Piratas informáticos norcoreanos han robado una gran cantidad de documentos clasificados del Ministerio de Defensa de Corea del Sur, que incluyen información sobre proyectos militares entre el país y Estados Unidos y un plan para asesinar al líder de Corea del Norte, Kim Jong-un.

El legislador norcoreano Rhee Cheol-hee confirmó el robo y especificó que los hackers consiguieron 239 gigabytes de información durante su ataque a los ordenadores militares del Centro de Datos Integrados de Defensa perpetrado el mes de septiembre del año pasado.

El 80% de los documentos robados todavía no han sido identificados, pero en la información recogida hasta ahora se ha podido confirmar que entre la información robada se encuentra el plan OPLAN 5015, un plan de guerra entre Washington y Seúl, y OPLAN 3100, un itinerario para actuar ante un posible ataque de Corea del Norte.

Además, los piratas informáticos han conseguido hacerse con información sobre el personal militar, maniobras e instalaciones de su país vecino.

Según la agencia de noticias norcoreana Yonhap, el país ha estafo sometido a varios ataques cibernéticos por parte de Corea del Norte y muchos de ellos tenían como objetivo sitios web del Gobierno de Corea del Sur.

El país liderado por Kim Jong-un ha negado las acusaciones.

El robo cibernético ha tenido lugar en medio de la tensión creciente entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el mandatario norcoreano. Ante el aumento de las pruebas de misiles por parte de Corea del Norte, Donald Trump ha instado a Kim Jong-un a cesar estas prácticas, pero hasta ahora no ha conseguido su objetivo.

El pasado 7 de octubre, Trump escribió en su cuenta de Twitter que después de que se haya intentado el diálogo con el país sin conseguir mejoras, “lo siento, ¡solo una cosa funcionará!”.