Las farmacias de la mafia que ahora son del Estado colombiano

El Tribunal de Bogotá ratificó la extinción de dominio de Drogas la Rebaja por ser fundada por los capos del cártel de Cali

Una sucursal de Droguería La Rebaja en Cartagena (Colombia), en 2019.
Una sucursal de Droguería La Rebaja en Cartagena (Colombia), en 2019.Universal Images Group via Getty

Fuente: El País

Los hermanos Rodríguez Orejuela llegaron a ser los narcotraficantes más poderosos del mundo. No es poca cosa, considerando que llegaron a competir con el mismísimo Pablo Escobar, líder del cártel de Medellín. Escobar, además de ser el narco más famoso de Colombia, fue en buena medida el ideólogo del propio concepto de cártel, clubes selectos en los que, entre fiesta y fiesta, los capos del narcotráfico establecen un complejísimo sistema de relaciones que les permite llegar a acuerdos para que cada uno pueda hacer crecer su negocio mientras todos respetan el territorio de los demás.



Esto, sobre el papel. En la práctica, el menor síntoma de debilidad suele ser interpretado por los miembros de un cártel como una oportunidad para deshacerse de la competencia. Fue lo que ocurrió entre los Orejuela y Escobar: los hermanos olieron sangre a medida que Escobar, entre asesinatos y extradiciones, perdió a quienes le eran más leales. Con el tiempo, terminarían ocupando su lugar en lo más alto de la jerarquía del narcotráfico colombiano. Según el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés), los Rodríguez Orejuela, el cártel de Cali, y Escobar, con el de Medellín, fueron responsables del 80% de la cocaína que ingresó entre 1984 y 1990 en Estados Unidos.

En la década de los 70, a pesar del apogeo de Escobar y el cártel de Medellín, en Cali todo el mundo sabía que la cadena de farmacias La Rebaja había sido fundada por unos señores, los hermanos Rodríguez Orejuela, con los que era conveniente no tener problemas. Estas fueron administradas por la familia durante años hasta que, con el paso del tiempo, tal y como reflejan hoy las ficciones de Netflix, se terminaron convirtiendo en un importante activo para el cártel de Cali. Esto era algo sabido por Escobar, que varias veces bombardeó estos negocios en mitad de la cruenta guerra que libraron durante décadas los dos clanes de la droga más poderosos.

Gilberto Rodríguez Orejuela, que fuera líder del cartel de Cali, subiendo a un auto al ser liberado de la prisión de Cumbita por buen comportamiento, en Tunia (Colombia), en 2002.
Gilberto Rodríguez Orejuela, que fuera líder del cartel de Cali, subiendo a un auto al ser liberado de la prisión de Cumbita por buen comportamiento, en Tunia (Colombia), en 2002.Getty Images

Este miércoles, Colombia ha escrito un nuevo capítulo, puede que el epílogo, de aquella historia. El Tribunal de Bogotá ha ratificado la extinción de dominio de las 880 farmacias que se encuentran en más de 200 municipios del país por ser fundada por los capos del cártel de Cali. Esto quiere decir que la cadena de farmacias La Rebaja pasa a manos del Estado en un gesto cargado de simbolismo. La justicia, han interpretado muchos, en nombre del Estado colombiano, parece dispuesta a hacerse cargo de la herencia del narcotráfico.

“Drogas La Rebaja era la niña mimada de Gilberto Rodríguez Orejuela”, ha recordado recientemente la esposa del narcotraficante Aura Rocío Restrepo en una entrevista en la Revista Semana. “Era su obra de arte. Su primer trabajo fue a los 12 años en una farmacia, y era el mejor aplicando inyecciones. Para él, la droguería fue su mayor logro comercial”, recordó.

Sin embargo, el proceso de extinción de dominio de las droguerías no recae sobre la familia de Rodríguez Orejuela que vendió la empresa a sus empleados en 1996. Por ello, la contraparte en este proceso es Copservir Ltda, una cooperativa de los trabajadores de Drogas La Rebaja. “Luego de ser constituida inicialmente con los aportes de los trabajadores de Drogas La Rebaja, mezcló sus activos con bienes de ilícita procedencia”, establece el fallo.

“Vendimos la empresa a los asociados, aunque todavía nos deben dinero. Ahora la cadena de droguerías va a seguir siendo administrada por ellos, pero el dinero de la deuda pasará al Estado”, asegura por teléfono un familiar cercano de los Rodríguez Orejuela que prefiere no dar su nombre.

El traspaso de la cadena tuvo truco. Precisamente, una de las razones argüidas por el fallo para justificar el hacerse cargo de la empresa es que la cooperativa que se hizo cargo de las mismas estaba compuesta, fundamentalmente, por familiares de los hermanos Rodríguez Orejuela. “El traspaso no desvirtúa la ilicitud del origen del negocio, pues ello fue con la intención de eludir las investigaciones que ya se adelantaban en su contra por los delitos cometidos”, reza el fallo del Tribunal de Bogotá.

Además, el fallo establece que la droguería fue fundada cuando los Rodríguez Orejuela se dedicaban ya plenamente al tráfico de drogas y que, “aunque con el paso del tiempo estas han sufrido modificaciones en su razón social, objeto o composición accionaria”, esto no desvirtúa su origen ilegal.

Por su parte, familiares cercanos al difunto Guillermo Rodríguez Orejuela, más conocido como el Ajedrecista, aseguran a este periódico que Drogas La Rebaja fue un negocio familiar y legal: “Nos cansamos de demostrar que fue un negocio lícito que fue creciendo poco a poco. Vendimos los locales porque tomamos la decisión de no pelear y porque habíamos llegado a un compromiso con el gobierno de Estados Unidos”.

Al trato que se refiere esta fuente cercana a la familia del narcotraficante, que murió este mayo a los 83 años en una cárcel de los Estados Unidos, es un acuerdo que permitió a los familiares de algunos de los narcos más poderosos de Colombia eludir responsabilidades penales a cambio de colaborar en la elaboración de lo que luego dio en llamarse la Lista Clinton, una lista negra de empresas y personas vinculadas de alguna manera al narcotráfico. A cambio de detallar el complejo entramado de inmuebles, propiedades y negocios que sus familiares empleaban para lavar el dinero del narcotráfico, ellos podían seguir con su vida. Muchos, así lo hicieron.

Hasta 2014, Drogas La Rebaja formó parte de este listado por haber sido señalada por diversas fuentes como un negocio que sirvió para lavar dinero del narcotráfico. Aunque desde hace varios años la cadena está bajo administración estatal, con el fallo de segunda instancia del Tribunal la empresa ahora queda definitivamente en poder del Estado. Ahora, será el Gobierno de Gustavo Petro el que tendrá que administrar la empresa, que es, curiosamente, uno de los negocios colombianos que más beneficios reportan en la actualidad. Hace cinco años, la empresa declaró bienes por valor de más de 250 millones de dólares, según recogieron entonces medios como El Tiempo.