Avances en la legislación argentina en la lucha para prevenir y erradicar el Trabajo Infantil

En el mundo hay 152 millones de chicos afectados. Y en nuestro país, uno de cada diez niños y adolescentes realizan algún tipo de trabajo. Argentina se moviliza por la erradicación, con avances en su legislación y múltiples acuerdos. 

En la escuela. Se espera para fin de año los resultados de una encuesta para el ámbito urbano y, por primera vez. rural, lo que permitirá dimensionar el problema y buscar soluciones. Fotos: Gentileza Asociación Conciencia



Sabrina empezó a cuidar a sus hermanos y a sus primos a los 13 años, mientras sus papás trabajaban.

Juan trabaja desde los 12 años recolectando frutas y verduras en la quinta familiar y tuvo que abandonar la escuela…

Los casos de Sabrina y Juan son similares a los que viven muchos niños y niñas en la Argentina y en el mundo. Un reciente informe realizado por la OIT (2017) refleja que hay 152 millones de niños involucrados en el trabajo infantil en el mundo, de los cuales la mitad está vinculado a las peores formas e incluso a trabajos peligrosos.

El trabajo infantil en América Latina se redujo 1,5% entre 2012 y 2016, pasando de 12.5 a 10.5 millones de niños, niñas y adolescentes de entre 5 y 17 años en trabajo infantil, que representan el 5,3% del total de ese grupo etario.

Blanca Bolívar (51 años), cocinera

En Argentina en 2012, uno de cada 10 niños o adolescentes (12%) realizaba sistemáticamente algún tipo de trabajo, sea para el mercado, para el autoconsumo o en el ámbito doméstico. Se espera para fin de año los resultados de la Encuesta Nacional de Niños, Niñas y Adolescentes (EANNA- 2017) para el ámbito urbano y por primera vez rural de todo el país, lo que permitirá dimensionar la problemática, priorizar las intervenciones y atender a sectores críticos.

¿Qué es el trabajo infantil?

En la Argentina, “trabajo infantil” es todo trabajo o actividad económica, sea remunerada o no, realizada por un niño debajo de la edad mínima de admisión al empleo(en la Argentina es de 16 años), conforme a la Ley 26.390.

La participación temprana en el trabajo, además de afectar la trayectoria escolar de los niños, pone en riesgo su salud. Especialmente, en trabajos considerados peligrosos, como trabajar con herramientas de corte, con pesticidas, o cocinando para sus hermanos más pequeños en el trabajo doméstico. El trabajo infantil priva a niños y niñas de disfrutar de su infancia y de crecer desarrollando sus potencialidades. Es una grave vulneración de los derechos de niños, niñas y adolescentes.

La pobreza en la que viven muchas familias y comunidades es un factor de gran importancia, pero el trabajo infantil responde tanto a cuestiones de orden socioeconómico como culturales.

Gustavo Ponce, punto focal de Trabajo Infantil de OIT Argentina, señala:“Persiste una valoración positiva que sostiene que está bien que los chicos trabajen”.

Para el Día Mundial contra el Trabajo Infantil de este año el Ministerio de Trabajo junto con la OIT lanzó la campaña de sensibilidad:“¿Qué ves cuando lo ves?Si pensás que es ayuda, mirá de nuevo: Es trabajo infantil”, con el objetivo de visibilizar esta problemática y desterrar estereotipos y mensajes que reproducen y validan estas prácticas.

Tanto en la región como en Argentina se ha adoptado un enfoque dual en las políticas contra el trabajo infantil:la prevención y la erradicación con restitución de derechos.

Argentina ha recorrido un camino destacado en la región con avances a nivel legislativo e institucional en la lucha contra el trabajo infantil. Ha adoptado compromisos internacionales, a través de la adopción de la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño y la ratificación de los Convenios Internacionales de la OIT número 138 (edad mínima) y número 182 (peores formas de trabajo infantil).

El país cuenta con una Ley Nacional (26.390) contra el trabajo infantil y de protección del trabajo adolescente y un listado de trabajo infantil peligroso.

Desde el año 2000, funciona la Comisión Nacional de Erradicación del Trabajo Infantil (CONAETI)con sus réplicas a nivel provincial (COPRETIS), que coordina, evalúa y da seguimiento a los esfuerzos para prevenir y erradicar el trabajo infantil. Entre junio y septiembre de este año se consensuaron con las provincias los lineamientos del nuevo y tercer plan nacional de erradicación del trabajo infantil (2018-2022), que contará con indicadores de seguimiento y rendición de cuentas a la ciudadanía.

Pese a estos avances, resta allanar el camino hacia la erradicación del trabajo infantil. Prevenir y erradicarlo es una tarea de todos.

Según los expertos en legislación y minoridad, requiere una estrategia integrada y de acciones conjuntas de todos los actores claves de la sociedad:Gobierno nacional, las organizaciones de empleadores y de trabajadores, la sociedad civil y las diversas comunidades locales.

Para Ponce, de la OIT “contemplar las condiciones de trabajo informal y contrataciones de los padres, por ejemplo el pago ‘a destajo’, es parte de entender y dar respuesta a las causas del trabajo infantil. El trabajo decente se presenta como la contracara del trabajo infantil”.

En la Argentina funciona una Red de Empresas contra el Trabajo Infantil, liderada por la CONAETI, con el fin de promover el tema en la agenda del sector empresarial.

A través de esta iniciativa de articulación público-privada se han desarrollado acciones de atención y cuidado de los niños, niñas y adolescentes, así como de concientización, destinando fondos y participando de encuentros y debates multisectoriales para abordar la delicada problemática del trabajo infantil en sus cadenas de valor.

Fuente: clarin.com