El viceministro de industria, Xin Guobin, confirmó que el gobierno ya trabaja con otros reguladores en una ventana temporal sobre la cual acabar con las ventas y producción de cualquier vehículo de combustión.

El movimiento tendría un gran impacto para la nación tanto en el plano medioambiental como en el industrial. Compañías como BYD y BAIC están trabajando con el gobierno para hacer la transición lo más sencilla posible.

 China es la segunda mayor economía del mundo, y una de las naciones con mayor población del planeta. También es una de las más contaminantes, por lo que la decisión tendría un gran impacto también a nivel internacional.
Un estudio de Bloomberg afirma que los coches eléctricos superarán las ventas de los convencionales y representarán el 33% de los automóviles en carretera.

Reino Unido y Francia son algunas de las naciones que ya han tomado medidas para limitar la venta y producción de vehículos de combustión. No obstante, en el caso de China, la fecha límite podría ser más tardía que en las naciones europeas.

Fabricantes tradicionales como Volvo ya han fijado limitaciones en la producción de vehículos de combustión, facilitando así la transición y estimulando el mercado de los vehículos híbridos y eléctricos. Paralelamente, empresas como Tesla o BYD continúan impulsando el eléctrico mediante innovadores vehículos, sistemas de carga e infraestructuras acordes.

Fuente: https://hipertextual.com