Esta semana leí una noticia en la cual el FMI destaca que el nivel de pobreza de Bolivia (26%) ha caído en relación al 2007 (37%), refiriéndose a la población que vive con menos de 1 dólar por día, es decir, uno de los indicadores que mide la pobreza extrema.Compulsivamente me fui al sitio web del FMI para buscar el informe y metodología que respaldan este importante anuncio, pero no lo he encontrado. Inmediatamente me fui al sitio web del Instituto Nacional de Estadística (INE), pero tampoco lo he encontrado ahí y mi inquietud, además de la metodología de cálculo, está también dirigida a conocer la cifra de pobreza moderada, es decir, aquella población que vive con menos de 2 dólares por día, pero tampoco está disponible. En fin, todavía tengo la esperanza de que el FMI publique el informe completo en su página web sobre los datos actualizados sobre el nivel de pobreza en Bolivia, que seguramente incluirán una distribución por departamentos, ojalá por municipios, poblaciones indígenas, zonas urbanas y rurales, entre muchas otras.A pesar de ello, indudablemente hay que destacar que ahora sabemos que hay cerca de 2,6 millones de bolivianos que viven con menos de 1 dólar por día en Bolivia y que esa cifra el 2007 era de 3,7 millones de personas, es decir, que entre el 2007 y el 2010, tenemos cerca de 1 millón de bolivianos que han salido de la pobreza extrema, algunos con seguridad permanecen en la pobreza moderada, y algunos habrán salido totalmente de la pobreza. Pregunta: ¿Cuál es la Meta 2015 del nivel de pobreza extrema esperada en Bolivia? Definir una meta nos dará un sentido de avance, de planificación, de desafío, de logro, de lucha continua y conjunta. Sería interesante que el Estado boliviano haga de la meta de reducción de la pobreza un desafío no sólo del Gobierno, sino un proyecto de la sociedad civil en su conjunto.A pesar del hecho anecdótico de esta semana con relación a las cifras de pobreza del FMI, el tema de fondo es que los miles de investigadores, planificadores del Estado en todos sus niveles, organismos internacionales, agencias de cooperación, ONGs, estudiantes, académicos y/o empresas, entre muchos otros; necesitan contar con información precisa, la más completa y actualizada posible sobre los reales niveles de pobreza en Bolivia. Cómo podemos saber cómo nos va en el más grande desafío que tiene Bolivia, si no lo monitoreamos, por lo menos, anualmente. Obviamente, no se trata solamente de conocer las cifras, sino de comprender que sin la información precisa no tenemos las herramientas, el sentido de urgencia y menos la sensibilidad para hacer las cosas que hay que hacer para erradicar la pobreza.Por último, mencionar que las cifras de la pobreza son necesarias, pero no son las únicas que requiere un país para promover desarrollo y equidad. Es por ello que la noticia de que el Censo de Población y Vivienda 2011 ya cuenta con financiamiento y que será ejecutado en el último trimestre del 2011 es una oportunidad irreemplazable para definir una meta razonable y alcanzable para el 2015: no más del 15% de la población boliviana en pobreza extrema. Una solicitud y sugerencia final: ojalá el equipo del INE haga conocer la boleta de encuesta del Censo 2011 con anticipación, y así obtener retroalimentación oportuna de la sociedad civil.
Fuente: La Razón
