Milenio: La gestión de Evo, “la más conflictiva de la historia contemporánea”


La segunda gestión de gobierno del presidente Morales registró un promedio de 2,3 conflictos sociales por día, en tanto que los 884 eventos conflictivos contabilizados durante 2011 marcaron un nuevo récord desde 1970, según la Fundación Milenio.

image El conflicto de Caranavi

La Paz, 3 Feb. (ANF).- La segunda gestión de gobierno del presidente Evo Morales es, por mucho, “la más conflictiva de la historia contemporánea de Bolivia”, con un promedio de 2,3 por ciento de conflictos por día en los dos años de gestión, según un informe de coyuntura difundido este viernes por la Fundación Milenio.



De acuerdo con el informe, que toma como base sólo los eventos conflictivos publicados por la prensa, el año de 2011 registró un nuevo récord desde 1970, con un total de 884 conflictos.

Milenio señala que esta dinámica conflictiva entraña elevados costos y riesgos para el desarrollo del país.

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”Es cierto que algunas personas consideran que el conflicto callejero es parte de la cultura política en el país y que no hay otra alternativa que convivir con ella”, pero, según el informe, las estadísticas no respaldan esa percepción.

Las estadísticas elaboradas por Milenio, con base a registros de prensa recogidos, clasificados y procesados por dos centros de investigación, el Observatorio de Conflictos de CERES y Ciudadanía, muestran “tres picos de conflictividad” y “dos valles de relativa quietud” en las últimas cuatro décadas.

Los tres picos corresponden a los gobiernos de Alfredo Ovando y Juan José Torres, a comienzos de la década de los 70, que se caracterizaron por “las promesas nacionalistas y promesas distributivas”, el de Hernán Siles Zuazo, a principios de los 80, y la etapa actual, que se inició en la gestión de Hugo Bánzer y Tuto Quiroga y continúa con Evo Morales, describió el informe.

Los periodos de relativa quietud corresponden, paradójicamente, a dos etapas muy diferentes, la de las dictaduras militares de los 70 y los reformismos democráticos de los 90.

”La observación anterior, que cubre el largo plazo de 42 años, muestra con bastante claridad que la intensidad de los conflictos depende en mucho de su gestión política. La represión, prevaleciente en tiempos de dictadura, no es la única opción, así como la agitación y el conflicto tampoco son inevitables”, señaló Milenio.

La actual situación de conflictividad comenzó en 1997 -recuerda la fundación-, cuando el general  Bánzer, ya en condición de retiro, fue elegido presidente bajo procedimientos democráticos.

”Ya sea que él quisiera demostrar que había cambiado y no era el mismo que persiguió con saña a sus opositores en los 70, o que las organizaciones sociales quisieran poner a prueba su proclamada tolerancia, el hecho es que las acciones conflictivas fueron subiendo continuamente durante su gestión hasta alcanzar máxima tensión en el año 2000”, agregó.

Habiendo sido Morales protagonista de muchos de los conflictos pasados, “algunos pensaron que su experiencia o su identificación con las organizaciones sociales le permitirían manejar la situación y reducir los conflictos”, pero las estadísticas demuestran que no fue así, sino que ocurrió todo lo contrario, al grado de mostrar al gobierno “prisionero de su política”.

Pese a su resonante victoria en el referéndum revocatorio y de haber impuesto una nueva Constitución Política del Estado, logrando casi dos tercios en votos en la Asamblea Legislativa, el sistema institucional se ha ido debilitado sistemáticamente y el gobierno tiene cada vez menos capacidad de llevar a la práctica sus propias decisiones, según el informe.

”A pesar de todo el poder acumulado, no puede cambiar el precio de la gasolina, ni impedir el contrabando de ropa usada o de automóviles. Grupos indígenas marginales y minoritarios, como los definió un alto funcionario, han sido capaces de revertir su decisión de construir una carretera por medio del parque Isiboro Sécure, y hasta el cobro de peajes se ha vuelto materia de disputa nacional. Todo esto es resultado de su propia política”.

Milenio cita un estudio elaborado por tres expertos en 2008, según el cual los conflictos sociales registrados entre 1970 y 2004 sacrificaron un punto de crecimiento del PIB, “un costo en crecimiento similar al que representa la mediterraneidad de Bolivia, con la diferencia de que ésta es una condición geográfica (…), en tanto que los conflictos no son una condición sino el resultado de la política”.

”Así se explica que la bonanza exportadora y el publicitado boom de inversiones públicas no haya conseguido sino un modesto nivel de crecimiento, haciendo más lenta la reducción de la pobreza”, concluye el informe.