Los gobiernos municipales de El Alto, Cochabamba y Chuma presentan problemas de gobernabilidad. En Sucre, un proceso afecta a la Alcaldesa.
Sectores sociales desestabilizan a los municipios
A palos y golpes. Los seguidores del alcalde Terceros y de Olivera se enfrentan en plena plaza 14 de Septiembre. La confrontación se inició tras el encuentro de los dos bandos.
La Razón. Las alcaldías de El Alto, Cochabamba y Chuma (La Paz) atraviesan por crisis debido a presiones y acciones de organizaciones sociales que pretenden cambiar o reponer a las autoridades ediles.
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A ello se suma la incierta situación en la comuna de Sucre, donde un proceso legal en contra de la alcaldesa Aydée Nava podría determinar su salida antes de cumplir la gestión.
En El Alto, Fanor Nava volvió a la Alcaldía tras dos semanas de crisis en las que, primero renunció; luego lo repusieron en el cargo; después lo obligaron a renunciar; y ayer lo volvieron a ratificar. Todo en medio de una pugna entre la Fejuve (Federación de Juntas Vecinales) y la COR (Central Obrera Regional).
El Alcalde, que fue elegido por el PP de José Luis Paredes, y que luego se declaró afín al proceso de cambio, se unió, el 19 de octubre, a una huelga de hambre convocada por la Fejuve, en contra del recorte de Bs 56 millones del IDH, lo que fue considerado como una afrenta al Gobierno.
Luego, simpatizantes del partido de gobierno y de la COR intervinieron la huelga, lo que inició la crisis en la Alcaldía.
Tras la intervención de concejales y diputados del MAS, se eligió a Pedro Huanaco (ex PP) como alcalde interino, pero no duró un día en el despacho. La Fejuve presionó e incluso correteó a la nueva autoridad, por lo que provocó el retorno de Nava.
En Cochabamba, la Alcaldía del Cercado vivió ayer una de sus jornadas de mayor violencia, cuando grupos afines al alcalde, Gonzalo Terceros, se enfrentaron a golpes y palos con manifestantes de la Coordinadora del Agua, liderada por Óscar Olivera, quien acusa al burgomaestre de no cumplir las obras anunciadas.
En Chuma, provincia Muñecas del departamento de La Paz, un alcalde tuvo que firmar su renuncia para obtener su libertad, tras tres días de haber sido secuestrado por comunarios que le reclaman la falta de obras. Abel Vera, del PP, fue retenido, junto a tres concejales, en la carceleta del pueblo, por comunarios afines al MAS. En la capital del país, la alcaldesa Aydée Nava enfrenta un proceso, iniciado por el MAS, por supuestas irregularidades en el manejo de 80 mil bolsas de cemento, pero se resiste a dejar el cargo, pese a que hay una imputación formal en su contra.
La marcha de quienes pedían la renuncia del Alcalde y la contramarcha de los municipales confluyeron en la plaza y desencadenaron hechos de violencia.
La Fejuve alteña se impone y logra el retorno de Fanor Nava
Pedro Huanacu fue alcalde por 7 días. El Concejo Municipal determinó anular las tres resoluciones que provocaron el desgobierno edil. De ese modo, Fanor Nava retomó sus funciones. La Fejuve festejó y la COR decidió replegarse.
Protesta: varios neumáticos arden a la puerta principal del Concejo Municipal en la Ceja de El Alto.
La Prensa. “Las aguas han vuelto a su remolino”. Así se refirió el nuevo presidente del Concejo Municipal de El Alto, Roberto de la Cruz (M-17), a la solución alcanzada ayer a la crisis de gobernabilidad en esa Alcaldía.
Ayer, el Concejo borró en 30 minutos, entre las 11.30 y las 12.00, su actuación de tres semanas a la deriva: ratificó a Fanor Nava (ex PP) como alcalde y nominó a Roberto de la Cruz como su nuevo titular. La víspera, el ex alcalde Pedro Huanaco había puesto su cargo a disposición del legislativo edil.
A sugerencia de María Luz Uraquini (ex PP), el Concejo, que sesionó ayer con diez concejales, con la única excepción de Pedro Huanaco (ex PP), abrogó las resoluciones 662, 663 y 664, mediante las cuales había dado 48 horas de plazo a Nava para que retornase a la Alcaldía, anulado esa sesión y designado a Huanaco como nueva máxima autoridad.
