Chile acordó retirar escombros que una minera había dejado en San Juan

Son 50 millones de toneladas. Tendrán que poner cámaras para que se puedan controlar los trabajos.

La escombrera en territorio de San Juan tiene 50 millones de toneladas de piedras más neumáticos.

La Argentina y Chile firmaron el martes un acuerdo para el retiro de unos 50 millones de toneladas de escombros depositados en territorio argentino, por la empresa minera chilena Los Pelambres y que son motivo de un diferendo judicial. No será tarea fácil. Para tener una idea de lo que puede significar el transporte, ese volumen representa, por ejemplo, casi un tercio de toda la producción cerealera de la Argentina.

El acuerdo -rubricado por el canciller Jorge Faurie y el embajador de Chile, José Antonio Viera-Gallo- establece que el plan de retiro de la escombrera y las obras de mitigación se lleven a cabo en coincidencia con lo establecido por el Juzgado Federal 2 de San Juan, y se coordinarán las acciones necesarias para que Los Pelambres pueda iniciar las obras el viernes. El costo estará a cargo de la empresa minera.

La Cancillería argentina informó que la firma del acuerdo fue posible tras un trabajo conjunto con el Ministerio de Energía y Minería, el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable de Argentina, la provincia de San Juan y la Cancillería chilena.

La mina de cobre chilena Los Pelambres, en 2007. Foto archivo: Reuters

El acuerdo entre los gobiernos pone fin al conflicto generado en 2014, cuando la minera internacional Glencore, que tiene la concesión del emprendimiento de cobre El Pachón en tierras sanjuaninas, denunció que los chilenos habían arrojado escombros en territorio argentino sin autorización. Los escombros fueron abandonados ahí en 2011.

La escombrera ubicada en el Cerro Amarillo en la zona limítrofe de Calingasta de San Juan, contiene una montaña de millones de toneladas de residuos minerales de la mina explotada del lado chileno, que fueron llevados más allá de la frontera, porque según la empresa, las autoridades chilenas les dieron mal las coordenadas del límite internacional.

El 4 de diciembre, el juez federal de San Juan, Leopoldo Rago Gallo, había ordenado a la minera chilena Pelambres que retire los casi 50 millones de toneladas de escombros, arrojados en territorio sanjuanino a lo largo de 5 años y medio y que empiece con los trabajos el 15 de diciembre.

También le pidió a Interpol que busque a cuatro ex gerentes de una mina del lado argentino, porque supone que los chilenos contaron con su aval para construir la montaña de escombros y ruedas de camión.

La medida judicial fue avalada por la provincia a través de una presentación del fiscal de estado Jorge Alvo, e implica que la minera chilena deberá instalar cámaras de vigilancia en la escombrera para que se sigan en tiempo real las obras.

Además, la minera deberá monitorear la calidad de aguas de las lagunas cercanas a los residuos y del río Carnicería (afluente del San Juan), durante la construcción de las obras preventivas.

El magistrado también dispuso que la empresa chilena deberá realizar una tarea de recomposición de lagunas y que tendrá que armar un plan de reimplantación de vegas (pasturas), las que se vieron afectadas por la escombrera.

Del lugar, Glencore ya extrajo más de 500 neumáticos de gran tamaño durante el verano pasado, que amenazaban con contaminar las aguas del Río Carnicería, uno de los afluentes primarios del Río San Juan que llega hasta la capital cuyana.

Fuente: clarin.com

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