Crónicas del narcotráfico, 14 años de apogeo: Los peces gordos y extraditables

CAPÍTULO II: LOS PECES GORDOS Y EXTRADITABLES

Por Amalia Pando.- 
Para todos los que prefieren escuchar las noticias adjuntamos un video con el relato de este segundo capítulo que cuenta la convivencia del régimen de Evo Morales con narcos de grueso calibre, uno de ellos con pase de ingreso a la Asamblea Nacional. Narcos que fueron detenidos o extraditados gracias a la acción de países vecinos.
EL NIÑO DE ORO
El brasileño Maximiliano Dorado Munhoz Filhom fue el antecesor de Pedro Montenegro Paz. Estamos hablando de los peces gordos durante los años dorados del narcotráfico bajo el régimen de Evo Morales.
La revista brasilera Veja denunció en el año 2010 la visita del entonces ministro Juan Ramón Quintana y la candidata del MAS, Jessica Jordán, al domicilio de Maximiliano Dorado en Santa Cruz. Después de esa “visita de cortesía” salieron cargando dos maletines, según el informe reservado de la policía boliviana, citado por dicha revista.
Maximiliano Dorado, cuando fue detenido en Brasil
Maximiliano Dorado, apodado “el niño de oro”, llegó a Santa Cruz dando tiros contra la policía del estado de Rondonia, donde ya había matado a dos guardias al escapar de la cárcel de Urso Branco, en la que estuvo 2 veces preso y donde purgaba 3 condenas de 7, 15 y 21 años de prisión por narcotráfico y otros delitos. Eso ocurrió en 2001 y se cree que traficaba droga del Chapare desde 1990.
En Rondonia era el capo de los capos del narcotráfico y en Santa Cruz se convirtió en un próspero empresario radicado con papeles aparentemente legales. Fue dueño, por ejemplo, de una hacienda que le vendió al judío norteamericano Jacob Ostreicher quien por este motivo fue encarcelado y extorsionado.
Ostreicher fue respaldado por el actor Sean Penn quien sin éxito intercedió por él ante el presidente Morales. Posteriormente, en un operativo de la CIA, Ostreicher logró escapar hacia el Perú. Pero esto ocurrió mucho después, en 2013.
Maximiliano Dorado, en Santa Cruz se convirtió en el rey de la cocaína. No es que el gobierno de Morales fuera tan tonto como para desconocer sus actividades, simplemente lo encubrió. En eso estaban cuando Veja los puso en evidencia.
Brasil solicitó su extradición y en 2012, dos años después de la denuncia de Veja, el Tribunal Supremo de Justicia dio luz verde y, silenciosamente, el “niño de oro” fue puesto en la frontera. Así, Quintana logró tener una coartada frente a estos comprometedores vínculos que nunca fueron motivo de investigación.
Dorado dejó a cargo de sus negocios en Bolivia a dos de sus tres hermanos. Uno de ellos, el piloto Anibas Ezequiel fue detenido y liberado. “Estaba limpio”, dijo la FELC-N. El otro, Ozzi, en 2013, un año después de la extradición de Maximiliano, fue detenido por orden de la juez Fátima Gentile, acusado de legitimación de ganancias ilícitas. Y, la tercera, María Lili, cayó presa en Maryland, Brasil, y Maximiliano quiso rescatarla en un operativo sangriento y frustrado en el que desplegó a una decena de hombres armados.
Luego, llegó el reinado de Pedro Montenegro Paz, proveedor de cocaína a la mafia italiana de Calabria para todo el mercado europeo. De este cartel ya hablamos en el capítulo anterior.
Pero, ocurrió que en ese tiempo los mexicanos intentaron quedarse con la corona y para eso también se instalaron en Santa Cruz.
NADA MÁS NI NADA MENOS 
Iván Archivaldo Guzmán Salazar, hijo del “Chapo” Guzmán, el capo del poderoso y temido cártel de Sinaloa, radicó en Bolivia entre el 2014 a 2015. El actual Ministro de Gobierno, Arturo Murillo, confirmó esta información y agregó que Guzmán hizo estudios de pilotaje en Santa Cruz y visitó el Congreso, el que está en la Plaza Murillo, con una credencial que le permitió entrar y salir y que todavía no se sabe quién se la dio.
En un documental del periodista español David Beriain, de la serie “Clandestino”, Beriain se infiltra en el Cartel de Sinaloa y concluye asegurando que el negocio real de este cartel es el comercio de la cocaína importada desde los países productores, entre ellos Bolivia, hasta Culiacán, Sinaloa.
Ivancito Archivaldo, entonces no solo hizo cursos de pilotaje en Santa Cruz.
JALISCO NUEVA GENERACIÓN 
En 2016, bajo el amparo de los jefes policiales Medina y Moreira, se instaló en la capital oriental uno de los 12 hermanos dueños del cartel mexicano Jalisco Nueva Generación: José González Valencia. Al igual que en los casos anteriores, el gobierno de Morales ignoró su existencia, aunque legalizó su residencia en Santa Cruz con un nombre falso y un carnet de identidad otorgado por extranjería.
