Los estrenos cinematográficos, tal y como los conocemos, podrían estar llegando a su fin. Los cines dejarían de ser el lugar donde se proyectan las nuevas películas, las cuales podrían verse en el salón de las casas. La plataforma de vídeo bajo demanda premium (PVOD, por sus siglas en inglés) permite a los espectadores pagar por ver los estrenos desde sus casas poco después de la fecha de su lanzamiento en lugar de esperar meses a que salga en DVD o que llegue a las plataformas de streaming.

Algunos estudios cinematográficos como Warner Bros. o Universal Pictures han mostrado su interés en esta iniciativa y, según un reporte de Bloomberg, han iniciado las conversaciones con Apple y el grupo Comcast. 20th Century Fox ha sido la última distribuidora en apoyar el proyecto y, según su CEO Stacey Snider, el vídeo bajo demanda será una realidad dentro de seis a doce meses.

En una conferencia organizada por el Bank of America Merrill Lynch, Snider afirmó que las conversaciones entre los estudios y los propietarios de las salas de cine están madurando y “comienzan a unirse y se empieza a construir un consenso”.

El PVOD sería una manera para que las distribuidoras de cine compensaran la bajada de ingresos por la compra de DVD y la reducción de espectadores en las salas de cine por la irrupción de plataformas de streaming como Netflix. Si embargo, para muchos cines este proyecto acabaría con sus esfuerzos para atraer a los clientes como la mejora de las pantallas hasta asientos más cómodos.

La CEO de 20th Century Fox solo ve las oportunidades y afirmó que el vídeo exclusivo bajo demanda no afectará de una manera negativa a los propietarios de las salas, los cuales podrían llegar a un acuerdo con las distribuidoras para sacar también provecho de este nuevo modelo. La distribuidora podría dar a los estudios la oportunidad de “explorar y encontrar el lugar ideal” para aquellos nuevos consumidores que no han conseguido ver una película en la pantalla grande pero que estarían dispuestos a pagar por verla desde la televisión de su casa.

El punto todavía por confirmar es el precio por película, el cual se ha establecido hasta la fecha entre los 30 y los 50 dólares dependiendo si el filme se compra dos o más semanas después de la fecha de estreno.

Un estudio reciente publicado en Morgan Stanley analizó el modelo de negocio del PVOD y los investigadores realizaron una encuesta en la que el 25% de las personas afirmaron que probablemente o definitivamente pagarían entre 30 y 50 dólares por ver los estrenos de cine desde sus hogares. Sin embargo, es importante remarcar que en una mayoría de los casos, los encuestados venían de familias de varios integrantes, por lo que el precio resulta asequible en comparación con varias entradas de cine.

A pesar de que el PVOD podría estar enfocado a un cierto tipo de consumidores, el estudio pronostica una media de 100 millones de compras anuales, lo que se traducirían en 2.000 millones de dólares adicionales para la industria del cine en 2020.

La aceptación de la plataforma de vídeo bajo demanda premium por parte de la mayoría de estudios cinematográficos se da en un contexto en el que los servicios de streaming están en el punto de mira por parte de la industria del cine. El director Pedro Almodóvar criticó que la película Okja, producida por Netflix, formara parte de las nominadas, alegando la importancia de ver un filme en la pantalla grande. Christopher Nolan, por su parte, también criticó este tipo de plataformas.

Fuente: https://hipertextual.com