No es el oriente la única región donde los colombianos vinculados a asesinatos, asaltos y narcotráfico operan, estas personas transitan cometiendo delitos por poblaciones de los Yungas paceños.
Se optó por la detención de todos los extranjeros indocumentados en Bolivia con el argumento de que varios estaban implicados en hechos delictivos.
Según Dirección de Migración. Un informe de la Jefatura Nacional de Inspectores de 2010 ya advertía a las autoridades de gobierno del incremento de extranjeros en este territorio de ser expulsados por presencia ilegal en el país o actos contrarios a la moral y salud pública o vagancia. En los últimos tres años ya fueron denunciados por su participación en actos delictivos.
Desde el año 2008 hasta el 2010, la presencia de colombianos "irregulares" en el país se incrementó de forma "alarmante", advertía textualmente un informe interno de la Dirección Nacional de Migración correspondiente al año 2010 que da cuenta de una elevada expulsión de ciudadanos de esa nacionalidad. Pese a la importancia de esa información la misma no fue incluida en el informe de gestión de ese año de esa repartición de Estado.
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"El caso de los ciudadanos colombianos debe llamarnos la atención siendo que el porcentaje en la expulsión de estos ciudadanos en la gestión 2008 fue mínimo (2,5%), en la gestión 2009 la cantidad se incrementó en un 5,5%, en la gestión 2010 en relación a la 2008 se incrementó en 14.3% (llegando a 16.8%)", cita el Informe Final de la Gestión 2010 de la Jefatura Nacional de Inspectores.
Interpretando esas cifras el documento añade: "este hecho debe preocuparnos siendo que la cantidad de colombianos en situación irregular ha aumentado de forma alarmante".
En abril, el Ministerio de Gobierno declaró la guerra a los sicarios extranjeros al advertir que en caso de resistirse al arresto aplicaría la ley de fuga, es decir, serían detenidos “vivos o muertos”. Esta medida se tomó tras nueve crímenes perpetrados en el oriente del país, varios de ellos por ese tipo de criminales, en los cuales estuvieron involucrados sobre todo colombianos, brasileños y paraguayos.
En ese momento se optó por la detención de todos los extranjeros indocumentados en Bolivia con el argumento de que varios estaban implicados en hechos delictivos, pero el citado informe ya alertó tres años antes del incremento de colombianos irregulares en territorio boliviano.
EN YUNGAS
No es el oriente la única región donde los colombianos vinculados a asesinatos, asaltos y narcotráfico operan, estas personas transitan cometiendo delitos por poblaciones de los Yungas paceños. El alcalde Apolo Dionisio Gutiérrez dijo a EL DIARIO que el tema de la seguridad ciudadana preocupa a los habitantes de esa población dada la proliferación de peruanos y colombianos que se dedican al delito y la ausencia de controles a esa presencia.
A fines de marzo, en Mapiri, el ciudadano José Luis Porozo fue contratado por un grupo de seis personas, dos de ellas colombianos que finalmente los atracaron y asesinaron porque presuntamente buscaban oro o querían robarle la remesa de dinero de una cooperativa aurífera. No contaban con la reacción de los comunarios del sector que iniciaron una "cacería" de los autores matando a los dos colombianos, el resto fue capturado y ninguna autoridad desde entonces dio un informe sobre esos hechos. Días después del hecho los capturados fueron remitidos a La Paz, donde el juez que atendió el caso explicó que la detención de estas personas fue legal porque se amparó en el artículo 229 del Código Penal que señala que cualquier persona que sea testigo de un delito puede aprehender a quien lo cometa para entregarlo de inmediato a la Policía, Fiscalía o la autoridad más cercana.
EXPULSADOS
El informe de la Jefatura Nacional de Inspectores de 2010 cita que los colombianos expulsados en ese año fueron echados del país en razón al cumplimiento de los incisos b, c y e del artículo 48 del Decreto Supremo 24423 que hasta el 8 de mayo pasado establecía el Régimen
LEGAL DE MIGRACIÓN
Esos colombianos fueron expulsados de Bolivia, porque ingresaron ilegalmente al país, formularon declaraciones falsas o presentaron documentos o contratos falsos ante las autoridades de Migración de Trabajo infringiendo normas bolivianas (inciso b). También fueron sorprendidos permaneciendo en el país, sin causa justificada, mayor tiempo que el que tuvieran autorizado por su respectiva visa o permanencia (inciso c) y finalmente porque estuvieran dedicados a comercio ilícito o hubieran ejecutado actos contrarios a la moral pública o a la salud social o dedicados a la vagancia (inciso e).