
Después de leer una columna periodística, el domingo pasado el presidente Evo Morales anunció en Cochabamba que ha decidido poner fin al uso de las “donaciones” extrajeras que recibía para hacer millonarios regalos por todo el país.
El anuncio presidencial dejó en el misterio el origen de esas “donaciones”, aunque, según los despachos periodísticos, aludió a Venezuela y a “otros donantes”.
Lo que se sabe es que en las cuentas venezolanas esos dineros no figuran. Lo mismo pasa con las cuentas bolivianas, donde tampoco figura el detalle de esos recursos.
El presidente no sabe, al parecer, que él está obligado a hacer que se registren en las cuentas nacionales todos los recursos que recibe de donación, o lo que sea, porque los recibe en su calidad de presidente de Bolivia y no como persona particular.
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Como se sabe, ni siquiera los obsequios que reciben los presidentes cuando están en funciones les pertenecen a ellos ni pueden llevarlos consigo cuando hayan sido reemplazados.
Es obligación de la Contraloría verificar el origen de esos recursos y hacer que figuren en las cuentas que correspondan, con el detalle de su procedencia.
Aparte de esas obligaciones legales, esto del programa “Evo cumple” plantea otro problema. Dice el presidente que ahora será cubierto con recursos del TGN. Es decir que el dinero que aportan todos los bolivianos será usado para financiar un programa que se parece mucho a una campaña electoral permanente, de todos los días, que dura desde enero de 2006.
Estos nuevos “gastos reservados” vienen a reemplazar a los antiguos, que fueron denunciados por el actual gobierno como una forma de corrupción. Algunos funcionarios de esos gobiernos son procesados ahora por haber usado ese tipo de recursos.
Por lo tanto, ahora que se produce un cambio en el origen del financiamiento del programa “Evo cumple”, corresponde que se haga una información detallada de todos los recursos manejados hasta ahora, con origen y destino de cada monto. Pero también corresponde que se diseñe el control de los recursos que sean usados a partir de ahora.
De lo contrario los actuales gobernantes estarán en graves problemas cuando hayan vuelto al llano.