Cédula de González Valencia con nombre falso.
El cartel Jalisco Nueva Generación subió al puesto número uno en el ranking de los carteles mexicanos de la droga, luego de la detención y proceso en los Estados Unidos de Joaquín “el Chapo’ Guzmán.
Las millonarias ganancias que este cartel obtiene del tráfico ilegal de drogas las invierte en supermercados, construcción de edificios e inclusive equipos de fútbol, inversiones que se hicieron notorias en Rosario, Argentina, donde se instaló otro de los hermanos González Valencia.
Así es que, también en Bolivia, estuvo uno de los más temidos capos del narcotráfico mundial y el gobierno de Evo ¡nada de enterarse!
En diciembre de 2017, José González Valencia decidió disfrutar del sol brasilero. Junto a su familia, usando documentos bolivianos, cruzó la frontera y se instaló en un lujoso hotel de Fortaleza. Cuando todavía no terminaba de ponerse las bermudas y las sandalias para bajar a la piscina, le cayó la Federal. La policía brasilera supo al instante de quién se trataba. Allí sigue preso.
NARCOS Y FÚTBOL
Desde México se informó que el cartel Jalisco Nueva Generación había comprado un equipo de fútbol en Santa Cruz. Las sospechas se dirigieron al entonces ministro de gobierno, Carlos Romero, quien desde el 2015 dirigía el Sport Boys. La planilla de sus jugadores la pagaba el coronel Medina, según infidencia de la propia policía local.
El antecesor de Romero en la presidencia de ese equipo fue el alcalde del MAS de Warnes, Mario Cronenbold quien fue investigado, detenido, liberado y nunca sentenciado por narcotráfico.
Cronenbold detenido en Santa Cruz
También se sospechó del Real América, dirigido por otro procesado por narcotráfico y amigo de Romero, Pablo Ramos Lima. Como nunca se investigó, nunca se supo a ciencia cierta cuál era el equipo de fútbol comprado por ese cartel mexicano.
El 5 de julio de 2019, Nelson Mauriel, vicepresidente de Blooming, equipo de la primera división del fútbol boliviano, murió de cuatro balazos al salir de su oficina en el centro cruceño, acribillado desde una motoneta, presumiblemente en un ajunte de cuentas del narcotráfico. Recién entonces se supo que tenía un largo historial en esta actividad.
EL “CHAPO” DEL CONO SUR
José Miguel Farfán, extraditado a Argentina
Tuvo una estadía silenciosa en Santa Cruz. No sabíamos de su existencia ni de sus andanzas y sin embargo se trataba del narco más buscado en la Argentina, apodado “El Chapo del Cono Sur”, o sea, era un pez muy gordo del narcotráfico internacional. Su nombre: José Miguel Farfán.
Tan hábil para el negocio del narcotráfico como para coimear jueces y escapar siempre hacia el norte, es decir, a nuestro país. En 2003, después de una fuga espectacular, se estableció en Tarija. En 2016 era el narco más buscado en la frontera con Bolivia. Lo pescaron. Y en 2018, después de sobornar con 10 mil dólares a los jueces Raúl Reynoso y José Antonio Solá, salió libre por cuarta vez y se refugió en Santa Cruz.
Para probar el pago de coimas, la justicia argentina grabó conversaciones entre Farfán y los jueces corruptos. En una de ellas Farfán trata al juez Solá de “gordo” y el juez le responde “mi ángel”.
En febrero de 2019, a pedido de Argentina, Farfán fue detenido en el centro cruceño y extraditado sin mayor trámite. No se conoce de sus actividades en territorio nacional.
RESPONSABLES
Carlos Romero, además de ministro de gobierno, al mando de la policía y de la lucha contra el narcotráfico, fue el responsable político del MAS en Santa Cruz, ciudad donde ocurrieron todos estos hechos.
Y, a propósito de responsabilidades, Romero y Felipe Cáceres manejaron la Unidad Ejecutora de Lucha Integral contra el Narcotráfico, UELIN. Por una denuncia de la diputada opositora Rose Marie Sandoval se constató un daño económico de 61 millones de dólares en 42 contratos firmados con la empresa Horizontal de Aviación Bolivia SRL, del peruano Nilo Honor, quien se fugó del país. En este caso, estuvieron detenidos 8 militares de los Diablos Rojos y Negros y 15 trabajadores administrativos de la UELIN.
Recién el 14 de enero de este año, el presunto principal responsable, el exministro Carlos Romero, fue aprehendido en un operativo que dejó impactado al país entero, pues mostró al tercer hombre más poderoso del régimen anterior convertido -según su propia versión y proyección de imagen- en un solitario, hambriento, enfermo e indefenso cordero.
Carlos Romero, exministro de gobierno detenido el 14 de enero, 2020
En el Capítulo III de CRÓNICAS DEL NARCOTRÁFICO, entrarán en escena los peces y pececillos azules. Continuará.