Sucede todos los años, sobre todo con modelos nuevos en que cambian el diseño: la dificultad de conseguir un nuevo iPhone, no es porque Apple no quiera vendernos uno, sino porque hay tanta demanda que a la compañía le resulta imposible fabricar tantos smartphones para cubrirla. Esto, en el pasado, ha causado la espera de días e inclusive semanas para recibir un terminal nuevo. ¿Recuerdas lo difícil que ha sido conseguir una Nintendo Switch? Bueno, lo mismo, pero a una escala aún mayor.

Sucedía con los primeros modelos, ocho y nueve años atrás, pero también llegamos a experimentar muchos días de espera cuando se puso a la venta el iPhone 6 que por primera vez tenían pantallas más grandes.

Es posible que con el próximo iPhone (iPhone X o iPhone Edition, según varios reportes) suceda algo similar e inclusive peor. De acuerdo a un reporte del Wall Street Journal, la compañía tuvo severas dificultades intentando incluir un sensor táctil en la pantalla del smartphone, luego de verse incapaces de lograrlo decidieron simplemente retirarlo y usar reconocimiento facial para acceder a la terminal. Eso, junto a problemas con las pantallas OLED han hecho que la producción se atrase un mes, lo cual repercutirá en el número de unidades disponibles durante el lanzamiento.

Es factible que eso también limite o retrase la disponibilidad del nuevo iPhone fuera de Estados Unidos. Podríamos enfrentar la posibilidad de que la puesta en venta del smartphone en España o Latinoamérica sea semanas o meses después que en Estados Unidos.

No es la primera vez que reportes de este tipo aparecen. A lo largo de los años rumores sobre atrasos y complicaciones en la producción de un equipo han sido el pan de cada día entre medios especializados, pero este año ha sido una constante y el hecho que el Wall Street Journal decida publicarlo ahora indica que el origen de la información sean fuentes confiables.

Fuente: https://hipertextual.com