Periodismo en Bolivia pasa por una situación difícil, pero influye y fiscaliza



Mauricio Quiroz Terán

El ejercicio del periodismo es una tarea difícil en Bolivia. Se trata de una calificación otorgada por la organización internacional Reporteros Sin Fronteras (RSF) en su informe anual 2022. La valoración es compartida por dirigentes del gremio que, eso sí, valoran el aporte de los comunicadores en la construcción de la democracia y la fiscalización al poder de turno.

El gobierno de turno, sea éste o los anteriores, siente una antipatía por los periodistas porque decimos lo que el poder oculta y eso no le agrada a ningún gobierno. Esa es nuestra misión y eso es lo que hacemos”, afirmó Pedro Glasinovic, presidente de la Asociación de Periodistas de Bolivia, a la redacción de EL DEBER.

Un día como hoy, pero en 1865, fue fusilado el periodista Cirilo Barragán por orden de Mariano Melgarejo, mientras que un 10 de mayo de 1938, Germán Busch aprobó un decreto para crear un seguro de jubilaciones para los periodistas. Ambos hechos marcan la declaración del Día del Periodista que se celebra hoy.

Además, la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas proclamó en 1993 al 3 de mayo como el Día Internacional de la Libertad de Prensa y, en atención a esa fecha, RSF publicó la lista de países con relación a la libertad de prensa. Bolivia está en el peldaño 126 con una situación “difícil”, mientras que Corea del Norte cierra la tabla con una calificación de “muy grave” en el 180.

En el primer sitio está Noruega con la etiqueta de “una buena” situación para el ejercicio del periodismo y Costa Rica es el único país de la región que está en esa categoría, mientras México, donde la situación es “mortífera” para los periodistas, está en el puesto 127, apenas un peldaño abajo del país.

Roberto Méndez, presidente de la Asociación de Periodistas de Santa Cruz, presentó un análisis que dialoga con los indicadores de RSF, especialmente sobre las amenazas “verbales y físicas” que enfrenta el gremio en un contexto marcado por la crisis que provocó la pandemia de coronavirus y la transformación digital que dejó atrás a los medios tradicionales.

Estamos enfrentando a guerreros digitales que aparecen cada cierto tiempo con fines políticos, para desacreditar a la prensa con desinformación, pero el tema más complejo que hemos vivido recientemente fue el secuestro de Las Londras del 28 de octubre de 2021, que hasta ahora no se ha esclarecido”, dijo Méndez, quien presentará el libro “Periodismo versus terramafia”, precisamente, en ocasión del Día del Periodista.

Según RSF, los episodios de hostigamiento y amenaza contra los periodistas emergen desde varios círculos del poder. “En casi todo el continente, los periodistas desarrollan su labor informativa en un entorno cada vez más deteriorado y tóxico”, señala el reporte.

A esto se suma, señala RSF, que “la retórica contra los medios haya ganado terreno” con la intención de generar desconfianza. “Hay una generalización de los discursos estigmatizantes por parte de la clase política, especialmente en Brasil (111), Cuba (173), Venezuela (148), Nicaragua (160) y El Salvador (112)”.

El organismo internacional consideró que son “cada vez más visibles y virulentos los ataques públicos que fragilizan a la profesión y alientan procedimientos judiciales abusivos, campañas de difamación e intimidaciones, especialmente contra las mujeres, y acoso en Internet contra los periodistas que son críticos”.

En septiembre de 2021, un periodista de EL DEBER, que optó por el anonimato, reportó amenazas a través de sus cuentas en redes sociales. Esta denuncia fue documentada por la Asociación Nacional de la Prensa (ANP) junto con otras agresiones en el contexto del escenario de la era digital.

Otros medios, como el caso de Página Siete, fueron descalificados públicamente por el procurador, Wilfredo Chávez. “De veras que Página Miente se gana su respuesta. ¿Cómo es hermanos, les damos su dosis?”, escribió a finales de abril en su cuenta Twitter.

A través de un comunicado, divulgado ayer, la ANP destacó “el esforzado trabajo de profesionales comprometidos con la rigurosa tarea de obtener información, verificarla y difundirla con responsabilidad”. Este principio, subraya el mensaje de la entidad nacional, “marca la diferencia y representa una firme barrera contra corrientes de desinformación”.

Respecto a las constantes agresiones verbales, físicas y hostigamiento de sectores contrarios a la libertad de prensa, la ANP también hizo un llamado a sus lectores “a defender y respaldar el trabajo de periodistas y medios informativos independientes”.

En este escenario, Glasinovic consideró que el ejercicio del periodismo en el país se está transformando en una tarea de alto riesgo. “Hay que revisar la historia para establecer cómo han trabajado los periodistas de manera incansable defendiendo la democracia y los derechos fundamentales. Hay que recordar el tributo que están pagando los periodistas, precisamente, para defender la democracia. Si bien ahora, los periodistas no salimos al exilio, sufrimos los embates del poder político, porque desde las más altas esferas del gobierno se alecciona y se agrede a los periodistas de manera verbal y de hecho”, remarcó el dirigente.

El criterio también establece un diálogo con el análisis de RSF. En 2021, Bolivia ocupó el puesto 110 en la lista de la libertad de expresión, lo que representa un deterioro de 16 puntos que se dio en el transcurso del último año. La clasificación pondera, además, varios registros de contexto político, económico, social y de seguridad. En el apartado político está en el escaño 133 y en ámbito social ocupa el 155, los peores registros de ese análisis. En cuanto al contexto de seguridad para los periodistas el país está en la casilla 112, siendo el 180 el más inseguro.

Méndez afirmó que organizaciones sociales afines al Gobierno y al MAS fueron los sectores que más han amenazado al sector, especialmente en el escenario de pugnas por la ocupación de predios agrícolas dirigidos por los Interculturales, la Confederación Sindical de Campesinos de Bolivia y la Federación Bartolina Sisa.

El presidente de la Cámara de Diputados, Freddy Mamani (MAS), expresó ayer en El Alto su respaldo a la libertad de prensa y negó que haya un escenario adverso para los periodistas del país y reconoció su “esforzado trabajo”.