La tecnología eléctrica está cada vez más presente en las carreteras, en parte por el esfuerzo de determinados fabricantes en los últimos años y en parte porque dentro de no mucho no quedará otra que acatar las diferentes leyes de gobiernos y ciudadesen lo que a políticas menos contaminantes se refiere. Con este panorama, y con unos fabricantes que tienen infinidad de retos por delante, es natural que los cambios se vayan sucediendo con rapidez.

Pese a que la tecnología en materia eléctrica avanza a buen ritmo, hay un punto central que sigue trayendo de cabeza tanto a compradores como fabricantes y que resulta fundamental para el despegue definitivo: las baterías. Concretamente, lo referido a su autonomía y los tiempos de carga que estas presentan, pues el usuario busca ante todo no depender en exceso de acudir a las estaciones de carga a la hora, por ejemplo, de realizar un viaje.

El Ayuntamiento de Madrid limitará la circulación de vehículos diésel y gasolina a partir del año 2025 en la capital española.

Esta es la razón de que la inversión en el campo de las baterías crezca a pasos agigantados, con cada vez más empresas dispuestas a crear la tecnología que facilitará la deseada transición hacia lo eléctrico. Una de ellas es Toshiba, que ahora dice contar con una nueva batería con carga ultra rápida y sin que esto afecte de manera negativa ni al funcionamiento ni a la duración de la misma.

Esta nueva batería hace uso de un método propietario en el que, gracias a un proceso mediante el cual se almacenan los iones de litio de una manera más eficiente, es capaz de aportar las bondades anteriormente descritas. En números esto se traduce en una autonomía de aproximadamente 320 kilómetros en una carga de tan solo 6 minutos; una auténtica barbaridad si se tienen en cuenta los tiempos de carga que se manejan hoy por hoy.

Las bajas temperaturas afectan al rendimiento de las baterías equipadas por los vehículos eléctricos. Mantener una temperatura óptima es crucial.

Además de esto, la nueva batería podría conservar hasta el 90% de su capacidad después de haber realizado 5.000 ciclos de carga, lo cual significa que no será necesario cambiar la batería del vehículo por una nueva hasta pasados unos cuantos años (dependiendo, claro está, del uso de cada uno) y no presentar disfuncionalidades cuando la carga se efectúa a baja temperatura. Aún no hay fecha para ver a la batería en acción, aunque nos extrañaría ver una producción en masa de las mismas en un corto periodo de tiempo. Lo que sí es seguro es que no será la única de este tipo que veamos en los próximos meses.

Fuente: https://hipertextual.com