“Porque te quiero te aporreo”, suelen bromear quienes se refieren a ese raro romanticismo que se observa en algunas partes del país. Pero ese tipo de “amor” parece estar contagiando a la gente en las tierras bajas de Bolivia, donde el MAS, según lo aseguran sus propios candidatos, está despertando profundos idilios en el electorado. Los coqueteos de algunos empresarios, los arrumacos de los “barrabravas”, guardaespaldas y unionistas que se adhirieron a las filas masistas han generado un sentimiento de seguridad entre los que se hacen llamar “los nuevos líderes de Santa Cruz”, pero ni en la guerra ni en el amor, jamás se puede asegurar quiénes son los verdaderos enemigos y tampoco entender que todos los besos son señales de amor. Eso se puede comprobar con el suceso de la Universidad René Moreno, cuyas autoridades andan en revoloteos con el oficialismo y aunque es evidente que lo del jueves fue un hecho provocado para apelar a la victimización, también quedó claro que el grueso de la población estudiantil no está dispuesta a las caricias. Habrá que ver quién mintió en ese fallido romance.
Bajo el Penoco – El Día