Con el borrón y cuenta nueva, Fanor Nava vuelve a ser el Alcalde alteño, como antes del viernes 23 de octubre, cuando huyó de la sede de la Federación de Juntas Vecinales (Fejuve), donde realizaba una huelga de hambre, hostigado por un grupo de dirigentes vecinales y de la Central Obrera Regional (COR), afines al Movimiento Al Socialismo (MAS).
Ese día, la autoridad presentó su renuncia al cargo presionada por la COR, que le había dado 48 horas para que se alejara por haber participado en una protesta contra el Gobierno del MAS, pues demandaba la reposición de 56 millones de bolivianos del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH) para la gestión 2010.
Con el retorno de Nava, la Fejuve de El Alto hizo retroceder a la COR y a los concejales del MAS, que habían rechazado de manera tajante la permanencia de Nava.
La movilización de la Fejuve comenzó miércoles 4, al día siguiente de que el Concejo designó alcalde a Huanaco. Éste logró entrar en su despacho el martes 3 por la tarde y lo primero que hizo fue sacar el retrato de Nava.
Pero al día siguiente no pudo retornar a esa oficina pues los dirigentes de la Fejuve habían decidido impedir la posesión de Huanaco. Con ese fin, cerraron con candado el Concejo Municipal y las oficinas del Ejecutivo y “corretearon” al concejal. Sus dirigentes señalaron que Huanaco debía irse porque tenía antecedentes “oscuros”, como que había sido echado del Comité de Vigilancia por supuestos actos de corrupción y porque tenía pendiente un amparo constitucional que le interpuso Marcelo Vásquez Villamor (ex PP), de quien era suplente.
Vásquez había sido obligado a renunciar, en abril de 2008, por supuestos actos de corrupción. Entonces asumió su suplente, Pedro Huanaco, pero el titular presentó el recurso legal.
La Fejuve demandó el retorno de Fanor Nava, no como respaldo a esa persona, sino a la gestión, con la finalidad de que no se perjudique la ejecución de las obras. Inicialmente el Concejo se resistió a sesionar y la nueva presidenta, elegida el martes 3 de noviembre junto con Huanaco, Antonia Rodríguez (MAS), señaló que la protesta vecinal era un problema que debía resolver Huanaco.
Pero la Fejuve anunció que intensificaría la protesta con movilizaciones y toma del Concejo a partir del lunes 9 y pidió la renuncia de todos los concejales.
El lunes rodeó el Concejo, que por esa razón suspendió sus sesiones. Y ayer, pese a que el edificio amaneció con custodia policial, volvió a cercarlo, prendió fuego en las cuatro puertas de calle y amenazó con quemarlo. A las 10.30 llegó el carro Neptuno, lanzaagua, para evitar que avanzara la presión.
La sesión había sido convocada para la 07.00 y fue suspendida a las 07.30 debido a que los dirigentes vecinales y de las juntas escolares que se dieron cita en afueras del Concejo presionaban para presenciar las deliberaciones.
A las 10.54, Antonia Rodríguez autorizó el ingreso de cinco dirigentes, encabezados por su presidente Rubén Mendoza, y a las 11.07 el concejal Roberto de la Cruz (M-17) anunció que se reanudaría la sesión y adelantó que “saldrá humo blanco”.
A esa hora se conoció de voz de Eliseo Suxo, el segundo hombre de la COR, que su institución y el MAS habían decidido dejar de presionar para que el Concejo halle una salida a la crisis.
Informó que la dirección distrital del MAS había determinado en un ampliado de emergencia celebrado esa mañana que sus dos concejales no ocupen ningún puesto de dirección en el Concejo porque no era conveniente ahondar la división en El Alto en este momento electoral.
Allanado el camino, la sesión inició a las 11.30. La concejal Cristina Márquez, del MAS, propuso el nombre de De la Cruz para que ocupara la presidencia del ente deliberante, posición que fue apoyada por unanimidad, pese a la reticencia del concejal.
Luego la concejal Uraquini planteó la abrogación de las tres resoluciones causantes el desgobierno municipal, y siete de nueve concejales (el presidente no vota) autorizaron el borrón y cuenta nueva.
A las 12.00 se levantó la sesión y se desató la algarabía de los dirigentes vecinales y padres de familia que vigilaban las puertas del edificio legislativo. “Ahora qué dicen, ahora qué dicen…”, gritaban mientras se marchaban a su sede sindical para evaluar su triunfo.
