Bolivia pierde otro inversionista. Empresa italiana se va de Misicuni y pide resarcimiento


Cochabamba. La empresa italiana Grandi Lavori  Fincosit (GLF) a finales de marzo decidió resolver el contrato de construcción de la obra, debido a que no se garantizaban las condiciones mínimas de seguridad.

Empresa italiana se va de Misicuni y pide resarcimiento

ALVARADO DICE QUE NO RESPONDERÁ.

imageLos Tiempos, Cochabamba



Las obras de Misicuni

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Según pasa el tiempo, aparecen nuevos reclamos de la empresa italiana Grandi Lavori  Fincosit (GLF), que en 2011 se apartó del Consorcio Hidroeléctrico Misicuni (CHM), que construye la represa del Proyecto Múltiple Misicuni y que se adjudicó la licitación internacional, que en 2009 se plasmó en la firma del contrato 10/09, por 78 millones de dólares.

A finales de marzo, GLF decidió resolver el contrato de construcción de la obra, debido a que no se garantizaban las condiciones mínimas de seguridad.

Asimismo, comunicó quiénes y por qué provocaron su alejamiento del proyecto, a través de un documento RM/PRS/pv 23551, enviado a la Gobernación de Cochabamba, la Empresa Misicuni, el Consorcio Hidroeléctrico Misicuni, la Cooperación Italiana, Seguros y Reaseguros Credinform Internacional, a las demás empresas que componen el CHM y otras instituciones.

Fuera cual fuera la idea que tenía la empresa italiana al conformar el Consorcio Hidroeléctrico Misicuni, no pasaba por acabar fuera del proyecto, sobre todo, por contar con la representación mayoritaria, según  se desprende del informe que remitió y la Memoria Institucional de Misicuni de 2011.

La Empresa Misicuni consignó en la memoria que el CHM estaba compuesto por seis empresas: Grandi Lavori Fincosit de Italia, con el 51 por ciento de representación; Construcción Comercio e Industria de Bolivia, con el 14,7 por ciento; Vialpa de Venezuela, con el 8 por ciento; Change Consulting Group de Colombia, con el 4 por ciento; Gerencia de Contratos y Concesiones de Colombia, con el 14,3 por ciento, y Obresca de Venezuela, con el 8 por ciento.

Sin embargo, a fines de 2012, luego de que se conocieran los conflictos del CHM, la Empresa Misicuni y la empresa supervisora Engevix Caem manifestaron que el consorcio era sociedad accidental, por lo cual todas las empresas tenían la misma participación y ninguna la mayoría.

En ese tiempo, la Empresa Misicuni expresó que su relación contractual, derivada de la licitación internacional 2/07, era con el conjunto del Consorcio Hidroeléctrico Misicuni, no con una empresa.

En su última comunicación, GLF comunicó que el contrato se encuentra resuelto: “Por falta sobrevenida de sus elementos esenciales, debido a hechos imputables a la empresa contratante (Empresa Misicuni) y conmina al resarcimiento de todos los daños y perjuicios que serán cuantificados”.

La empresa italiana reveló que se alejó del proyecto: “Ante los incumplimientos de la Supervisión en garantizar las condiciones mínimas de seguridad de la obra; no obstante las reiteradas recomendaciones realizadas a través del informe técnico”, el 13 de febrero de 2011.

En 2012, la empresa supervisora rechazó las denuncias de la italiana Grandi Lavori y afirmó que las observaciones técnicas fueron desvirtuadas por el “Panel de  Consultores”, que en 2011 concluyó de manera general que las obras de la represa se ejecutan “cumpliendo los parámetros técnicos y contractuales pactados”. 

Recursos

De acuerdo con el último informe de la Empresa Misicuni, difundido por la agencia ABI, la Vicepresidencia del Estado comunicó que se ha aceptado el pago de 12 millones de dólares más al Consorcio Hidroeléctrico Misicuni, por la realización de obras adicionales.

El precio de la obra se elevó de 78 millones de dólares a 89, luego de una modificación del contrato. Sin embargo, con el último incremento de 12 millones de dólares, el presupuesto del proyecto supera los 100 millones de dólares. Ante la suspensión del crédito italiano, la Gobernación y el Estado, junto con el crédito de la Corporación Andina de Fomento, son los únicos financiadores.

Sólo la Gobernación tiene comprometida una contraparte de cerca de 30 millones de dólares. Sin embargo, en el futuro no tendrá participación en la empresa que administre el proyecto, porque la Asamblea Legislativa Departamental rechazó una propuesta para que el gobierno departamental se convierta en accionista del emprendimiento.

imageLa firma del contrato 10/09 con el Consorcio Hidroeléctrico Misicuni, realizada en 2009, con la participación del presidente Evo Morales, en la plaza 14 de Septiembre. Los Tiempos

LOS PLAZOS

Las obras llevan cuatro años

La construcción de la represa del Proyecto Múltiple Misicuni (II) y las obras anexas comenzó el 29 de mayo de 2009, con plazo de ejecución de 42 meses y de 48 para la supervisión.

De acuerdo con el último ajuste realizado al cronograma, se tiene previsto que la obra sea concluida el 7 de mayo de 2014.

Desde que se iniciaron las obras, se han emitido siete órdenes de cambio para el Consorcio Hidroeléctrico Misicuni. La última orden, la número 07, le otorgó un nuevo plazo de 200 días hábiles al consorcio, por lo que la nueva fecha de entrega es mayo de 2014. Sin embargo, la Empresa Misicuni anunció que a fines de 2013 o principios de 2014 se comenzará a embalsar el agua, para enviar este recurso a la ciudad.

