Engañar, corromper, engañar…


Ismael Schabib Montero*Parece que el asunto del TIPNIS, a pesar de la Ley que se promulgó, conocida como la Ley Corta, es una novela cuyos próximos capítulos pueden ser los más emocionantes. Nos recuerda las películas donde los buenos se enfrentan a los malos en inferioridad de condiciones y a pesar de eso ganan, esperemos que este también sea el caso, pues en el primer capítulo los buenos, pese a la apaleadura y pateadura que recibieron, salieron airosos. Los malos, han pasado a la ofensiva nuevamente.En el primer capítulo el jefe de los malos, el Sr. Presidente Evo Morales, se dio a la tarea personal de desprestigiar a los humildes indígenas del TIPNIS, de dar las pautas a sus colaboradores de cómo hacer las cosas, tratándolos como a bolivianos de tercera categoría dignos de la peor estima y prohibidos de ser recibidos en el hall de Palacio de Gobierno, lugar predestinado para los “Ponchos Rojos”, en una muestra del peor racismo, para luego ser eximido del juicio que se sigue a algunas personas por violar los Derechos Humanos de los mencionados indígenas.Antes de que se promulgue la Ley Corta el jefe de los malos viajó a San Ignacio de Moxos, lugar al que no quiso ir cuando se lo pidieron los indígenas del TIPNIS, el objeto de la visita como se ve era preparar una contra marcha, pidiendo que se construya la carretera Cochabamba-Beni, por donde no se debe. Es saludable recordar que nadie se opone a la construcción de esa estratégica carretera para el desarrollo regional y nacional, el problema es definir por donde.La contra marcha organizada por el gobierno, la del CONISUR, pide que se construya la carretera cruzando el parque por la mitad, de Sur a Norte, para favorecer “dizqué” a las comunidades de la región que necesitan salud y educación, aquí empiezan las mentiras, en el tramo a construirse entre San Juán de Ichoa, y Santo Domingo, no existe comunidad alguna, y es el más crítico porque violaría lo que se considera intangible, el tramo del Sur por donde ya hay camino, en pleno TIPNIS, es una zona donde están asentados los cocaleros y donde, según los entendidos, algunas comunidades auténticamente indígenas han desparecido y el medio ambiente ha sido depredado. Personas de esas comunidades que conviven con los cocaleros son los que integran la contramarcha, y no necesitan camino porque ya lo tienen. Según algunos especialistas entrevistados en los medios de comunicación (cadena A “a todo pulmón” 17-01) las comunidades en su mayoría se encuentran asentadas al Nor Este sobre la rivera de los ríos navegables, afluentes del Mamore, esto resulta lógico y totalmente creíble porque utilizan a estas vías como medio de comunicación. Además sostienen que la carretera se debe construir paralelamente a estos ríos navegables, no sólo para no depredar el medio ambiente, sino porque, precisamente, son las zonas, lo repetimos, donde se encuentran asentadas las comunidades indígenas. Otro entrevistado en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, asegura que algunos chimanes que integraban la contra marcha se han retirado porque el gobierno no cumplió con la promesa de entregarles Bs 300 diarios a cada marchista y correr con la alimentación de los familiares que permanecieron en sus hogares.En marzo de 1997 el “despreciable” Ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada emitió un Título Ejecutorial donde se consideraba que el TIPNIS abarcaba 1.236.296 hectáreas, en febrero del 2009 nuestro presidente, el Sr. Evo Morales, “protector” del planeta tierra, de la “Pachamama”, emitió otro Título Ejecutorial definitivo donde se contempla que la extensión del parque es de 1.091.296 hectáreas, de un plumazo le arrebato 144.640 hectáreas que pasaron a manos de los narco-cocaleros, conocidos como colonos. Estimado amigo, saque usted sus propias conclusiones.*Vicealmirante de la República de Bolivia