilizar la ayuda. No entiende de burocracia y de trámites, solo sabe que sus amigos y vecinos necesitan ayuda pronto para poder recuperarse. Recuerda que la producción que se perdió no era para comercializarla, sino para su consumo personal.

“Aquí no solo hemos perdido nuestras plantaciones, hemos perdido la misma tierra—dice Ediberto Rodríguez—no tenemos dónde sembrar”.

En Paicho Chilcas viven 52 familias, casi todas tenían árboles de nogales y duraznos, también producían papa. Tras la riada se quedaron sin nada.

“¿Con qué nos sostendremos este año que viene? No sé—susurra Emilio Postigo—si las autoridades no nos ayudan a reponernos habrá que alistar las maletas compañeros, porque aquí no se ve futuro’’.

En Paicho Centro doña María Perales Méndez comenta con lágrimas que le da pena ver cómo perdió todo lo que juntó con años de trabajo y esfuerzo. Le da pena pensar que sus animales se quedaron sin alimento “sin pastito”. Le da pena ver cómo ese “mar de agua” golpeó de esa manera la tierra donde nació y creció.

Con 70 años doña María asegura que es primera vez que ve la furia del río, como si los castigara por algo.

“Triste, hoy es un día triste, hemos perdido todo—asegura—todos los que vivimos aquí nos quedamos sin nada. Los terrenos, las chacras, los árboles cargaditos de duraznos están todos tirados”.

En total son ocho las comunidades afectadas por la crecida del río Paicho: Paicho Sud, Paicho Cañas Cruz, Paicho Hornos, Paicho Chilcas, Paicho Centro, Paicho Huaico Seco, Paicho Norte, entre otros. Todas ellas están ubicadas cerca de la ribera.

En cuanto a las tierras, se estima que se perdieron unas 350 hectáreas de áreas productivas. El subgobernador de El Puente, Bartolomé López, calcula que rehabilitar esas tierras demorará unos cinco años de trabajo ininterrumpido y demandará unos 10 millones de dólares. Sin embargo, su pesar ahora es que la Subgobernación no cuenta con los recursos económicos suficientes para encarar esa labor.

Pero don Pedro Villa mira sus cultivos y nos pregunta si realmente creemos que podrá recuperar su terreno, su inversión, sus animales. Él cree que no y por ahora su opción es migrar.

“Aquí ya no nos queda nada, nosotros solos no vamos a poder, aquí la mayoría de la gente es mayor—dice—si las autoridades no nos ayudan estamos perdidos. No tendremos otra opción que irnos y dejar nuestra tierra”.

Pedirán a Evo que visite las zonas más afectadas

Las autoridades del municipio de El Puente son conscientes de que no podrán ayudar a las familias afectadas sin el apoyo del Gobernación y el Gobierno Nacional. Por eso iniciarán una serie de gestiones que agilicen la ayuda humanitaria a los afectados.

El subgobernador  Bartolomé López dijo que aprovechando la visita del presidente Evo Morales Ayma, este lunes 20 de febrero en San Lorenzo, le solicitarán que realice un sobrevuelo por la zona de desastre.

Este lunes también se iniciará la evaluación de los daños a las familias afectadas, para tener un reporte a más tardar hasta el miércoles. “Seguramente eso nos va ayudar a coordinar acciones. Estamos muy preocupados porque no hay recursos económicos para enfrentar esta situación”, indicó.

López teme una masiva migración de comunarios en Paicho, sobre todo porque será difícil recuperar las tierras arrasadas por el río. “Cuando hay desastres naturales hemos visto que el Gobierno ha apoyado a los afectados, ahora esperamos ese mismo apoyo para esta gente que ha perdido su forma de vida”.

El alcalde de El Puente, Hugo Girón, reconoce que recuperar la actividad productiva en Paicho demorará unos cinco años. “La gente mayor que vive aquí comenta que nunca en su vida vieron un desastre como este. Por eso esperan una respuesta rápida de sus autoridades”.

Girón aseguró que ya envió un informe preliminar a Defensa Civil sobre lo sucedido en Paicho, por ello espera que el Presidente del Estado les pueda responder hoy al llamado de emergencia. Esa misma respuesta espera del gobernador, Adrián Oliva, quien considera debe inspeccionar en persona la zona afectada.

Agua

Uno de los problemas que no espera trámites burocráticos es la falta de agua potable. El río se llevó al menos cinco tuberías, lo que dejó sin el líquido elemento a los comunarios.

El Alcalde dijo que este lunes enviará un proyecto de ley al Concejo Municipal para que se declare zona de desastre y emergencia, con ello espera contar con los recursos suficientes para comprar tubería y reinstalar el sistema de agua potable o por el momento llevar agua en cisterna para dar una solución a corto plazo.

