Apple presenta el iPhone X, el teléfono más importante de la compañía desde el modelo original. Llega con reconocimiento facial, un diseño completamente nuevo y carga inalámbrica.

Adiós a la especulación. Apple presentó finalmente el iPhone X, una versión especial que conmemora el décimo aniversario del iPhone y sienta las bases para la próxima década del teléfono de Apple.

Este nuevo modelo estrena un nuevo diseño en el que la pantalla ocupa todo el frontal del teléfono. Se trata de un panel Super Retina Display de 5,8 pulgadas que mejora todos en todos los aspectos a sus predecesores: contraste, brillo, representación de color, etc. También es más delgada, gracias al uso de tecnología OLED.

 La nueva pantalla no incorpora la tecnología ProMotion de los nuevos iPad, pero sí TruTone. Esta característica modifica el balance de blancos de la pantalla para adaptarse a la luz ambiental y ofrecer una experiencia mucho más real y acorde al entorno en el que se encuentra.

El nuevo frontal se desprende del botón home, uno de los elementos más icónicos del iPhone. Para volver a la pantalla principal, el usuario solo tendrá que deslizar desde la parte baja de la pantalla hacia arriba; para acceder a la multitarea, el gesto será exactamente igual pero aguantando la pulsación en la mitad de la pantalla; para acceder a Siri, bastará con pulsar el botón lateral; y, por último, para acceder a las notificaciones y al centro de control, el usuario tendrá que deslizar verticalmente desde arriba hacia abajo.

La marcha del botón home también implica decir adiós al lector TouchID, que ahora es reemplazado por el sistema de desbloqueo facial Face ID. Este sistema hace uso del conjunto de cámaras y sensores frontales a los que Apple ha denominado “True Depth”. Gracias a este sistema, el iPhone será capaz de detectar rostros incluso en condiciones de baja luminosidad.

Este sistema de desbloqueo es también más seguro que Touch ID, según Phil Schiller. La probabilidad de que una persona pueda engañar al sistema es de 1 entre 1.000.000; en cambio, con Touch ID, la probabilidad era de 1 entre 50.000.

Face ID es más seguro que Touch ID. Y sí, funciona en condiciones de baja luminosidad.

Para almacenar estos datos, Apple hace uso de un enclave seguro integrado en el chip A11 Bionic. Este chip también integra un motor neuronal que procesa datos faciales con mayor velocidad. Además, cuenta con la misma distribución interna que el iPhone 8 Plus: GPU de tres núcleos, 3 GB de memoria RAM y una CPU con seis núcleos de procesamiento.

El iPhone X hace uso del sistema True Depth para detectar cuándo el usuario observa directamente a la pantalla y evitar su apagado automático. También hace uso de este sistema para los “animojis”, una versión especial de los emojis tradicionales que reconocen la expresión facial del usuario y “personalizan” el emoticono antes de enviarlo.

La cámara principal ha recibido múltiples actualizaciones. Ahora ambas lentes montan estabilización óptica de imagen y unas lentes con apertura f/1.8 y f/2.4, respectivamente. A su lado se encuentra un flash LED cuádruple con la tecnología True Tone. Y bajo todo este sistema, sensores de doce megapixeles.

En la zona frontal la cámara también han recibido ligeras actualizaciones, y ahora es capaz de realizar fotografías en modo retrato. Este modo, con los nuevos iPhone 8 Plus y iPhone X, amplía sus horizontes con nuevas variantes que alteran la iluminación del sujeto para conseguir una fotografía digna de un estudio.

La cámara frontal ahora puede hacer fotografías en modo retrato.

El nuevo modelo se podrá comprar a partir del 27 de octubre, aunque las entregas no se realizarán hasta el 3 de noviembre. Estará disponible en dos colores: blanco y negro espacial. También se podrá adquirir en dos capacidades: 64 GB y 256 GB. Los precios serán los siguientes:

  • 64 GB: 1.159 euros / 999 dólares.
  • 256 GB: 1.329 euros / 1.149 dólares.

Fuente: https://hipertextual.com