Cuestión de credibilidad


penoco El vicepresidente Álvaro García Linera piensa que la Policía húngara es muy parecida a la boliviana, que tiene entre sus integrantes a agentes como Wálter Andrade. Por eso es que ha rechazado de plano el informe de investigadores de Hungría, según los cuales, el ciudadano Árpád Magyarosi fue ejecutado por oficiales bolivianos el 16 de abril en el hotel Las Américas de Santa Cruz, junto con otros dos extranjeros, Eduardo Rózsa y el irlandés Michael Dwyer. Las conclusiones que se hicieron públicas en Budapest, dicen que no hubo ningún tiroteo esa madrugada en el hotel donde fueron sorprendidos Magyarosi y sus amigos y que éstos se rindieron cuando ingresaron los miembros de la Utarc, al mando del capitán Andrade. En el caso del húngaro -dice el informe-, éste levantó las manos y se entregó y pese a ello, recibió siete disparos, tras lo cual, agonizó durante media hora sin recibir ningún auxilio médico. García Linera y el fiscal Soza le creen a Andrade, quien habló de resistencia al arresto. Veremos quién le cree a los agentes de Hungría, un país que es miembro de la Unión Europea, que no es poca cosa.

Bajo el Penoco – El Día