Si has estado al tanto de las novedades que rodean al panorama tecnológico durante las últimas dos o tres semanas, probablemente ya sepas que el Google Pixel 3 XL se ha filtrado al completo en varias ocasiones, pudiendo incluso observar imágenes tomadas con la cámara del propio terminal a plena luz del día. Una situación inusual para un teléfono que ha de ser presentado en octubre y del que ya se quedan pocos secretos por desvelar.

La razón de la inusual avalancha de filtraciones se debería a que una persona se habría hecho con varias unidades del Pixel 3 XL –que ya ha sido visto en diversas ciudades alrededor del mundo, por cierto– y está vendiendo el dispositivo en el mercado negro. Así lo revela 9to5Google, que ha tenido acceso a información acerca de esta persona, supuestamente de origen ucraniano y que actúa a través de un canal de Telegram.

En diversas conversaciones que se muestran en el medio anteriormente mencionado, se puede ver una conversación en ruso con dicho vendedor, el cual dispone de unidades tanto del Pixel 3 XL como del Pixel 2 XL. El precio del primero es lo más llamativo, puesto que una unidad se estaría vendiendo por 2.000 dólares, un precio sensiblemente mayor al que tendrá el dispositivo en el momento de su comercialización, que oscilará entre los 900 y los 1.000 dólares.

No serán las últimas filtraciones

Según afirman las fuentes contactadas por la citada publicación, han sido vendidos más terminales de los que se han visto en las filtraciones hasta el momento, por lo que es de esperar que veamos más información aparecer en el transcurso de los próximos días. El exclusivo terminal, que puede ser entregado en mano en Londres una vez adquirido –curiosamente, las fotos realizadas con la cámara del dispositivo publicadas ayer estaban realizadas en la capital británica– o enviado mediante DHL o FedEx, se puede comprar efectuando el pago vía PayPal o mediante bitcoins, aunque el vendedor indica que prefiere esta última opción por las altas comisiones internacionales de PayPal.

Los equipos responsables de seguridad de Google y Foxconn –la planta donde se ensambla el terminal- ya están manteniendo conversaciones en relación a las filtraciones, presumiblemente con el fin de esclarecer el desencadenante de esta situación. La realidad, eso sí, es que el daño ya está hecho para un lanzamiento que se efectuará, si las informaciones son correctas, el próximo día 4 de octubre.

Fuente: https://hipertextual.com