El Día de la Mentira en Bolivia es todos los días

Mario Saucedo

.- Saucedo, cuando de controlar al ser humano se trata no existe mejor instrumento que la mentira. Según entendidos en la materia, los humanos vivimos de acuerdo a lo que opinamos, y si alguien tiene el poder de manipular esa opinión no necesita mucho más para dominar.

Los políticos de muchos países, incluyendo el nuestro, son expertos en manosear la verdad.  Los actuales gobernantes de Bolivia, empeñados en proteger el país que ellos están creando a su gusto y medida, han llegado a tal extremo de manipulación – en los últimos diez años – que publican  todos los días la mentira de que existen enemigos vende patria, terroristas, separatistas empecinados en destruir la patria nueva.

Aquí,  si usted no es del grupo de ciudadanos ciegos, sordos, y mudos a quienes el gobierno les miente que el sol se va a esconder, la luna se escapará  y regresarán los gringos si Evo se va, usted corre peligro. Tarde o temprano lo van a venir a buscar, por atreverse a decir que todo eso no es verdad.

Para evitar los desastres con los que amenaza el gobierno, en el año 2016, un 21 de febrero, los dueños  del Estado Plurinacional de Bolivia obligaron a la ciudadanía a votar en un referéndum para modificar la Constitución Política del Estado cosa que el actual presidente – el señor Evo Morales Ayma – pueda ser re-electo, recontra electo y por 500 años candidato. Todo esto, según ellos, en el marco de la democracia, por el bien del país, y bajo la premisa de la delirante idea de que el señor Evo Morales Ayma es el mítico superhombre  que ha bajado del Olimpo de los dioses para salvar a Bolivia, y por qué no, al mundo.

Para sorpresa del gobierno, la mayoría de la población boliviana dijo NO. (Así, con mayúsculas) Con este resultado, los aspirantes a inmortales quedaron obligados a terminar su función en el 2019.

El poder del pueblo funcionó. Funcionó hasta que los poderosos del gobierno – al recuperarse del ‘shock’ de haber perdido el referéndum –  pusieron en marcha la máquina de la manipulación alegando que la votación no era válida ya que nosotros los descerebrados, los cretinos, los incautos bolivianitos, fuimos engañados por mentiras de la prensa que inventó asuntos de faldas, de tráfico de influencias, y de una danza de millones de dólares amenizada por una orquesta de músicos chinos que hicieron zapatear al presidente, contradecirse al vicepresidente y alborotar la neuronas amazónicas de más de un ministro de gobierno. Nosotros los idiotas, de acuerdo al gobierno, caímos en la trampa de un supuesto ‘Cartel de la Mentira’ manejado por la prensa opositora, y votamos por el NO  con el hígado y no con el cerebro; por consiguiente nuestro voto fue nulo.  Le pregunté a mi hígado si había votado, me contestó que en esa fecha estaba en terapia intensiva gracias al carnaval.

El gobierno boliviano ha creado el día de la mentira (21 de febrero) y está instruyendo a sus partidarios  salir a las calles y protestar contra la mentira de la oposición. Todo esto sin probar que investigadores y periodistas mintieron al hablar de la señorita Gabriela Zapata y sus travesuras.

Las investigaciones dieron como resultado que Gabriela y el señor presidente Evo eran amantes y tuvieron un hijo. Gabriela era importante funcionaria de la empresa china CAMC, que ganó contratos millonarios con el gobierno de Bolivia, lo cual apuntaba a posible tráfico de influencias por la relación Gabriela-Evo.

El presidente Morales no desmintió que con  Gabriela fueron amantes, hasta llegó a decir que la muchacha le era ‘cara conocida’. La prensa no mintió sobre este romance.

El tema del hijo fue un rosario de afirmaciones, contradicciones y negaciones por parte de Gabriela Zapata y después funcionarios del gobierno. En resumen, tres cosas: Zapata tuvo un hijo del presidente Evo Morales que nunca nació y después murió. En este tema mintió Zapata.

Sobre el asunto de los chinos, la señorita Zapata está ahora detenida por presunto tráfico de influencias.

En diciembre del año 2007, el fallecido presidente de Venezuela Hugo Chávez perdió en un referéndum muy parecido al de Bolivia en Febrero del 2016. Chávez aceptó la derrota – “por ahora” – y se le escuchó murmurar: Referéndum de mierda!

Señor presidente Evo Morales Ayma, aprenda también de las cosas buenas de su gran amigo.