Su presidente señaló que los vecinos estaban conformes con la decisión porque esto garantizaba la continuidad de las obras, pero anunció que inmediatamente demandarán la realización de auditorías internas y externas de la gestión de Nava porque durante el conflicto saltaron voces que lo sindicaban de actos de corrupción. Nava retomó sus labores en la tarde.
El conflicto
La crisis duró tres semanas, desde el viernes 23 de octubre.
En esa fecha Fanor Nava huyó y presentó su renuncia al cargo.
El martes 3 de noviembre, el Concejo eligió alcalde a Pedro Huanaco.
Ayer, los concejales borraron sus actos y ratificaron a Fanor Nava.
Grupos de Chaly y Olivera se trenzan en pelea campal

Los Tiempos. Naranjazos, tomates, palos, puñetes y patadas se repartieron ayer en la plaza 14 de Septiembre entre regantes y simpatizantes del líder de la Asociación de Sistemas Comunitarios de Agua del Sur (Asicasur), Óscar Olivera, y trabajadores municipales, miembros de la Central Obrera Departamental (COD) y vecinos del botadero de K’ara K’ara.
La mañana en el centro se desenvolvió entre marchas de protesta que confluyeron en la plaza principal y que obligaron a cerrar las puertas de la Alcaldía y el Concejo Municipal, que suspendió su sesión programada para ayer por la mañana.
La marcha organizada por Olivera, que se anunció hace dos semanas y que fue postergada por la realización de la cumbre de la ALBA, pedía la destitución del alcalde, Gonzalo Terceros, a quien sindica de inoperancia en la ejecución de varias obras, como el cierre del botadero, la provisión de agua en el sur, el distribuidor Cobija y otras. Olivera, además, acusó a Terceros de organizar la contramarcha con trabajadores municipales.
El saldo de los enfrentamientos fue de al menos media docena de contusos y un camarógrafo de canal 48, a quien vecinos del distrito 9 intentaron quitarle su filmadora porque registró cómo desinflaban las llantas de los vehículos de los concejales. El camarógrafo escapó mientras el periodista intentaba explicar que sólo hacían su trabajo.
El centro convulsionó con el paso de, al menos, cuatro marchas. La primera, que llegó hasta el Concejo, fue la de los vecinos del distrito 9 (zona sud), que pedían la aprobación del plan de reordenamiento territorial para ser parte de la mancha urbana.
La segunda fue encabezada por la COD y respaldada por trabajadores de Semapa y del Municipio. Ambos grupos coincidían con el rechazo a las acciones que lleva adelante Olivera.
La tercera fue la dirigida por Olivera, quien, junto con regantes de OTBs de otras zonas del sur (la cuarta), bloquearon calles y avenidas, pidiendo la destitución del Alcalde.
Mientras Olivera dijo que las movilizaciones fueron organizadas por la Alcaldía, el máximo dirigente de la COD, Víctor Mitma, declaró a Olivera “enemigo y verdugo” que habría gestado el despido de los empleados de Semapa en abril pasado.
Una vez que convergieron en la plaza, y con los líderes de las marchas ausentes, se inició una pelea, ”cuerpo a cuerpo”, entre los bandos rivales durante cerca de 20 minutos, hasta que fueron separados por la Policía.
Trabajadores municipales
La Alcaldía de Cercado se desentendió de las movilizaciones. Según el secretario ejecutivo de la Alcaldía de Cercado, Ricardo Ondarza, la participación de la COD y de los trabajadores municipales en la reyerta de ayer se debe a una respuesta a la convocatoria del representante de Asicasur y añadió que el Alcalde no tiene que ver con dichas movilizaciones que lo respaldaron y que desinflaron la protesta de Olivera.
Sin embargo, en la víspera, la Alcaldía concedió un permiso teóricamente solicitado por el sindicato de los trabajadores administrativos del municipio, para suspender las actividades laborales ayer de 10:00 a 12:00 y participar de una marcha de protesta “por la dignidad de los trabajadores municipales y solidarizarnos con nuestros compañeros de Semapa”.
Ondarza dijo que mientras esa solicitud de permiso se enmarque en la normativa municipal no habría objeciones para negarlo y agregó que diferentes sectores se revelaron contra la aparición de Olivera, a la que atribuyó como política y movida por intereses personales.