Los daños que dejó el río en los sembradíos

Los cultivos estaban en desarrollo

Varios de los cultivos estaban en pleno de desarrollo. Los comunarios comentaban que faltaba un mes y medio para empezar a cosechar papa, que los duraznos ya estaban amarillos y dulces, listos para ser “pallados” (recogidos). Hoy solo les queda levantarlos del suelo, ya no sirven, pero tampoco los pueden dejar en medio del lodo y las rocas

La riada se llevó las tuberías

La crecida del río Paicho no sólo afectó los cultivos, sino también a las obras de agua potable. Al menos unas cinco tuberías fueron arrasadas y por eso se cortó el suministro de agua potable a las comunidades. Las familias piden a las autoridades de El Puente priorizar ese trabajo, ya que no tienen agua para el consumo humano, lo que pone en riesgo su salud.

Resignación en las familias

Las familias afectadas aún no pueden creer lo que les pasó, jamás vieron al río Paicho crecer en esa magnitud. En diferentes lugares se las podía ver observando el río, en silencio, serios. Algunos comentaban que volverán a empezar, otros simplemente resignados decían que ya no hay nada que hacer, que deberán buscar nuevos rumbos en otros lados.

Duro golpe de la naturaleza: Una riada arrasó con todo en Paicho, no dejó nada en pie

%image_alt%

Sembradío destruido por la riada.

En poblaciones como Huayco Seco y Huerta Huayco, también habría ocurrido lo mismo, de acuerdo a testimonios de comunarios quienes relataron que al promediar las 23:00 horas del sábado empezó una intensa lluvia en la zona.

Nuevo sur / Tarija

Una riada de gran magnitud, no registrada en los últimos años, arrasó con todos los cultivos de durazneros y viñedos en Paicho, aunque también toda la producción agrícola para el consumo propio. Los productos fueron cubiertos por las piedras y el lodo. Las aguas turbias dejaron a su paso, desolación, tristeza y desesperanza.

Hubo riada también en Tomayapo, otra zona próxima a Paicho, pero no fue tan devastadora como en aquel segundo cantón donde los productores perdieron toda su producción. Los duraznos y uvas que estaban listos para cosecharse, desaparecieron enterrados por la mazmorra.

La producción tanto de uva, para el mercado tarijeño, como de duraznos al igual que la papa y el maíz, para sustento de los propios comunarios, se perdieron; hasta los nogales plantados para proteger del río a las parcelas productivas fueron arrancados por el agua turbia.

Poblaciones como Tuctapari, Caña Cruz, Paicho Centro, Hornos y Paicho Chilcas, entre otras, perdieron todo. Las tierras cultivables quedaron convertidas en playas llenas de arena y piedra con restos de atajados de cemento y gaviones que fueron rebasados.

En poblaciones como Huayco Seco y Huerta Huayco, también habría ocurrido lo mismo de acuerdo con testimonios de comunarios, quienes relataron que al promediar las 23.00 horas del sábado empezó una intensa lluvia en la zona.

Estimativamente a las 01.00 de la madrugada del domingo se oyó la llegada del río con un gran bramido, que hizo temer lo peor, el correr estruendoso del río arrastrando piedras y arena, arrancando todo lo que encontraba a su paso se prolongó unas tres horas.

El asunto es que las tierras cultivables de Paicho y las otras comunidades, estaban en la ribera del río, por donde antes seguramente se desplazaban las aguas, que en esta ocasión volvieron a su viejo cauce, a pesar de los precarios atajados y pircas colocados como protección.

“En la ribera del río, donde antes se veía verdes cultivos, ahora todo es playa”, relató un comunario mientras miraba desolado en medio de gran impotencia y desesperanza, lo que pasó su parcela productiva que le servía de sustento.

Se observó que en la zona no hay gente joven, todos son mayores, de la tercera edad, como la señora Bienaventura Guerrero que vive con su esposo ciego y que ahora no sabe qué hacer al haber perdido sus tierras para producir y sustentarse.

“Bien hacen los que se van y estudian, ganan poquito, pero tienen, aquí tanto trabajo y no quedó nada”, lamentó la señora Inocencia Benítez que también se vino a Tarija, pero como no pudo acostumbrarse, regresó, ahora no sabe qué hacer.

Tarija y Sucre, afectadas por torrencial lluvia

La comunidad Paicho se vio afectada por una tormenta. Foto: EL DEBER

EL DEBER

Sucre y Tarija se vieron afectadas por las fuertes lluvias que se registraron en las últimas horas y que dañaron cultivos y a dos vehículos.

Paicho es una de las 12 comunidades que conforman este distrito de Tarija, que se vio afectada el sábado por una tormenta que provocó una riada de gran magnitud, al punto de que cerca de 1.000 familias han perdido sus cultivos de durazno, granos y hortalizas. Las familias de esa comunidad tuvieron que abandonar sus casas para reunirse en la sede del pueblo y salvaguardar sus vidas.

En Sucre, una torrencial lluvia y granizada ocasionó inundaciones en los distritos 1, 4 y 5, además del deslizamiento de un muro, que aplastó dos vehículos y atrapó a un conductor, informaron fuentes institucionales