El fútbol está en jaque ante el retorno de demandas laborales

Exfutbolistas pueden pedir beneficios sociales, indemnizaciones y desahucios a partir de 2007. ‘Pepe’ Peña inició una demanda a Real Santa Cruz en un tribunal laboral por deudas

Fuente: El Deber

Fabol le había advertido a la Federación Boliviana de Fútbol que si no respetaba los derechos de los futbolistas y no se ponían en vigencia los acuerdos arribados en varias ocasiones, recurrirían a los tribunales laborales. Ayer se dio el primer caso. El abogado laboralista Jaime Pérez Viviani presentó una demanda contra el club Real Santa Cruz y a favor del director técnico José ‘Pepe’ Peña, quien cuenta con el apoyo de Fabol.



“Vamos a iniciar este tipo de demandas para asumir la defensa de los jugadores y el cuerpo técnico que así lo requiera, porque se han estado vulnerando sus derechos en la Federación Boliviana de Fútbol, entonces, corresponde hacer uso de la vía ordinaria, que es la que por ley se debería haber utilizado”, indicó Pérez, quien fue juez laboral y es catedrático universitario.

Este tipo de acciones vuelve después de casi 15 años, cuando entraron en vigencia los tribunales deportivos que se encargaban de resolver los reclamos de los futbolistas.

Antes, por la vía de la justicia laboral, varios presidentes de clubes tuvieron serios problemas e incluso algunos dirigentes fueron detenidos.

Uno de los casos más recordados es el de Carlos Borja, quien le ganó una demanda al club Bolívar, que tuvo que pagarle más de cien mil dólares por concepto de derechos laborales.

“Esto es retroceder 20 años en el fútbol, pero los dirigentes no se dan cuenta de la gravedad de la situación por no hacer funcionar la justicia deportiva. Pueden caer presos, como les pasó a varios dirigentes importantes en otra época”, advirtió el abogado Marco Peredo, expresidente de la FBF y de la desaparecida Liga del Fútbol Profesional.

“La decisión de recurrir e ingresar las demandas de los futbolistas activos y exfutbolistas a los tribunales laborales como lo establece nuestra Constitución Política del Estado, todas la Leyes pertinentes y la propia FIFA, mientras no se establezca un Convenio Colectivo de Trabajo o se restituya el Estatuto del Jugador a través de una reglamentación especial como lo estable la Ley Nacional del Deporte (…)”, señala la carta de Fabol dirigida a Fernando Costa, titular de la Federación Boliviana de Fútbol, sobre lo que podría suceder si no se observan las normas del fútbol internacional.

Y sucedió. Ahora, el futuro del fútbol boliviano se torna incierto.