Durante este 2017, Londres ha sido víctima de cuatro ataques terroristas. En marzo, la capital fue víctima de un atentado en el puente de Westminster, donde un todoterreno atropelló a varias personas y el conductor apuñaló a un policía a las puertas del Parlamento británico. Meses después, la ciudad estuvo de nuevo en el punto de mira tras la explosión de un artefacto casero en un vagón del metro, un ataque terrorista atribuido al Estado Islámico y en el que unas 30 personas resultaron heridas. Justo después de estas tragedias, Rusia y sus cuentas rusas aprovecharon los momentos de miedo y tensión para alimentar la división social en mensajes enviados a través de Twitter.

La injerencia del Kremlin en el Reino Unido ya fue confirmada el pasado mes de noviembre, cuando Facebook reconoció que las cuentas falsas habían intentado interferir en el Brexit y un estudio afirmó que unas 400 cuentas de Twitter habían sido utilizadas con el mismo objetivo. Ahora, otro estudio ha puesto en evidencia que Rusia creó más perfiles falsos con puntos de vista ideológicos claros para proyectar interpretaciones diferentes sobre los atentados.

“Los ataques terroristas están diseñados como formas de violencia comunicativa que envían un mensaje para aterrorizar, polarizar y movilizar a diferentes segmentos de la audiencia pública. Este tipo de impactos públicos se ven cada vez más influenciados por las comunicaciones en los medios sociales, lo que refleja la velocidad y la escala con que dichas plataformas pueden hacer que la información ‘viaje'”, sostienen los académicos del Instituto de Investigaciones sobre Crimen y Seguridad de la Universidad de Cardiff.

En total, identificaron 47 cuentas utilizadas para crear tensión social tras los cuatro atentados de 2017. De estas 47, ocho fueron especialmente activas y han publicado alrededor de 430 tweets que fueron retuiteados alrededor de 153.000 veces. El equipo de investigadores ha compartido los nombres de algunas de estas cuentas, como @TEN_GOP, identificada como antiislamista, @SouthLoneStar y @Crystal1Jonson.

El estudio reunió información sobre cuentas de otras redes sociales como Facebook pero centró la atención en Twitter para alertar de que el volumen de cuentas vinculadas a Rusia puede ser mucho mayor. Los datos recabados han sido enviados al Congreso de Estados Unidos, el cual está investigando la injerencia rusa con la información de compañías tecnológicas como Google, Facebook y Twitter.

Los investigadores han subrayado en el mismo estudio que hasta ahora se ha identificado el auge de las cuentas falsas en Estados Unidos, especialmente con las elecciones de 2016 que dieron la victoria a Donald Trump. Este hecho ha provocado que otras cuentas puedan haber pasado desapercibidas por no poner el foco de atención en los asuntos europeos. Por lo tanto, los autores del estudio apuntaron que la investigación requiere “una corriente más sofisticada de prevención de eventos posteriores a la política antiterrorista”.

Es importante destacar que lo que sucede después de tales eventos ha sido relativamente descuidado por la investigación y el desarrollo de políticas.

Además de los retos relacionados con la identificación de las cuentas falsas, los investigadores han destacado el “mimetismo” detrás de la información. En muchas ocasiones, son muy convincentes y es complicado saber si lo que se está leyendo es verdadero o falso. La primera ministra de Reino Unido ha alertado sobre la influencia rusa en las cuentas británicas y afirmó que el Kremlin ha utilizado las redes sociales para “militarizar información” y difundir noticias falsas.

Fuente: https://hipertextual.com