La confusión por la vulneración del protocolo de seguridad WPA2 comunicada durante el día de ayer es máxima, algo entendible si se tiene en cuenta la complejidad de variantes y significados que esta tiene. Aunque aún no se ha visto a nadie corriendo en círculos y gritando desesperadamente porque el fin del mundo se aproxime, lo cierto es que sí existe un elevado desconcierto en cuanto a la manera de obrar a partir de ahora con las redes Wi-Fi.

Bien, lo primero que se ha de tener en cuenta es que, como se comentaba ayer, es difícil que la amplia mayoría de personas sufran un ataque de este tipo alguna vez debido a la necesidad de cercanía del atacante y la red Wi-Fi atacada. ¿Significa eso que debamos quedarnos de brazos cruzados porque la estadística juega esta vez a nuestro favor? Mejor que no. Estas son algunos consejos para mantener tus datos privados a salvo de cualquier delincuente virtual.

Actualiza, actualiza, actualiza

La mejor vía para asegurarse de que esta vulnerabilidad ya no puede ser aprovechada en nuestra red Wi-Fi es actualizar todos los dispositivos que hagan uso de este tipo de conexión. Esto va desde el teléfono móvil hasta el router en sí que provee la señal, pasando por los objetos inteligentes (bombillas, termostatos, etc.) que puedas tener. La problemática que plantea esto es que, hasta que las actualizaciones no estén disponibles, poco se puede hacer.

En muchos de casos, las actualizaciones tardarán en llegar (si llegan), así que es probable que nunca consigas tener la absoluta totalidad de tus dispositivos actualizados a la última versión. La terrible distribución de modelos, operadoras, compañías y un largo etcétera hacen que hacer llegar nuevas versiones de software a todos los modelos sea poco menos que una utopía o, en este caso, una pesadilla hecha realidad.

Por fortuna, tanto Windows como Apple y otras grandes tecnológicas ya están trabajando en las actualizaciones y, o bien las han lanzado ya o bien lo harán dentro de muy poco. La recomendación resulta evidente: hay que estar pendientes y actualizar en cuanto sea posible.

Utiliza una VPN

Las Virtual Private Networks (redes privadas virtuales) son algo muy común en el uso diario para muchas personas, siendo obligatorias si se quiere disponer de determinados servicios que se encuentran restringidos a una localización determinada. Si alguna vez has querido ver una serie en Netflix disponible en Estados Unidos pero no en España, por ejemplo, seguramente sepas de qué va todo esto.

Dirigiendo todo nuestro tráfico online a través de una VPN nos aseguramos de que la vulnerabilidad de la red Wi-Fi no nos afecte y, si bien esta no es una mala solución, desde luego tampoco es la mejor por la complejidad que puede entrañar para muchos usuarios y porque, directamente, supone dar un paso más de lo acostumbrado. Aún así, cualquier persona con unos conocimientos medios puede hacer uso de una VPN sin mayores contratiempos.

Olvídate del Wi-Fi

Como medida extrema, siempre queda desterrar al Wi-Fi hasta que las aguas se calmen o las soluciones llegan de manera masiva. Las alternativas para poder conseguir realizar esto de manera solvente pasan desde utilizar una conexión por cable a internet, algo cada vez más extraño de ver en un momento en el que reinan los ordenadores portátiles, o hacer uso de la conexión de datos del teléfono móvil. Ni la una ni la otra serán viables a largo plazo para la vasta mayoría.

Los planes de datos móviles incluyen opciones cada vez mayores, sí, pero esto es algo que choca frontalmente con la realidad de que hay personas que aún tienen contratados 500 MB. Se mire por donde se mire, la sociedad de 2017 está atada a las redes Wi-Fi para un volumen amplísimo de tareas y difícilmente hay algo que pueda sustituirlo de manera permanente.

Eso sí, si no quieres o no puedes dejar de utilizar tu conexión Wi-Fi, al menos intenta no conectarte a redes públicas. Si estas ya entrañan cierto peligro de manera habitual, no hace falta especificar que este ha aumentado de manera considerable tras descubrirse esta vulnerabilidad.

Fuente: https://hipertextual.com