Google Assistant obtendrá la nacionalidad española el próximo 1 de noviembre. A partir de ese momento, todos los propietarios de un Google Pixel —o cualquier otro teléfono compatible— podrán conversar con su smartphone en “la lengua de Cervantes”.

Cuestiones como “¿qué restaurantes chinos hay cerca?” o “¿quién es el entrenador actual de Golden State Warriors?” podrán ser resueltas directamente al son de un “Ok Google” y sin necesidad de tocar físicamente el smartphoneUn paso más cerca de ese futuro que los ochenteros imaginaban de cara al siglo XXI.

 Que Assistant aprenda castellano es, por lo tanto, una noticia excelente para la industria tecnológica en general y para la sociedad hispanoparlante en particular. No obstante, para que se convierta en algo trascendental es imprescindible que su funcionamiento sea bueno. De lo contrario, Assistant puede ir haciendo las maletas hacia el pueblo de la irrelevancia, una fantástica localidad en la que también habitan personalidades tan ilustres como Bixby, Google Plus o Ping.

Durante el tiempo que he pasado junto a Assistant, el objetivo ha sido, en todo momento, averiguar si la propuesta de Google está al nivel que se espera y cómo puede influir en la forma en la que uso, a día de hoy, un smartphone con Android. La respuesta, de forma sintetizada, está en los siguientes puntos:

  • Muy buena interconexión de conceptos. Lo más destacado de Google Assistant es la facilidad que tiene para interconectar conceptos y preguntas. Si primero lanzas un “¿quién es el presidente del Gobierno en España?” y prosigues con un “¿quién es su esposa?”, el asistente es capaz de interconectar ambas preguntas y ofrecer justo la respuesta que esperas. Si continúas rizando el rizo con preguntas como “¿cuándo nació?” o “¿cuántos hijos tiene?” —en los que el sujeto se omite—, Assitant es lo suficientemente inteligente como para saber que te refieres a Elvira Fernández Balboa, la esposa de Mariano Rajoy. Otros asistentes virtuales como Siri no siempre ofrecen una respuesta satisfactoria cuando se enlazan varias preguntas seguidas.
  • Respuestas habladas más extensas. Cuando lanzas preguntas como “¿quién es Steve Kerr?”, Assistant recurre a Wikipedia y lee un breve fragmento sobre la biografía del actual entrenador de Golden State Warriors. También hace lo mismo si le preguntas sobre la fecha en la que se instauró el sufragio universal en España. Siri, en cambio, suele limitarse a un “esto es lo que he encontrado” y mostrar la información de Wikipedia en formato de texto.
  • Mayor abanico de fuentes y, por lo general, más respuestas. Assistant hace uso del poderío de google.com (y sus fuentes fiables) para nutrirse y ofrecer respuestas a un mayor abanico de cuestiones. Si preguntas por el sufragio universal en España, Assistant responde a tu pregunta te lee un fragmento al respecto. Siri, en cambio, hace una simple búsqueda en Google. No siempre es Assistant quien tiene la mejor respuesta, pero, en la mayoría de ocasiones, sí.
  • Compatibilidad con múltiples aplicaciones. Al igual que Siri, Assistant es capaz de trabajar con aplicaciones de terceros. Si le pides “reproduce algo de Taylor Swift en Apple Music”, te lleva de inmediato a la aplicación e inicia la reproducción. Tal y como todos esperan.
  • Teclado y voz, ¿por qué no?. La voz es el método de interacción más frecuente entre los humanos y los asistentes virtuales. No obstante, hay situaciones en las que la presión social o la dinámica del escenario convierten a la voz en un método de comunicación casi imposible de usar. Para ello, Assistant también permite lanzar preguntas escritas mediante el teclado.
  • ¡Juegos! Aunque sea un detalle menor, Assistant integra la posibilidad de jugar. Los títulos son muy sencillos: trivial, buscaminas, etc. No obstante, son más que suficiente para pasar esos ratos muertos en el andén del metro o en la sala de espera del banco.

Sundar Pichai durante la presentación de Google Assistant.

  • Otros detalles. Pide que cante algo, que te cuente un chiste o incluso que abra el libro del refranero español. Google Assistant te sorprenderá con unas palabras muy peculiares y, en algunos casos, divertidas. También puedes preguntarle por Siri y Cortana —con las que se deshace en elogios, por cierto—.
  • Discriminación de palabras en acciones complejas. Un problema que he encontrado en Assistant y que Siri resuelve mucho mejor es la discriminación de palabras. Si le pides “envía un mensaje a Pedro Sánchez diciéndole que nos vemos a las 17:00 en Ferraz”, Assistant enviará a Pedro Sánchez un mensaje con el texto “diciéndole que nos vemos a las 17:00 en Ferraz”. En realidad, las palabras “diciéndole” y “que” deberían haberse eliminado de ese mensaje.

Pese a estar todavía lejos de ese idílico asistente que los ochenteros dibujaban en sus mentes, Assistant en castellano es capaz de ofrecer una experiencia de uso muy completa, nutritiva y, sobre todo, funcional. Gracias a ello, de hecho, es capaz de plantar cara a Siri, que ha deambulado durante años por los territorios hispanohablantes en solitario.

Fuente: https://hipertextual.com