No obstante, está pendiente la revisión de la orden de cambio 08, en la que se solicita una nueva ampliación de 63 días.

La ampliación de los plazos se justificó por el giro de dos grados del eje de la presa, el emplazamiento del camino a la galería de acceso al túnel de desvío y por las condiciones geológicas de los suelos y rocas.

GRANDI LAVORI DENUNCIA; MISICUNI CALLA

GRANDI LAVORI ROMPE CONTRATO

Deslinda responsabilidad en la obra

A más de un mes de que la empresa italiana Grandi Lavori Fincosit (GLF) diera por resuelto el contrato de construcción de la represa, el representante en Bolivia del Consorcio Hidroeléctrico Misicuni (CHM) en Bolivia, Martín Rovira, no se ha pronunciado.

Los Tiempos intentó contactarse, intensa y frecuentemente, desde fines de abril, con el representante del consorcio a través de uno de sus colaboradores y hermano, Pablo Rovira.

Sin embargo, fue difícil acceder a una entrevista. Según su hermano, Martín Rovira se encuentra en La Paz y no puede atender las consultas. Pero, remarcó que existe la posibilidad de atender las consultas de la prensa, en el lugar de las obras, en Misicuni, por parte del gerente técnico Jhon Osorio. Pablo Rovira sí confirmó que han recibido el comunicado de la empresa italiana.

El presidente de la Empresa Misicuni, Jorge Alvarado, señaló tajantemente que no puede divulgar el documento de la Grandi Lavori y tampoco responder al mismo.

Alvarado sostuvo: “Esa carta ha sido enviada a varias instituciones: ministerios, organismos internacionales, la diplomacia, inclusive, a altos niveles de Gobierno, por lo tanto, yo no tengo autorización ni potestad, para entregar esa carta ni responder nada”.

En tanto que el representante de la Gobernación en el directorio de la Empresa Misicuni, Freddy San Millán, informó que sí conocen el documento enviado por Grandi Lavori, pero consideran que es la Empresa Misicuni quien debe pronunciarse sobre el mismo y despejar las consultas sobre si esto implicaría algún problema legal, en un futuro.

MISICUNI:NADIE QUIERE HABLAR

Recibieron la carta, pero no se pronunciarán

Desde el alejamiento de la empresa italiana del Proyecto Misicuni, en su segunda fase, son recurrentes las denuncias de iliquidez del Consorcio Hidroeléctrico Misicuni al punto de que el propio presidente de la Empresa Misicuni reconoció en la Asamblea Departamental que se han hecho modificaciones en la compra de algunos ítems como el cemento y la contratación de volquetas, para acelerar los trabajos y comenzar a llenar la presa, en la siguiente época de lluvias.

De acuerdo con el Documento Base de Contratación (DBC), de la licitación pública internacional 2/07, en el cual se basó el contrato 10/09, el Consorcio Hidroeléctrico Misicuni que se adjudicó la construcción de la represa de 120 metros de altura y recibió un anticipo de 12 millones de dólares debía contar con un equipo mínimo de trabajo.

El DBC establece que el contratista es responsable de que la obra “no sufra demoras ni paralizaciones por falta de maquinaria o equipo”.

Sin embargo, recientemente, la Empresa Misicuni y el CHM publicaron, en conjunto, un aviso convocando a las empresas de transporte a alquilar volquetas.

Entre los equipos básicos exigidos en el documento de contratación están: dos equipos de perforación de frente, dos cargadores subterráneos, dos lanzadoras de hormigón, dos compresores estacionarios, una planta de hormigón, cinco camiones hormigoneros, cuatro compactadores vibratorios de suelo, ocho volquetas con una capacidad de 17 metros cúbicos, dos tractores orugas, tres cargadores con ruedas, dos moto niveladoras, dos excavadoras hidráulicas, dos grúas torre, dos bombas de hormigón, una planta procesadora de materiales y cuatro reglas vibradoras.

QUIÉN CONSTRUYE LA REPRESA

Equipos exigidos al consorcio

La empresa italiana ha conminado al pago de daños y perjuicios a la empresa contratante, debido a que no ha recibido una respuesta a la carta enviada el 11 de enero de 2013, en la que se hace referencia a una carta enviada el 12 de marzo de 2012, como socia mayoritaria del Consorcio Hidroeléctrico Misicuni.

Grandi Lavori Fincosit reiteró que, de acuerdo con el decreto 13 del 26 de 2011, emitido por el financiador Ministerio de Asuntos Exteriores de Italia, se suspendió el crédito de 25 millones de euros, quedando la obra sin una parte relevante del financiamiento.

Grandi Lavori anunció que desconoce los actos que desarrolla el consorcio, advirtiendo que desde julio de 2011 los hechos e intervenciones que se han realizado por parte de sujetos y entidades utilizando el nombre de “Consorcio Hidroeléctrico Misicuni” son ilegales e ilegítimos.

La empresa expresó que declina cualquier responsabilidad. Asimismo, insta a las “entidades, personas físicas y jurídicas a que no utilicen de ninguna manera, ni asocien de cualquier forma el nombre de GLF”.

Grandi Lavori manifestó que “declara cualquier acto, documento, declaración y autorización, garantía de seguro o cualquier otro documento vinculado al proyecto Misicuni, posterior al 29 de julio de 2011, debe considerarse apócrifo, donde el original fue sustraído ilegalmente y como tal se desconoce en todas las sedes por parte de GLF, quien se sirva de éstos será susceptible de ser perseguido”.

La empresa italiana también denunció que algunos de los documentos del consorcio le fueron sustraídos, por lo que se reserva el inicio de acciones legales.