Pakistaníes asentados en Chile controlan la venta de vehículos ‘grises’ en Bolivia

Operan desde Iquique y ofrecen opciones para subfacturar o bajar el precio nominal de los motorizados. Compran en Dubái, Omán y Emiratos Árabes con una “comisión extra” que recuperan cuando finalmente hacen negocios con el país

 

Fuente: El Deber



Umar Siyab es un empresario pakistaní que trae automóviles de concesionarios ubicados en Oriente Medio. Trabaja en Iquique y ofrece “importación personalizada” a través de distribuidores que están en el país. EL DEBER preguntó precios, marcas y la modalidad de esa importación.

En un primer momento, Siyab preguntó si podía responder en inglés, pero finalmente habló en castellano. Lo hizo con dificultad, pero estaba convencido que su interlocutor era un cliente. Pidió tomar contacto con un par de vendedores con los que trabaja y que están en El Alto. “Tengo ese Toyota Hilux que buscas y el precio baja con comisión. Eso lo vemos aquí”, explicó durante un contacto telefónico con esta redacción.

La conversación finalizó de manera abrupta cuando EL DEBER expresó su interés periodístico. Umar Siyab colgó el teléfono.

En la Zona Franca de Iquique (Zofri) existe, además de un centro comercial, un área industrial a la que solo ingresan “usuarios”, clientes acreditados y vendedores de bienes al por mayor. Los pakistaníes se han especializado en el negocio de la autoventa a clientes en Bolivia y Paraguay.

También emplean mecánicos de varias nacionalidades, entre ellos ciudadanos bolivianos que trabajan en la reparación y revisión de los motorizados que llegan, especialmente, desde Dubái, Omán y los Emiratos Árabes Unidos, donde existen concesionarias que trabajan con fabricantes de Japón, Tailandia, China y Corea del Sur, países en los que están ubicadas las mayores fábricas de Asia.

EL DEBER logró conversar con uno de estos mecánicos que es oriundo de Santa Cruz. Está en Iquique desde hace ocho años y hace un mes sufrió la pérdida de su vivienda por efecto de un incendio en el asentamiento humano de Laguna Verde. “Estamos reconstruyendo nuestras casas y hemos recibido ayuda, aunque el trabajo no nos falta. En la Zofri el movimiento no para. Hacemos de todo. Revisión de motor, cambio de volante, chapería. Las autoventas no han parado”, señaló, pero solicitó no ser identificado.

Los importadores pakistaníes, que operan en Iquique, no pueden comprar los vehículos de manera directa a los fabricantes porque no tienen ningún acuerdo de representación. Por eso, apelan a concesionarias que cuentan con catálogos electrónicos. Una de las más grandes se llama Sahara y opera en Dubái. Se ha especializado en la marca Toyota.

Luis encinas, gerente de la Cámara Automotor Boliviana (CAB), explicó que desde hace dos años han estado haciendo un seguimiento a esa modalidad de ‘negocio’ que, si bien no es ilegal en la Zofri, afecta la recaudación tributaria del país y genera una competencia desleal.

“Son vehículos comprados en mercados grises. Al ser internados a Bolivia, cuando se fija la base imponible, llegan con un precio ‘subfacturado’. Esto quiere decir que si un motorizado arriba a Iquique con un precio de $us 39.300 (como es el caso de las camionetas Toyota Hilux), allí le hacen un papel de ‘rexpedición’ para que ingrese al país como si el vehículo hubiese costado solo $us 20.000”, puntualizó el ejecutivo.

El impuesto para los motorizados es cercano al 50%. Una Hilux paga $us 17.000 en favor del Estado cuando es importada por la empresa que tiene contacto directo con el fabricante. “Los ‘grises’ evaden hasta $us 10.000 en esta operación”, añadió Encinas, quien además señaló que los tributos también merman cuando pasan como “reacondicionados” en la Zona Franca de Patacamaya.

Además, según los resultados de la investigación de la CAB, las empresas dedicadas a ‘subfacturar’ se instalan temporalmente en Iquique y desaparecen en cuanto llega la fiscalización ejercida por parte de las autoridades chilenas. Encinas afirmó que “ellos también son parte del consorcio, son equipos del mismo clan que trabajan juntos. El costo del documento, con el precio rebajado, puede ser de $us 50, incluso menos. Esa era la “comisión a la que se refirió Siyab, al inicio de este reporte.

De hecho, Alwan Mahamid, un empresario pakistaní, además de las empresas Sky Wards y Montana, ya fueron sancionados en 2017 por la Aduana de Chile, por incurrir en esas operaciones. Estas firmas demandaron a la Zofri ante el Primer Juzgado de Letras de Iquique para volver a operar, según un resumen del caso que está publicado en los estados financieros de esa Zona Franca.

“Hemos identificado que esta actividad es un medio de lavado de dinero en la Zona Franca de Iquique. Además, emplean un consorcio formado por usuarios y otro equipo de compradores, pero todos son importadores grises”, puntualizó el gerente de la CAB.

La Organización Mundial de Comercio identifica a los mercados grises como aquellos “en los que se producen importaciones paralelas a través de canales de distribución no autorizados por el fabricante. Eso permite que un comerciante no autorizado compre bienes de una marca, destinados a un país con precios más bajos y los venda en otro con precios altos, obteniendo más beneficios”.

En el caso de Bolivia, “las irregularidades en la compra de 41 ambulancias para Potosí encendieron las alertas”, señaló Encinas. Ese contrato fue por Bs 20,5 millones y se firmó con Estefals Logistics, una empresa con bajo capital y que se prestó el NIT. Ante esas irregularidades, el gobernador Jhonny Mamani anuló el trato.

Este caso fue analizado por el Viceministerio de Transparencia. El ministro de Justicia, Iván Lima, adelantó que “esas ambulancias no iban a servir en Bolivia” porque estaban viniendo con un motor Euro-5, una tecnología que requiere de un combustible de alto octanaje y no existe en el país.

El dueño de Estefals Logistics, Luis Humberto Huanca, en un contacto anterior con EL DEBER, lamentó la anulación del contrato. “La pérdida es fuerte para el proveedor. El capital es de ellos. Nos dio la confianza. Queda vender las ambulancias acá nomas y devolverle la inversión que él ha puesto”, apuntó. “Ellos están en Chile”, precisó el empresario.

En todo caso, la CAB planteó una denuncia a la Procuraduría para establecer el daño al Estado que provoca la compra de vehículos de mercados grises y que se identifiquen “a los malos funcionarios” de unas seis entidades públicas que tienen que ver con los trámites de internación de autos.

Esta modalidad pudo comenzar en 2011 y Encinas cree que las pérdidas para el Estado ya se acercan a los $us 1.000 millones.

Pérdidas
Ceca a 2.000 automotores ingresan al país desde los mercados ‘grises’ desde 2011. Las pérdidas anuales oscilaron entre $us 20 millones y $us 100 millones, según la CAB.

Comisiones
El dueño de Estefals Logistics reveló que desde septiembre de 2021 importó unos 80 autos, sin contar el trato con Potosí.

Iquique
Empresarios pakistaníes son “usuarios” de la Zofri y trabajan con las “oficinas” que se dedican a emitir “facturas” con costos más bajos para los vehículos que llegarán al país.

Fuente: El Deber