El sapo que quería ser estrella


Carlos Alberto Tiburcio Amuruz

comité pando La toma violenta del Comité Cívico de Pando por gente ligada al gobernador Luis Flores, ha confirmado lo que se venía comentando en las calles con relación a las denuncias hechas por una ex funcionaria de la librería Franz Tamayo de propiedad de la mamá del gobernador, la desesperación de Flores ante denuncias que lo obligan a explicar lo inexplicable.

Queriendo zafarse de este tremendo lio, cosa que al parecer no ha logrado y tal vez no logre, el denunciado acudió a las tácticas utilizadas por sus semejantes los “revolucionarios”, para tratar de desprestigiar a la ciudadana, intimidarla y por último, como calca de lo que hacen sus iguales, amenazarla con iniciarle una querella criminal por calumnias y otras cosas. Ante los intentos fallidos, cometió un yerro más grande y difícil de manejar, me refiero a la chambonada de mandar a sus leales al Comité Cívico.



Me imagino que él o los asesores levantapuños, calcularon que con esa medida se lograría distraer a la población y de esa forma minimizar el efecto de las denuncias. Me temo que el cálculo le salió mal y la cortina de humo que fabricaron, en vez de protegerlos, llamó la atención de sus hermanos mayores, que seguramente, al ver las señales de humo que venían de la amazonia, centraron su atención en leer lo que decía la humareda que se veía en Cobija. Irónicamente días antes, la Alcaldía y la propia Gobernación prohibieron la quema de cualquier combustible para evitar la contaminación ambiental. Ya el mismo vicepresidente del “Estado Plurinacional”, instruyó una investigación y sentenció en cierta forma el futuro que le espera al levanta humo de Pando, me refiero al gobernador.

Como el vicepresidente aun no tiene el poder suficiente como para ordenar la destitución de un gobernador, hay que esperar la llegada del guía espiritual y líder de ellos, que se encuentra distrayéndose asistiendo al futbol en tierras argentinas, para ver si es que se actúa con cierta imparcialidad ante la contundencia de las pruebas. Más allá de lo que decida el jefe del gobernador, lo correcto, aunque soy consciente que es pedir mucho que actúen así, es que Luis Flores, renuncie o pida su alejamiento del cargo para someterse a la investigación, está difícil, pero es lo menos que exigimos los ciudadanos que clamamos por justicia y reclamamos se aclaren las denuncias. Aunque sospecho que el aludido no obre de esa manera, si se ponen a pensar, para la gente que (des) gobierna desde La Paz es conveniente este hecho, sencillamente les da la oportunidad al MAS para utilizar como discurso que, no solo se enjuician, se destituyen y se meten presos a los opositores, también se los trata así a los propios, porque no se tolera la corrupción venga de quien venga, etc, etc, etc.

=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas

Por increíble que parezca, de la noche a la mañana, el mundo se le puede venir abajo al gobernador, como le sucedió en el cuento “al sapo que quería ser estrella”, que cuando se tragó a todas las luciérnagas del jardín y vio que los animales que lo rodeaban se admiraban ante su brillantes, comenzó a abusar de un atributo que no era el de él. Pero una noche, otros animales, menos incrédulos, al enterarse por boca de alguien, lo que hizo el animal para billar, partieron sobre él y le propinaron picotadas en protesta por haber actuado así. Cuando se vio suspendido en el aire, por el aleteo de las luciérnagas que batieron sus alas ante el ataque, el sapo, convencido de su transformación y confiado por su creencia, comenzó a reír de felicidad, abriendo la boca muy grande y permitiendo que las luciérnagas escaparan de su estomago, haciendo que caiga de lo alto y se aplaste en el suelo. Y así, según el cuento, los mismos animales que antes lo admiraron, se acercaron para verlo, y aplastado en el piso el pobre sapo escuchaba decir: pero si es el sapo, y los animales continuaron con sus rutinas, sin prestarle atención al pobre.