Por la fuga de un reo.
“Tan solo un pollo le costó a un reo brasileño escapar de la Policía boliviana” es lo que resalta la prensa internacional que ya ubicó en su sección de curiosidades a la fuga de Marco André Magalhaes Oliveira, que el jueves burló la seguridad de sus escoltas cuando los invitó a almorzar en un restaurante de la ciudad de Santa Cruz.
La prensa extranjera hace eco de la fuga del convicto Magalhaes Oliveira, que engañó a dos agentes de la Policía cuando compartían en un restaurante de la capital cruceña. Se publican titulares como: “A traficante brasileño le cuesta un pollo escapar de la policía boliviana” y “Asesino invita a sus custodios a comer pollo y escapa”, entre otros.
El portal de noticias del diario español ABC en su edición de hoy publica:
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El pandillero brasileño Marco André Magalhaes Oliveira, acusado de asesinatos en Bolivia y de ser miembro de la banda Comando Vermelho de Sao Paulo, huyó de sus custodios bolivianos el jueves tras supuestamente invitarles a comer un pollo, lo que desató hoy criticas contra la Policía.
El fiscal del caso, Adán Arteaga, de la ciudad oriental de Santa Cruz, donde se produjo la fuga, dijo hoy a Efe que la información inicial indica que Magalhaes huyó mientras invitaba a los agentes de la Policía a comer un pollo, con la ayuda de cómplices que se presentaron en el restaurante.
Arteaga dijo que siguen las operaciones para dar con el prófugo, que el jueves era conducido a una audiencia en un tribunal de Santa Cruz, a donde llegó desde Cochabamba, ciudad del centro de Bolivia en la que estaba preso desde julio pasado.
El abogado Andrés Ritter, defensor de Magalhaes, dijo a la prensa que los "responsables directos" de la fuga son los agentes de la policía de Santa Cruz y Cochabamba porque, dado que el detenido es considerado peligroso, debían haber tomado precauciones para trasladarlo a su audiencia.
El abogado protestó por la detención de uno de sus asistentes, que acompañaba al detenido desde Cochabamba y comía también pollo en el restaurante donde se produjo la fuga, lo que cree ilegal porque, según asegura, no tiene nada que ver con la huida.
El ministro de Gobierno, Carlos Romero, dijo que los dos agentes que custodiaban al brasileño, que están detenidos, "no han admitido" que fueron invitados a pollo por el brasileño y, en cambio, dicen que el vehículo en el que lo llevaban fue interceptado por otro en el que iban personas armadas.
EL DEBER Digital