Crisis en Bolivia: Evo Morales se asila en México y el Congreso apura una salida al vacío de poder

Bolivia sigue sumergida en el desconcierto y la incertidumbre, con una dirigencia política vacilante que intenta encontrar una salida a la crisis y un renunciante presidente que se prepara para asilarse en México, bajo la protección del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, quien considera que Evo Morales sufrió un golpe de Estado.El anuncio fue hecho por el canciller mexicano, Marcelo Ebrard, quien explicó que ayer a la tarde Morales le hizo la solicitó “verbal y formalmente”, y que decidieron concedérselo por cuestiones “humanitarias” ya que “su vida y su integridad corren riesgo” en Bolivia. Lo que no quiso especificar es cuándo saldría del país y de qué manera.La embajada de México en Bolivia se convirtió en una especie de refugio para los dirigentes del gobierno boliviano que renunciaron en masa, ya que hay alrededor de unos 20 funcionarios y legisladores del Movimiento al Socialismo (MAS), el partido de Evo, se hallan protegidos en esa delegación diplomática.Morales se encuentra en la zona cocalera de El Chapare, en el departamento de Cochabamba, bastión de su nacimiento político. Allí un importante número de campesinos e indígenas le dan respaldo ante cualquier situación de peligro tras su renuncia al cargo realizada este domingo después de masivas marchas en su contra.Este lunes, después de los graves incidentes y enfrentamientos que se produjeron en varias ciudades bolivianas, Evo hizo un llamado a sus seguidores para que cese la violencia. «Pido a mi pueblo con mucho cariño y respeto cuidar la paz y no caer en la violencia de grupos que buscan destruir el Estado de Derecho. No podemos enfrentarnos entre hermanos bolivianos. Hago un llamado urgente a resolver cualquier diferencia con el diálogo y la concertación», escribió en Twitter.Sus palabras no tuvieron mucho eco entre sus seguidores, ya que los incidentes continuaron ayer a la tarde en Cochabamba y en algunos lugares de La Paz. Grupos armados con palos y piedras atacaron a la policía y realizaron fogatas e incendiaron vehículos. La situación es grave en Bolivia, especialmente por la agitación social que sigue extendiéndose.En tanto, la Policía Boliviana reclamó este lunes la intervención de las Fuerzas Armadas en las calles al advertir de la situación «insostenible» en el país, al verse «rebasada» para poder contener la creciente violencia.»Al comandante en jefe de las Fuerzas Armadas (le pido) que intervenga: mi general Williams Kaliman, le solicito que intervenga, porque ya la policía boliviana ha sido rebasada», afirmó el jefe de la policía de La Paz, coronel José Barrenechea.Ante este pedido, el jefe de las Fuerzas Armadas, Williams Kaliman, respondió: «La Policía boliviana ha sido rebasada. Y en cumplimento a la misión constitucional, el mando militar ha dispuesto que las Fuerzas Armadas ejecuten operaciones conjuntas con la Policía para evitar sangre y luto a la familia boliviana. Empleando en forma proporcional la fuerza ante actos de grupos vandálicos que causan terror a la población. Recordándole a la población que las Fuerzas Armadas nunca abrirán fuego contra ella».Asimismo, el poder político boliviano intenta buscar una salida que permita convocar a nuevas elecciones. La senadora opositora Janine Añez, vicepresidenta segunda del Senado de Bolivia, asumió la titularidad de esa cámara tras la renuncia de la oficialista Adriana Salvatierra y llamó a sesión especial para este martes a la tarde, con el fin de aprobar la renuncia de Morales y conformar un gobierno transitorio.“Tenemos que encausar al país en el orden constitucional y garantizar la pacificación. Los políticos tenemos la responsabilidad inmediata de dar señales y certezas a los bolivianos», dijo Añez con la voz entrecortada cuando llegó al Senado escoltada por una guardia policial.La idea de la legisladora era sesionar este lunes y resolver el tema rápidamente, pero no lo pudo hacer ya que grupos del MAS bajaron de El Alto con la intención de tomar el Parlamento. El debate debió suspenderse hasta este martes.En este clima, la Conferencia Episcopal intercedió para lograr un acercamiento con líderes políticos y cívicos. “Se trata de buscar salidas pacíficas y concertadas», dijo el secretario de comunicación de la comisión, José Rivera.La renuncia de Morales, de 60 años, se produjo tras 13 años y 9 meses de gobierno. Su intención era avalar con estas elecciones un cuarto mandato. Sin embargo, la sospechosa forma en que se manejó el escrutinio despertó la indignación de la gente. Una auditoria de la Organización de Estados Americanos (OEA) confirmó las irregularidades, lo que agravó el descontento.Fuente: clarin.com