El argentino Manu Ginobili de los Spurs de San Antonio, se convirtió en el ídolo de la Noche de Brujas, al noquear de un manotazo a un murciélago que había provocado la momentánea suspensión del partido.
La noche del pasado 31 de octubre, no sólo se celebraba en Estados Unidos la Noche de Brujas, sino que también había lugar para la practica del baloncesto en el AT&T Center, casa de los Spurs de San Antonio, donde se enfrentaría la escuadra local ante los Reyes de Sacramento.
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A pesar de que el marcador favoreció claramente a lo locales y los encaminó a su segunda victoria en la joven temporada de la NBA, la noticia no la dieron los protagonistas del partido, sino que lo hizo, la curiosa visita de un murciélago, quien interrumpió por algunos instantes el primer cuarto del cotejo, hasta que la mano del argentino Manu Ginobili decidió ponerle fin al espectáculo que estaba protagonizando el inesperado visitante y así poder continuar con el juego:
"Cuando me retire, ya tengo trabajo… Cazador de murciélagos", plasmó en tono de broma el jugador a través de la red social Facebook, donde compartió con sus fans la curiosa anécdota.
Fuente: El Universal
Manu Ginóbili, vacunado contra la rabia tras cazar un murciélago
El argentino atrapó al animal en el pabellón durante un partido
San Antonio (EE UU); fuente: lne.es
Manu Ginóbili, el jugador argentino de los San Antonio Spurs, de la NBA, se ha tenido que vacunar de la rabia debido a que podría haber sido contagiado de la enfermedad tras cazar un murciélago el sábado en el partido que disputó su equipo frente a los Sacramento Kings de Sergio Rodríguez. El animal había interrumpido el juego, por lo que el escolta le dio un manotazo y consiguió cazarlo.
Ginóbili, que recibió una ovación cuando recogió del suelo el murciélago y se lo entregó a un encargado de mantenimiento para que lo soltara en la calle, dijo que había sido vacunado contra la rabia.
«Creo que no fue la mejor idea cazar al murciélago, ya que es un animal importante para el ecosistema, pero además un porcentaje de entre el 3 y el 5 por ciento porta la rabia y por lo tanto me he tenido que vacunar», explica Ginóbili en su página de Facebook.
La curiosa acción le puede salir cara, ya que la popular asociación de defensa de los animales estadounidense PETA ha enlazado su caso con el jugador de la NFL Michael Vick, envuelto en peleas de perros. «Para derribar a un animal minúsculo y matarlo hace falta un hombre muy pequeño que no sea capaz de razonar», señala PETA en un comunicado.