El efecto dominó está en marcha. Luego de que Facebook diera a conocer ayer al Congreso de Estados Unidos el descubrimiento de la venta de anuncios políticos por unos 100 mil dólares a cuentas rusas falsas durante las elecciones presidenciales, el vicepresidente del Comité de Inteligencia del Senado, Mark Warner, ha dicho este jueves que eso es tan solo “la punta del iceberg”.

“Me pareció que los sitios de redes sociales en los que confiamos para prácticamente todo -nuestros Facebooks, Googles y Twitters– creo que los rusos estaban utilizando todos esos sitios para intervenir en nuestras elecciones“, dijo Warner en la Cumbre de Inteligencia y Seguridad Nacional en Washington.

Además de la ayuda recibida por parte de Facebook, Warner espera que Twitter y otros medios también aporten a su pesquisa. La influencia extranjera a través las redes sociales es solamente una parte de lo que Warner y el Comité de Inteligencia del Senado están examinando como parte de su investigación sobre la injerencia de Rusia en sus comicios.

Tanto Warner como Adam Schiff, miembro de la cámara de representantes por California, los dos demócratas con mayor peso en el Comité, expresaron su preocupación durante la conferencia de este jueves de que Rusia vuelva a intervenir en las próximas elecciones de Estados Unidos. La inteligencia estadounidense tiene ya fuerte sospechas de que 21 estados sufrieron ciberataques por parte de piratas informáticos vinculados al Gobierno ruso.

“No hay un parche de software para lo que ocurrió el año pasado, no hay ciberdefensa lo suficientemente capaz”, dijo Schiff. “Si los rusos quieren acceder al Comité Nacional Demócrata en 2020, accederán. Si quieren acceder en el Comité Nacional Republicano, ellos accederán”.

El senador hizo hincapié en la necesidad de estar mejor preparados y ha sugerido hoy que el Congreso podría impulsar la promulgación de una legislación que asiente los requisitos de divulgación para la publicidad en redes sociales, similar a los de los comerciales de televisión.

“Aquí puede haber un proceso de reforma. En realidad pienso que las compañías de redes sociales no se opondrían, porque creo que los estadounidenses, particularmente cuando se trata de las elecciones, deberían ser capaces de saber si hay contenido patrocinado por extranjeros involucrándose en su proceso electoral.”

Fuente: https://hipertextual.com